PREGUNTAS



Todos vamos haciéndonos preguntas a lo largo de nuestra vida. El descubrimiento de Dios en la vida personal, hace que continuamente nos vayamos planteando cuestiones, donde no necesitamos siempre una respuesta, para cambiar algo en nuestra relación con El, pero sí puede servirnos, para poder transmitir mejor, a los demás, nuestra experiencia personal.

Anoche, mientras esperaba que el sueño se apoderara de mí, me vino a la mente algunas de esas incógnitas, que hace que reflexionemos más profundamente sobre un tema.

Digo yo que será el Espíritu Santo, que nos va enseñando, dándonos esa luz que de Él emana.

Pues os planteo las preguntas que ayer me asaltaron sin esperarlas.

Sabemos que por el bautismo se borra el pecado original. Desde ese momento estamos en gracia de Dios.

Nuestro corazón desde ese instante ¿se inclina hacia el bien o hacia el mal? ¿Están los dos en igualdad, para elegir uno u otro?

Sí es que sí ¿por qué entonces la humanidad entera se mueve hacia el mal y no elige el bien?

Y si es que no, pues me creáis más preguntas que tendré que desarrollar en otro momento, y que necesitarán de vuestra aclaración.

Y los no bautizados ¿Tienen la misma tendencia en escoger entre el bien y el mal?

Me apetece mucho saber vuestra opinión. Gracias una vez más
Angel ST

19 comentarios:

  1. Qué preguntas se te ocurren por la noche. Bueno, voy a intentar decir algo, auqnue lo harían mejor otras personas que leen el blog.
    El bautismo nos da la gracia de Dios y otras muchas cosas, pero no nos quita la inclinación al mal. Somos buenos, pero podemos hacer el mal por esa inclinación que nos ha quedado, consecuencia del pecado original.
    Si estamos en gracia, y cada vez lo estamos más, pues mayor será la facilidad para escoger el bien. La libertad no es escoger entre el bien y el mal, eso no es correcto, la libertad es el poder que poseo de elegir el bien y sólo el bien, lo otro no es libertad.
    La humanidad entera creo que se mueve hacia el bien, lo que pasa es que el mal hace mucho ruido, y eso le interesa a algunas personas, pero estoy segura que prevalece el bien en todos.
    Ahora la pregunta sería ¿qué entendemos por bien?. En la Edad Media se dieron las cruzadas, por poner un ejemplo, y muchos cristianos creyendo que esto era un bien se enrolaron en ellas. Hoy no lo concebimos así. Lo mismo se puede decir de la Inquisición, para salvar la integridad de la fe y otras muchas cosas. A veces juzgamos el bien por nuestros criterios, siendo que en ocasiones parecidas nuestras reacciones fueron similares.
    ¿Entonces no hay un bien objetivo? sí claro, DIOS y sólo DIOS, todo lo que nos lleve a El es bueno, lo que nos aparta de El es malo. Pero también hemos de saber que, el mal en sí mismo no posee entidad propia, el mal es carencia de bien, porque si no fuese así tendríamos dos principios, uno bueno y otro malo, y esto es una herejía contra la que la Iglesia siempre ha combatido. Sólo hay un principio que es BUENO=DIOS, lo otro, el mal, es carencia de este Bien Supremo.
    Perdón por la extensión del comentario.

    ResponderEliminar
  2. Querida hermana: No se puede imaginar lo teológico que me pongo por la noche. Yo creo que lo aconsejado hace años por un sacerdote hace que surjan estas luces. Siempre me decía que cuando fuera a dormir pidiera a Dios que el espíritu Santo siguiera mi oración en el sueño. Y no le miento si le digo que es cuando muchas veces tengo las mejores conversaciones con el señor. Su respuesta es genial.Gracias

    ResponderEliminar
  3. Querido Ángelo, el post es corto, pero contiene tiene mucha enjundia. Y merece contestarse pausadamente.

