EL AMOR QUE NOS ABRE


El caso de Caroline Aigle ha sido singular. Salió en toda la prensa francesa y la discusión sigue en los Chat.
Todo en Caroline era bastante especial. A los 14 años entró en la Escuela Militar más severa de Francia, Saint. Cyr. Pilotó cazas y llegó a ser comandante de Escuadrilla. Llamaba la atención. Guapa, decidida, simpática.
Todo fue muy rápido. Esperaba su segundo hijo, pero en julio de 2007, con cuatro meses de embarazo, le diagnosticaron un cáncer muy agresivo. Entendió que el tratamiento podía matar a la criatura y, de acuerdo con su marido, decidió jugársela y esperar. Le aconsejaron abortar, pero se negó. “Tiene derecho a tener tantas posibilidades como yo”, confió a su marido.
En agosto, se precipitaron las cosas. Nació la criatura y pudo tenerla en sus brazos. Se sintió pagada con eso. Murió el 21 de agosto, con 32 años.
En los chats y comentarios, se lee de todo. No todos lo han entendido. Hay quien piensa que es más lógico poner la propia vida por delante. Pero ella no lo vio así. Quiso la vida de su hijo desde que supo que lo llevaba en su seno. Y fue madre desde entonces. Lo protegió desde el principio hasta el final, dejando un estupendo testimonio cristiano de homenaje a la vida.
El sacerdote que celebró el funeral, un expiloto, recordó en la homilía cómo les había preparado para el matrimonio. Y una observación que le había hecho la pareja. No querían que les hablara sólo del amor entre ellos. Les parecía una especie de egoísmo compartido. Háblenos del amor que nos abre y nos lleva a querer a los demás. Es el matrimonio cristiano iluminado por el amor al prójimo. Un amor, que como viene de Dios, se concibe más como don que como egoísmo.
“Aigle” en francés significa “águila”. En su breve vida, conoció las alturas de la atmósfera, pero también las alturas de la humanidad. Su hijo no tendrá la presencia física de su madre. Lo tendrán que cuidar otros. Pero sabrá que, desde que vino, a este mundo fue querido por una madre heroica. Y sabrá por qué lo quiso. A todos nos vienen bien los héroes. Ponen las cosas en su sitio.
Por Juan Luis Lorda

No hay comentarios:

Anímate a dejar tu comentario