¿QUÉ VA A QUERER?

Una de las frases que más he escuchado desde que inicié el camino de la vida espiritual, es la de :”yo quiero hacer la voluntad de Dios” .Tengo que decir que la he oído muchas veces, con la sensación de resultar fácil. La rapidez en decirla, la serenidad con la que ha sido expresada, me ha dejado en ocasiones, con una sensación ,de estar lejanísimo de esa afirmación, porque , también yo ,anhelo fuertemente cumplir en todo momento la voluntad de Dios, pero resulta que a mí se me hace muy difícil.

Puede parecer que cumplir la voluntad del Señor, es una carga que El nos impone, como si dijera: “o haces esto o me aparto de ti”, y andamos buscando el cumplir algo que El ,no nos pide, sino ,que nos muestra. Somos nosotros, quien con nuestra libertad, decidimos si respondemos o no a esa invitación. Me viene a la mente de forma similar ,aquellos que ven a un Dios, donde parece estar esperando que caigamos y nos diga: “zas, te pillé”. Que no, que no es así, que a veces juzgamos a Dios, con la manera en la que nosotros pensamos y actuamos.

Todo lo que emana de Dios, es amor y misericordia. Dentro de esas dos palabras ,se encuentran la justicia, el perdón, el gozo, la felicidad. Y eso, es lo que El quiere para nosotros. Lo que nos ha preparado desde la eternidad. No me creo a un Dios, contando nuestras debilidades, y caídas. A los ángeles les sometió a una sola prueba y ahí decidieron su eternidad. A los hombres, no cesa de darnos oportunidades para volver, para buscarle siempre.

Pero retomo lo de hacer la voluntad de Dios. Para mí, significa estar dispuesto a vivir en todos los momentos, aquello que se identifica con el amor .Esto conlleva, plantearse continuamente si mi corazón está libre para hacerlo. Si estoy atado a cosas que aún siendo lícitas y buenas hacen que mi libertad no sea tal , y sin ella, no puedo decidir claramente lo que Dios quiere de mí.

¿Qué va a querer? ¿Qué sea desgraciado? ¿Qué viva una vida amargada? ¡Por Dios, que no es así! El día que descubramos de verdad ,que su voluntad, es creer que sus inspiraciones para obrar, están cargadas de gracias para amarle y servir mejor a Dios, estaremos en condiciones de pedir sinceramente, hacer su voluntad y no la nuestra. ¡Que no quiere fastidiarnos, a ver si nos enteramos! Aquí el único que busca nuestra perdición es el diablo. El gran padre de la mentira, el que nos engaña de verdad y al que hacemos más caso. Así viene lo que viene: la tristeza, la desolación, la desesperación, y por desgracia muchas veces la perdición del alma, que se le entrega en bandeja para toda la eternidad. Si tuviera que imaginarme al Señor otra vez entre nosotros, lo veo, como alguien que durante el día no tiene tiempo para nada, corriendo de un lado para otro, viajando sin cesar, escribiendo en internet miles de correos, avisando a todos del gran amor que les espera, de lo mucho que son amados, de que no hay nadie como su Padre que les pueda querer tanto. Sería el hombre más estresado del amor. Pero ya hizo algo mucho mayor. Murió en una cruz, para que todos los que la mirásemos supiésemos lo que el amor es capaz de hacer.

Una vez ,vi una película, donde un sacerdote le decía a una persona de la guerra civil, del bando comunista: “Dios envió a su Hijo para morir en la Cruz por nosotros” y la señora de izquierdas le contesta: “qué bestia”, me dolió eso, y a continuación me vino lo que yo le hubiese replicado. “No señora,¡que grande!, que amor tan grande desprende quien sacrifica lo que más quiere. Entregar un hijo para que todos se salven es el acto más grande que un padre o una madre puede realizar. El egoísmo es el que piensa solo en lo suyo, en salvar lo propio. Pero claro, los egoístas desconocen lo que significa amar".