    Bien es sabido que todos nacimos pecadores, es decir, sin la amistad de Dios. Es lo que llamamos el pecado original o, como dice San Pablo, el pecado de Adán (Rom.5,12). Gracias al Bautismo, Dios nos adopta como sus hijos (Rom.8,15), el Espíritu Santo nos lava (Hechos 2,38) y nos hacemos una misma cosa con Él (1Cor.12,13).

    Los Sacramentos, y el Bautismo lo es, están destinados a remediar los defectos y efectos del pecado, por eso son necesarios.
    Concretamente, por el Bautismo, entramos a formar parte de la Iglesia, y se nos conceden todos los recursos (gracias) necesarias para poder salvarnos…., si queremos.
    ¿Quiere esto decir, que los no bautizados no puedan salvarse?, en modo alguno, La Iglesia, como Madre, aconseja a todos los católicos estar bautizados. Sin embargo, la doctrina nos dice que los no bautizados, también pueden salvarse, siempre que busquen en su vida cumplir con amor la voluntad de Dios.
    En cuanto a las personas que no conocen a Cristo y a su Iglesia, pero que también buscan la verdad y cumplen la voluntad de Dios según la conocen, pueden salvarse. “Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la Verdad”.

    El bautismo sacramental, lo sabemos, es el camino querido por Dios para introducirnos en el mundo de la salvación. Pero está claro que Dios también puede actuar su designio salvador a través de otros caminos. Así, es posible que un no bautizado sea asistido a través de gracias especiales, la misericordia de Dios es infinita con todas sus criaturas.
    Al menos, así lo creo yo.

    ABRAZOS.

    ResponderEliminar
  4. Gracias Arcen por tu visión. Sinceramente me es muy útil. No hay nada como la opinión de quienes valoras para recibir un abanico de respuestas donde apoyarse a la hora de explicarlo a los demás. Te lo agradezco

    ResponderEliminar
  5. una madre agradecida02 diciembre, 2009

    Interesantes tus preguntas nocturnas.
    El demonio odia a Dios, su lucha es contra Dios, por lo tanto el quiere hacer desaparecer todo rastro de Dios en nosotros.
    Nosotros a través de los sacramentos recibimos INEFABLES gracias que aquí no podemos conocer, gracias a las cuales se nos capacita para no apartarnos de Dios que vive en nosotros.
    Él se va "encarnando" en nosotros, si le dejamos. Y el demonio no puede resistir que eso suceda. Por eso nos pone trampas, como hacernos creer que el mal es recibir una bofetada, una injusticia, etc,... cuando el mal sólo es lo que nos aleja de Dios. Por algo se le llama el príncipe de la mentira.

    Nuestro corazón desde ese instante ¿se inclina hacia el bien o hacia el mal? ¿Están los dos en igualdad, para elegir uno u otro?
    Nunca están en igualdad porque Dios ha inscrito su ley en nuestros corazones. Al ser criaturas de Dios nuestro fin es Él y hacia Él tendemos aunque no seamos conscientes. Tenemos dentro de nosotros el deseo de divinización.

    Sí es que sí ¿por qué entonces la humanidad entera se mueve hacia el mal y no elige el bien?
    No te creas eso de que se mueve hacia el mal. Podríamos decir que se mueve, eso si, pero el movimiento no ha terminado. Dios es Dios. Cuando todo parece perdido, entonces...

    Y los no bautizados ¿Tienen la misma tendencia en escoger entre el bien y el mal?
    Todos los hombres tienen conciencia y ese es el ámbito de Dios, donde nos da a conocer el bien y el mal.

    Espera en el Señor, se valiente, ten ánimo. Espera en el Señor.

    Gracias por darme la oportunidad de poner en palabras lo que rebosa de mi corazón.

    ResponderEliminar
  6. madre agradecida: tú los has dicho. El padre de la mentira. Quien no engaña, hasta en el planteamiento de elegir entre el bien y el mal. Gracias por tu aportación

    ResponderEliminar
  7. En principio el hecho de estar bautizado no influye en cómo de malo o bueno vaya a salir esa persona.

