No Tienen Agua


Ryan tenía seis años cuando un día, en su colegio en Canadá, le explicaron que en África mucha gente no tiene agua limpia y cogen enfermedades por beber agua sucia. Al enterarse de que por 70 dólares se podía construir un pozo, pidió este dinero a sus padres, que le dijeron que se lo podía ganar haciendo pequeñas tareas en casa y también para sus abuelos, los vecinos, etc. Cada noche, pedía a Dios ayuda para conseguir el dinero y, en cuatro meses, lo había logrado. Pero resultó que, en realidad, con ese dinero sólo se compraba una de las piezas del pozo, y que para hacerlo entero y con buenas herramientas hacía falta mucho más dinero (¡25.000 dólares!) Así que se dispuso a hacer muchísimas más tareas. Sus hermanos y otras personas empezaron a ayudarle.
Las emisoras de radio y televisión y algún periódico se enteraron de sus esfuerzos, y sacaron noticias sobre él, que animaron a mucha gente a ayudarle. Dos años después de haber empezado, Ryan, que ya tenía ocho años, pudo viajar a Uganda con sus padres a visitar su pozo. Eso fue en el año 2000. Desde entonces, Ryan ha creado una organización que ya ha conseguido dinero para construir 300 pozos por toda África.
A y O

No hay comentarios:

Anímate a dejar tu comentario