Elegir

Decidir bien es preferir. Ciertamente, preferir el bien sobre el mal, pero en muchas ocasiones será preferir lo mejor sobre lo bueno. Se prefiere el bien y lo mejor, en conformidad con la vocación y misión que cada uno ha recibido en la vida. Todo aquello que se oponga a la vocación cristiana se ha de dejar, y todo aquello que la favorezca se ha de preferir. Lo que contribuya más a vivir mi vida cristiana lo que he preferir sobre otras cosas, por buenas que sean. Éste es el camino de hacer una decisión responsable.

2 comentarios:

  1. Eres tan políticamente incorrecto que no tengo más remedio que pedirte que si quieres participar en este foro: htpp://opusdeialdia.org/foro y enriquecerlo con tus aportaciones.

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  2. Desde el principio, el hombre fue puesto ante la elección de decidir: "Hoy les pongo delante bendición y maldición: elegid" (Dt 11, 26). Y otra vez: "Hoy te pongo la vida y el bien, la muerte y el mal: elegid" (Dt 30, 15).
    El hombre siente en su interior la llamada a hacer el bien. Eso todos lo hemos experimentado, pero también hemos experimentado el sentimiento de inclinarnos por el mal. Tenemos que decidir, porque queremos elegir el bien. Eso es lo que nos gusta.
    Sin embargo, hacerlo solos y por nuestra cuenta es hacerlo mal y con todas las condiciones para perdernos. Necesitamos elegir la Gracia para poder vencer ese mal que llevamos dentro (el pecado). Hay, sin ninguna duda, una elección única y fundamental: "JESÚS", cómo dice Pedro hoy: ¿dónde iremos SEÑOR, sí sólo TÚ tienes Palabra de vida eterna?
    Un fuerte abrazo en XTO.JESÚS.

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