    Pero si que es cierto, que los no bautizados pueden ser presa mas fácil del ataque de demonios (si Dios lo permite claro).

    La humanidad no se inclina hacia el mal porque el mensaje de Jesús no se oiga, si no que lo hace a pesar de que este mensaje se oye.

    Es muy fácil de entender. Si no hay vida después de la muerte con un orden justo donde se castigue a los malos y se premie a los buenos....pues barra libre. Si eso es así, nadie me va a impedir darle dos tiros a mi jefe el dia que se me crucen los cables, por ejemplo. Y así montones de cosas que a todos se nos ocurren.

    ResponderEliminar
  8. Juanjo : Los de la barra libre también tienen noción del bien. Es más, muchos de ellos creen que están en ese lado. En estos pienso que el padre de la mentira ya los ha engañado.Tu reflexión me da para otro post más adelante. Gracias

    ResponderEliminar
  9. Felicidades, Angelo, por hacerete preguntas. Tú dices que todo el mundo a lo largo de la vida se las hace. Te digo yo que no, y menos aún se las contestan.

    Dicho esto, creo que todos -bautizaos o no- podemos escoger entre el bien o el mal, por ley natural.

    ¡Saludos!

    ResponderEliminar
  10. Angel...

    Por el bautismo se perdona el pecado original, pero la naturaleza humana está dañada desde ese pecado original, por tanto, está inclinada hacia el mal, hacia el pecado, hacia la sensualidad, la soberbia, el egoismo...

    Sólo estamos en gracia de Dios si permanecemos en gracia de Dios y para eso hay que llevar una vida interior activa, y hay que frecuentar el sacramento de la confesión con mucha deportividad y dinamismo.

    Nuestro corazón, por la gracia de Dios, y sólo porque Dios lo permite, es capaz de amar y hacer el bien, pero también es capaz, por la natural inclinación al mal consecuencia del pecado original, de hacer el mal.

    Los no bautizados, por su natural forma de ser, pueden obrar el bien y el mal. Importará mucho si van formando sus conciencias como personas honestas y con valores humanos. Pero no cuentan con la gracia de Dios. Es como si lo hicieran a pulso. Y por experiencia propia sabemos que nosotros no podemos.

    Sí, sí, y hay gente que no está bautizada y humanamente es más valiosa que muchos que vamos a Misa diaria. Cierto. Misterioso. Digamos que por su buen hacer están mucho más cerca de Dios que muchos, aunque no lo saben pero necesariamente para vivir vida sobrenatural, necesitan la gracia.

    Bueno...digo yo.

    Tinta

    ResponderEliminar
  11. Según mis alumnos, no hay diferencia entre bautizado y no bautizado, cristiano, musulmán o lo que sea. Todos somos malos pero hay gente que hace el bien.

    Por supuesto, no estoy de acuerdo.

    Vamos a ver. Es simple. El ser humano, por naturaleza, es bueno. ¿Qué entendemos por bueno? Sólo Dios es bueno, que permite el mal para que tengamos libertad.

    Por otro lado, está la concupiscencia. Es decir, la inclinación al mal pero que no es pecado ni mal. Es la posibilidad de elegir algo que no queremos. Pero no es la elección en sí.

    Si tenemos en cuenta que la kénosis de Cristo es por toda la humanidad, y por ende, por la creación. ¿Por qué se iban a beneficiar unos más que otros por un "simple gesto"? El bautismo limpia del pecado original. Pero no elimina la concupiscencia, la tentación y, por tanto, la posibilidad de optar por el mal y hacerlo.

    El único que vence al mal es Cristo. Cuánto más unido estés a Él, más fácil te será optar por el bien. Y viceversa.

    Como he dicho, es sencillo. No hay que confundir a las churras con las merinas, aunque ambas sean ovejas. Una cosa es la eliminación del pecado original, bautismo, y la otra la inclinación al mal, concupiscencia y libertad.

    Seguramente, tendrás más dudas. Eso es bueno, (es una de mis máximas) porque no te conformas con la primera respuesta y así puedes caminar hacia la verdad.