Acabo con un ejemplo que de forma cómica he escuchado varias veces a un gran y santo sacerdote que conozco, explicando los grados de la aceptación de la voluntad de Dios.
Decía. “Hay tres grados de perfección a la hora de entregarse al Señor”.Primera: Imaginemos un cristiano que le dice a Dios, “Señor quiero hacer tu voluntad” pero si puede ser evítame el martirio.Segunda: El mismo cristiano, después de un ratito de oración: “Bueno Señor, ya sabes que quiero hacer tu voluntad y ayer te dije que no al martirio, hoy te digo que vale, que acepto el martirio, pero por favor Señor que no sea con los leones”Tercera: Tras una semana de misa y oración: Señor quiero hacer tu voluntad: “Dame el martirio, y que me toquen los leones”
Cada cual saque su conclusión. Pero cuando nos dirijamos al Señor pidiendo hacer su voluntad, sepamos lo que le estamos pidiendo. No olvidemos que el Señor nos concede todo, lo que pedimos con humildad y sinceridad.
Angel ST

14 comentarios:

  1. Uffff, vaya cacho de post, cada día te superas más y nos das más motivos para rascar en nuestras almas. Claro que cuesta, la cruz, que es el único camino cuesta y mucho..., pero El la llevó por nosotros por tí y por mi, y nos da las oportunidades a nuestra medida. Así es de bueno con nosotros. Yo por mi parte, te confieso que a lo mejor todavía a lo de los leones, no llego. Pero espero llegar, espero llegar.
    ABRAZOS.

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  2. Mi querido amigo, es muy cierto lo que expones, pues nuestro Señor, nada nos impone, nos deja libres para que sepamos hacer su voluntad.
    tampoco nos pide torturas para seguirlo o complacerlo, sòlo seguir los valores del alma y amar a quièn lo necesita.

    Su amor es infinito, asì como su Misericordia, como familia( mamà , hermano y yo) lo hemos experimentado desde que seguimos ya a màs de un año su Novena de la Misericordia.
    El siempre nos darà lo que nos falta, si se lo pedimos humnildemente y no como nuestro deseo desmedido.
    Los tiempos de Dios no son los del hombre, por lo tanto la paciencia, la mancedumbre, la esperanza y la fe en El y en Marìa,nos llegaràn cuando lo estime.
    El siempre querrà lo mejor para sus hijos, sean creyentes o no, no discrimina, por lo tanto acercarse y conversarle como a un amigo, no cuesta tanto.

    El es nuestro amor eterno.

    Hermosa reflexiòn mi amigo.

    Un beso enorme Angelo y que tengas una linda semana en Dios.

    Agualuna-Sussy

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  3. La ventaja de los años es que ya he experimentado que cuando antepongo mi voluntad me quivoco y cuando acojo lo que Dios me manda, aunque me parezca que me va a hacer desgraciada me hace feliz. Lo malo es que la experiencia no me evita equivocarme muchas veces.
    un abrazo

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  4. Creo que hacer su voluntad es hacer o aceptar lo que Él quiere y no lo que nosotros queramos que ël quiera.
    Un post para meditar.
    Un beso

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  5. Hola Angel! me encantó tu descripción de lo que para ti significa hacer la voluntad de Dios! Pienso que es importante estar y vivir verdaderamente convencidos de que lo que Dios nos manda es siempre para algo bueno...así es más fácil aceptarlo. También es importante distinguir entre lo que Dios nos manda y lo que nosotros nos empeñamos en conseguir o hacer y no era lo mejor...claro que aquí también aplica el que si Dios permite que eso pase, es para algo...en fin, yo creo que Dios siempre está haciendo que sucedan cosas en nuestras vidas para que aprendamos a ser felices...para que aprendamos a amar. Por otro lado, te cuento que los nervios están en aumento, la fecha cada vez está más cerca y estamos muy emocionados! ya te contaré que tal estuvo todo y bueno...Roma nos espera en un par de semanas! Un abrazo!!! Ale

