Mi canción de hoy

2 comentarios:

  1. Angel, hoy más que nunca debemos mirar hacia la Cruz. El daño se lo estamos haciendo a Él, porque nos estamos haciendo daño a nosotros mismos. Esto nos ayudará a tener confianza en el Señor:

    Evangelio según San Mateo, Capítulo 13
    10 Los discípulos se acercaron y le dijeron: "¿Por qué les hablas por medio de parábolas?".

    11 Él les respondió: "A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de los Cielos, pero a ellos no.

    12 Porque a quien tiene, se le dará más todavía y tendrá en abundancia, pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene.

    13 Por eso les hablo por medio de parábolas: porque miran y no ven, oyen y no escuchan ni entienden.

    14 Y así se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice:
    Por más que oigan, no comprenderán,
    por más que vean, no conocerán.

    15 Porque el corazón de este pueblo se ha endurecido,
    tienen tapados sus oídos y han cerrado sus ojos,
    para que sus ojos no vean,
    y sus oídos no oigan,
    y su corazón no comprenda,
    y no se conviertan,
    y yo no los cure.

    16 Felices, en cambio, los ojos de ustedes, porque ven; felices sus oídos, porque oyen.

    17 Les aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que ustedes ven, y no lo vieron; oír lo que ustedes oyen, y no lo oyeron.

    18 Escuchen, entonces, lo que significa la parábola del sembrador.

    19 Cuando alguien oye la Palabra del Reino y no la comprende, viene el Maligno y arrebata lo que había sido sembrado en su corazón: este es el que recibió la semilla al borde del camino.

    20 El que la recibe en terreno pedregoso es el hombre que, al escuchar la Palabra, la acepta en seguida con alegría, 21 pero no la deja echar raíces, porque es inconstante: en cuanto sobreviene una tribulación o una persecución a causa de la Palabra, inmediatamente sucumbe.

    22 El que recibe la semilla entre espinas es el hombre que escucha la Palabra, pero las preocupaciones del mundo y la seducción de las riquezas la ahogan, y no puede dar fruto.

    23 Y el que la recibe en tierra fértil es el hombre que escucha la Palabra y la comprende. Este produce fruto, ya sea cien, ya sesenta, ya treinta por uno".

    24 Y les propuso otra parábola: "El Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; 25 pero mientras todos dormían vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo y se fue.

    26 Cuando creció el trigo y aparecieron las espigas, también apareció la cizaña.

    27 Los peones fueron a ver entonces al propietario y le dijeron: "Señor, ¿no habías sembrado buena semilla en tu campo? ¿Cómo es que ahora hay cizaña en él?".

    28 Él les respondió: "Esto lo ha hecho algún enemigo". Los peones replicaron: "¿Quieres que vayamos a arrancarla?".

    29 "No, les dijo el dueño, porque al arrancar la cizaña, corren el peligro de arrancar también el trigo.

    30 Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha, y entonces diré a los cosechadores: Arranquen primero la cizaña y átenla en manojos para quemarla, y luego recojan el trigo en mi granero"".

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  2. Gracias Ramón por tus palabras y por
    el texto evangélico que me llevo a la oración. Me produce una gran alegría que me hayas visitado. Lo leído en tu blog, es de gran calado.
    Un saludo

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