"DESEMBARAZARME DE MIS PECADOS"


–«Cuando la gente me pregunta:

¿Por qué abrazó usted la Iglesia de Roma?, la respuesta es: Para desembarazarme de mis pecados. Pues no existe ninguna otra organización religiosa que realmente haga desaparecer los pecados de las personas.

Está confirmado por una lógica que a muchos maravilla, según la cual la Iglesia deduce que el pecado confesado y por el que se siente arrepentimiento queda totalmente abolido, y el pecador vuelve a empezar de nuevo como si no hubiese pecado nunca. (…)
Pues bien, cuando un católico se confiesa, vuelve realmente a entrar de nuevo en ese amanecer de su propio principio y mira con ojos nuevos, más allá del mundo, un Palacio de Cristal que es verdaderamente de cristal. Él cree que en ese oscuro rincón (el confesionario) y en ese breve ritual (la confesión), Dios ha vuelto a crearle su propia imagen».

Chesterton

9 comentarios:

  1. Por fín, querido Ángel, vuelvo con la máxima de las alegrias a formar equipo con vosotros.
    Me encanta, como siempre, tu post de hoy..., esa llamada a la limpieza, a la libertad frente a las cadenas del pecado, a través de la confesión, me parece fantástica.
    Por otra parte, ni que decir tiene que me uno, con todas mis energias al rosario de los blogueros. Todas tus iniciativas, esta y las oraciones por los sacerdotes, son de quitarse el sombrero.
    A pesar de los ataques del maligno, yo solo le pido a Dios por tí, para que no te falte nunca la fuerza contagiosa que nos transmites a todos.
    UN FUERTE ABRAZO Y QUE DIOS TE BENDIGA.

    ResponderEliminar
  2. Soy catolica y no lo tengo tan claro como tu y eso que no soy anticlerical, pero la Iglesia es demasiado humana y en ocasiones me ha decepcionado, pero envidio tu suerte de poder sentirte aliviado tras la confesion, te entiendo porque a mi me ha pasado muchas veces el sentir esa liberacion.. Pero quizas era mas joven y conocia menos todos los lados humanos. Yo creo en Dios, soy catolica, hablo con el cada dia y respeto profundamente a mi Iglesia, a pesar de lo que estoy diciendo, respeto los sacramentos, pero algo en mi se ha desencantado con algunos de ellos... Un saludo

    ResponderEliminar
  3. La confesión es liberadora,limpia el alma,reconforta y nos acerca no sólo a Dios, si no a la verdadera esencia de nosotros mismos.
    Saludos, Ángel.

    ResponderEliminar
  4. Entré a comentar con otra idea, pero después de leer a María se me borró lo que iba a decir. Creo que tu blog es buenísimo e incorpora una oración por los sacerdotes que me parece que están muy necesitados de que recemos por ellos.
    Yo siento el alivio del perdón que concede directamente Dios aunque sea a través del sacerdote que tengo delante.
    He conocido y conozco muchos sacerdotes, algunos que han sufrido una verdadera evolución y muchas veces a peor, pero desde luego no voy a ser yo quien les juzgue, si puedo les ayudaré. Son muchas las tensiones que viven hoy los consagrados, sobre todo los que no pertenecen a una comunidad, la soledad y la incomprensión de los feligreses y esa tendencia a juzgar les hace mucho daño. Son humanos y además están mas acechados por el demonio que la mayoría de los que formamos la Iglesia.
    Desde luego que para confesarse es mejor escoger un director espiritual que ayude y cuanto mas formado esté y mas santo sea mejor.
    María hubo un tiempo en que pensé lo mismo que tu y recordé aquel refrán "el que es discípulo de si mismo tiene por maestro a un necio".

    Muchas gracias ängel por tu comentario en mi blog.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  5. Totalmente de acuerdo. Cada semana paso por "ese oscuro rincón", y es que hace falta para andar contenta por la vida. Además cada vez que una persona se confiesa, hay fiesta en el cielo.

    ResponderEliminar
  6. Yo no soy ejemplo de nada y mucho menos en cuestiones religiosas ya que suelo ser uno de esos humanos que tropiezan una y mil veces en la misma piedra, pero la realidad es que cuando terminas una buena confesión es como si te hubieses quitado esos enormes michelines que te molestan hasta para respirar.
    Un abrazo, amigos.

    ResponderEliminar
  7. Arcendo que alegría otra vez con nosotros, ya me siento mejor. Ya empiezan las críticas y necesito ver alos mios cerca. Vamos ¡a por todas !

    Maria. Pues nada, prueba de nuevo, Te vas a un buen sacerdote en el confesionario y le dices lo que me has puesto seguro que te ofrece una repuesta muchísimo mejor que la que yo pueda darte. La Fe es personal, una relación con Dios y a El hay que acudir cuando no se entienden muchas cosas y para acudir a El nos ha dejado los Sacramentos. Ojalá vuelvas a redescubrir su maravilla. Rezo por ello

    Gracias Natalia por tu aportación. Siempre es reconfortante compartir la experiencia de los demás

    Luis y Mª Jesús. Me alegra la reflexión que hacéis. Acabn de ponerlos bien a causa de un comentario que he hecho a favor de la Iglesia en otro blog. No os preocupeis. Ya he aprendido la lección de no poner y participar donde no saben que es la tolerancia y el respeto. Recemos mucho por ellos. No paran de atacarlos.

    Julieta. Gracias por tu aportación. Te pido también tus oraciones.

    Teryl. Que bien que seas de carne y hueso, si no me asustaría haberte conocido.Cuantas alegrías ha traido y trae este gran sacramento a la vida interior de las almas.

    ResponderEliminar
  8. Cuanto más me confieso, más pequeño me veo ante Dios. Nos ha dado una VIDA y un MUNDO... y no hacemos nada más que liarnos con la primera pelotita que aparece botando... Para mí que piensa... pero no ve esta VIDA que le he dado todo un MUNDO!!

    Gracias Angel por esta entrada y por el Rosario de los Blogeros.

    Un abrazo
    Jorge Gallego

    ResponderEliminar
  9. Nuestra Madre ha dicho en Medjugorje que no existe ni un sólo ser humano sobre la faz de la tierra que no necesite confesarse al menos una vez al mes.

    El Sacramento de la Reconciliación es la mayor gozada de ser católico, coincido contigo.

    Besos cielo.

    ResponderEliminar