    Un abrazo Ángel. Gracias por estar ahí.

    ResponderEliminar
  12. Yo no tengo absolutamente nada de teólogo y te diría que ni de teólogo ni de nada de nada, pero intentando utilizar mi lógica, pienso que no porque una persona no esté bautizada va a dejar de ir a Cielo. Es cierto que nacemos con el pecado original y que mediante el bautizo, somos perdonados, pero imagino, que al igual que una persona que esté en pecado mortal por no haberse confesado antes de su muerte, si en el momento de ella se arrepiente de todos sus pecados va al cielo, en el caso del no bautizado, si en ese momento siente el adecuado arrepentimiento, disfrutaría del Señor la misma benevolencia que si estuviera bautizado y confesado.
    Repito que son divagaciones mías.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  13. Pilar: gracias por tu comentario, hay muchos que si se hacen preguntas, al menos a mí me las hacen , claro que aquí entran los que quieren conocer y los que quieren atacar. Dos cosas muy diferentes.

    mercuzzio: Lo de la inclinación al mal por la concupiscencia me ha dejado mas claro mi pregunta. Los maestros jugáis con ventaja, porque os hacen preguntas complicadisimas los chavales.Muchas gracias

    terly: No pensaba yo que el tema daba para tanto, lo cierto es que cada respuesta es una visión que me sirve para tener en cuenta. Te lo agradezco. Un abrazo

    Diosenmicalle: Importante lo de que la naturaleza humana está dañada por el pecado original. Es un punto clave para entender la inclinación al mal. Gracias por tu aportación.

    ResponderEliminar
  14. Interesantes preguntas e interesantes respuestas. Ángel… pides mucho, pero veo que siempre hay gente dispuesta a contestar, y te diré que no me parece nada fácil.

    Pienso que basta leer el comienzo de la Biblia para ver que Dios nos ha creado para el bien. Dios creó al hombre «a su imagen y semejanza» y le dio poder sobre el resto de la creación, «y vio Dios todo lo que había hecho y era muy bueno».

    El misterio del mal no me atrevo casi a explicarlo, porque es siempre a lo que se agarran los ateos para afirmar que Dios no existe, pues si ‘existiera’, no habría mal en el mundo… Sin embargo, tenemos que darnos cuenta de que el mal no es algo etéreo, pasa por la libertad humana y tiene cara: la de aquellos que lo eligen libremente, con independencia de que otros lo sufran.

    San Agustín dice: «Dios es de tal modo el Sumo Bien que ningún mal permitiría en sus obras si no fuese tan omnipotente y bueno como para sacar bien del mismo mal».

    ResponderEliminar
  15. Pues... ya sabes que a mi me gusta más hablar de la experiencia personal y la mía es que desde el error, desde una educación contraria a la Iglesia, pero la fe es un don que creo que Dios en su infinita bondad da a todos los que están dispuestos a recibirla. Fue la alegría de las personas con fe la que me llevo primero a casarme con Luis y después a decidir comportarme como si tuviera fe, no para engañar a nadie, que no es mi estilo, sino para intentar transmitir a mis hijos lo que yo no tenía, empresa que me parecía muy dificil porque nadie da lo que no tiene (...) Poco a poco, sin darme cuenta, resultó qu tenía fe, en mantillas, como estoy todavía, pero tejiendo con cada acontecimiento unas vueltas más, al ritmo que yo puedo.
    Un aBRAZO

    ResponderEliminar
  16. Elige: No me dirás que no ha valido la pena. Estoy asombrado de la riqueza que descubro en cada respuesta.

    M.Jesús. No hay nada como hablar de experiencias personales. Las vuestras son siempre una respuesta de vida.
    Gracias a las dos.

    ResponderEliminar
  17. Hola Angelo querido!

    Pues después de todo lo que han respondido creo que hay poco que añadir.

    Yo esperaré a terminar la carrera y ya te contestaré :D

    Besazos¡¡

    ResponderEliminar
  18. Mª Jesús, yo alucino contigo!!!

    ResponderEliminar