EL LLANTO SE APODERA DE MI

Los años hacen que la experiencia se instale cada vez más en mi ser. La que la vida me ofrece y la que me dan los demás. Cuando descubro el don de la fe, el amor que Dios derrama en las almas, mi sensibilidad se hace mayor. Uno de esos sentimientos que han ido calando gota a gota se produce ante el conocimiento y la visión del sufrimiento de los niños. Me he convertido hipersensible a este tema. Me toca de verdad, me hiere y me sume en un estado de abatimiento y dolor.



Los rostros de temor, angustia, tristeza, horror, que transmiten tantos y tantos niños en el mundo, llaman a menudo a la puerta de mi conciencia y cuando les dejo entrar, el llanto se apodera de mí, impotente de consolar a tantas miradas cargadas de dolor. ¡Qué desacostumbrado estoy a ello! No puedo soportar impasible las lágrimas y el grito de un niño. ¡Y qué acostumbrada está la sociedad a verlos!

Palabras de compasión, impresionados por el impacto de la imagen que contemplan en una televisión o en una fotografía, es a lo que se limita la mayoría de veces, todo lo que se hace por ellos. Otros han consagrado su vida a esta causa, porque ven a Dios en sus almas y se vuelcan por completo a llenarlos de amor. Ese que han perdido.

Vuelvo a introducirme en el hedonismo que me rodea. No quiero olvidarlos. Quiero llevarlos en mi oración, porque siento que es lo único que puedo darles.¿ Puedo proporcionarles algo más?... Tal vez sí.

Un día sin quejas, un día de privación, de austeridad, de generosidad con los demás, un día de reflexión, de acción de gracias a Dios por todo aquello de lo que no carezco. Quiero ofrecerlo . Suplico al Creador, para que al menos un día de renuncia personal les sirva a ellos , para conseguir : Un día sin hambre, un día sin violencia, un día sin explotación, un día sin bombas, un día sin miedo, . ¡Qué terrorífico debe ser el miedo en un niño que sufre! ¡UN DIA! ¿Cuánto debe suponer para ellos un día de alivio ?...

Datos del informe Fides, para la evangelización de los pueblos:
860 millones de niños viven una pesadilla, víctimas de una enorme variedad de tragedias y abusos. Donde el futuro es una incógnita y el presente una pesadilla.
El hambre produce la muerte de 11 millones de niños antes que hayan cumplido los 5 años de edad.
El tráfico de seres humanos que involucra al año a,2 millones de menores de 18 años.
La infancia de muchas niñas que se enfrentan a la mutilación genital.
Los niños trabajadores llegan a 211 millones entre 5 y 14 años. De ellos 120 trabajan a tiempo completo.
A 300 mil se eleva la cifra de niños transformados en asesinos para matar sin piedad: ¡los niños soldados! Combaten atiborrados de drogas para vencer el miedo y matar a sangre fría.
20 millones de niños viven y crecen en campos de refugiados.
120 millones son los llamados “niños de la calle”

Ante esto, si no somos capaces de reaccionar ¿qué mundo podemos construir? No puedo dejar de oír en mi interior ,el grito de espanto y terror de todos los niños que viven en medio de una guerra. Miremos a nuestros hijos. Miremos a ellos. Busquemos ese día de consuelo en sus vidas. Seguro que encontramos la manera de crearlo. Por favor:
¡No los olvidemos!Angel ST

4 comentarios:

  1. ME UNO A TU PENSAMIENTO, POR QUE A MI ME PASA LO MISMO, ME DERROTO ANTE EL SUFRIMIENTO DE LOS PEQUEÑOS, POR ESO, LOS LLEVO EN CONSTANTE ORACION Y SE QUE EL PODER DE LA ORACION HACE ALGO POR ELLOS, RECIBE UN ABRAZO.

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  2. Uff... qué fuerte Angel...

    Yo cuando volví el verano pasado de una misión en República Dominicana con los esclavos haitianos, en un lugar donde malmueren cientos de niños presos en los cañaverales bajo la tiranía del capitalismo salvaje impuesto por dos familias multimillonarias, lo único que le pedí al Señor fué no olvidar jamás sus miradas.

    Es cierto que nunca he visto a Dios más claramente, hoy precisamente lo estaba comentando en el blog de un amigo mío ateo, que decía que nadie había visto a Dios. Y es en ellos donde se le puede ver más claramente. En todos los pobres, pero especialmente en los niños.

    Yo no hice nada, estuve un mísero mes jugando a misionera, pero me quedo con la inmensa gracia de haber visto a Cristo crucificado en los ojos de todos ellos y haber podido acariciarle en la Cruz, haber limpiado su Rostro... No deseo olvidarlo jamás y espero que se me conceda poder repetir la experiencia.

    Es una gozada oir en el alma ese "Conmigo lo hicisteis".

    Un beso. Gracias. Me has hecho llorar al recordar esto, pero te lo agradezco porque es lo que quiero, que se me siga rompiendo el corazón por estos niños. No podemos vivir de espaldas a ellos.

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  3. Si lloras, si lloramos por todas estas cosas, es que afortunadamente todavía conservamos la condición de humanos. La insensibilidad del mundo ante las miserias y las injusticias es precisamente lo que nos está matando. Me uno, yo también a tus lágrimas, porque yo las derramo también, debemos rezar mucho y trabajar en lo que esté de nuestra mano para erradicar la anticaridad que hoy impera.
    UN GRAN SALUDO.

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  4. Es un tema que me toca a mi tambièn, y me uno a tu plegaria para que no se olviden nunca estos niños.
    bellissimo post, y a poco a poco espero conocerte mejor...

    un saludo con mi cariño
    ciao a presto

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