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  6. Tema muy interesante. Hacer la voluntad de Dios o que se haga su voluntad, no es exactamente lo mismo.
    Para las plabras "yo quiero hacer la voluntad de Dios" que se lee al inicio del post, están otras similares, pero con diferencia, las que dijo María "Hágase en mí". No es exactamnete lo mismo cumplir yo la volunatd de Dios, que consentir que esa voluntad Dios la realice en mí.
    A las palabras "Jesús sería el hombre más estresado del amor" las completaría o clarificaría con las palabras del evangelio de san Juan en donde leemos: Jesús, cansado del camino, se sentó". Tal vez corremos el peligro de ver a Jesús como un superhombre, y no, el fue en todo como nosotros menos en el pecado, y me parece que cansarse y reconocerlo, no es pecado. Descansar más de la cuenta es dejarse llevar de la pereza, y eso ya no está bien.
    El amor, la entrega, el gastarnos y desgartarnos en el anuncio de laBuena Nueva de la salvación, debe ser algo que genere paz en los otros y en nosotos. Nuestro Dios es un Dios de Paz, no de ¡paf!, que tampoco es lo mismo.
    Bueno, creo que ya he dicho mucho. Sólo quería matizar un poco.
    Que como rezamos en el Padrenuestro, se haga su voluntad en la tierra como en el cielo, y nosotros seamos colaboradores de Dios para que esa voluntad se cumpla en nosotros y en los demás.

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  7. Yo, querido Angelo, de siempre he pensado en Dios como un padre.
    No le veo buscando mis errores o defectos, al contrario, le veo perdonando y sonriendo.
    El sabe muy bien que se esconde en nuestros corazones, y la máscara de cara al mundo la comprende.
    Siempre me ha resultado fácil hablar con El, no le tengo miedo, nunca se lo tuve.
    Y no me pregunto que puedo hacer para gustarle, porque se que le gusto.
    Para un padre no hay hijo al que no quiera :)
    Un abrazo.

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  8. Oye Angel, qué gran verdad esa de que el Señor nos concede todo, lo que pedimos con humildad y sinceridad.

    Por esa misma razón, porque es verdad (así lo creo yo), hay que tener cuidadín con lo que se pide.

    No sea que pidamos el martirio y no tengamos madera de sufridores. En el fondo, Dios nos conoce muy bien y no nos hace llegar nada que no podamos soportar. Pero conviene no tentarle (es pecado) por si acaso.

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  9. El camino no es fácil, pero tampoco lo fue el del Calvario, no cabe duda de que para recorrerlo necesitamos de su ayuda, pero de Él ya la tenemos, no hace falta pedirla porque siempre nos la está ofreciendo, bastaría con poner un poco de nuestra propia voluntad.
    Con el cambio de foto en tu perfil, no te había reconocido. Te agradezco mucho tu visita y cariñoso comentario.
    Un fuerte abrazo, querido amigo.

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  10. Es un tema Angel!!!! Cuántas veces me pasa que no sé ver cual es la voluntad de Dios para mí, para mi vida... Muchas veces me confundo, no siempre es fácil saber descubrirla. Sé que hay varias formas de encontrarla: en su Palabra, en la oración, en el consejo de un sacerdote o de alguien cercano que quiere tu bien, etc, Dios nos puede mostrar el camino de muchas formas, yo entiendo que ES voluntad de Dios cuando me trae por resultado la PAZ.

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  11. Muchas gracias por tu visita, amigo Angelo, mensajero y con un blog hermosísimo: por sus palabras, su luz y tantas cosas buenas como veo y leo en él. Tampoco yo he podido visitarte mucho (si es que no nos da la vida).

    Abrazos, amigo, y que La Virgen maría te guarde y te proteja siempre, como seguro hará

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  12. Juanjo: Por eo digo que sepamos lo que pedimos. De momento para mí lo del martirio está muy muy lejos. Te dig en otro foro que lo que me falta todavía es tocar con los pies un poquito más en la tierra.

    Gracias a todo los demás donde os he visitado hoy en vuestros blogs.
    ¡sois todos geniales!

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  13. Qué va a querer!! pues que seamos MEGA FELICES que es para lo que nos ha creado. Y todo lo que sea hacer Su Voluntad será lo mejor para nosotros y lo que más felices nos hará, el martirio incluído.

    Los antiguos cristianos iban al martirio coronados de rosas y cantando alabanzas. A nosotros no nos comeran los leones, pero vivimos ya otro tipo de martirio que tenemos que llevar con mucha alegría.

    Besazo cielo.

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  14. El abandono a la Voluntad de Dios (con confianza y alegría) es como un martirio, si, pero de nuestra propia voluntad que muchas veces es tan fuerte. Gracias por este post que tiene materia para llevar a meditación por buen rato. Dios te bendice.

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