UNIDOS EN LA LUZ



Una Navidad más. ¿Es esa la sensación que nos embarga? ¿Habremos vivido como los grandes almacenes, colocando y retirando adornos, mensajes y luces, reclamando una alegría y paz que solo será verdadera para ellos, si la temporada ha sido buena en ventas?

Hemos entregado y recibido numerosos deseos de luz interior, de renovación, de esperanza y de aliento en nuestra fe ante el nacimiento de Jesús. Sin embargo, tengo la sensación de que todos esos augurios, parecen formar parte de un escaparate que hemos decorado nosotros y que nos toca desmontar.

Desde el día de Navidad, entrando en magníficos blogs, observo que la luz no brilla, que hay desaliento, afectados por el "síndrome de aplanamiento bloguero", y cuidado, el contagio es rápido. Pareciera que el cansancio físico , el ajetreo que estos días hemos tenido,se haya apoderado también de nuestra alma. Y hay necesidad de manifestarlo.Queridos y queridas:¡¡¡ Atención!!! Que otros están deseando vernos apesadumbrados, para ensalzarse en poseedores de la verdad, y etiquetarnos de equivocados e ilusos.

Nuestro ser corpóreo, recibe sacudidas que se adueñan fácilmente de nuestra parte espiritual. Sepamos detenernos un momento para saber en que lugar del mismo nos hemos estancado.

El yo espiritual y verdadero está en lo más íntimo de nosotros y solo Dios puede acceder a él. Ahí no cambia nuestro convencimiento. Distingamos lo que externamente nos ataca y hace que nos movamos en un nivel más sensorial. Desilusiones, pruebas, cansancio, dolores, tristezas,ataques, hacen que fácilmente olvidemos la parte más sagrada, allí donde sólo el Creador entra. Nuestro "yo" espiritual, que ama y es amado. Donde nadie puede tocarnos y donde gozamos de la mayor libertad que Dios nos ha dado. Cuando nos venga el abatimiento, sepamos examinar dónde ha nacido y donde le hemos dejado crecer.

Recuerdo unas palabras de Benedicto XVI que leí hace tiempo, donde decía que “los cristianos enfrentaban la persecución, la tortura y muerte en algunas partes del mundo y seguían convirtiéndose en mártires por su fe”. Ahora mirémonos, contemplemos nuestras persecuciones, nuestras torturas y nuestras muertes. ¿Que hacemos que...?

Hace pocos días murió Leo Yao Liang. Un obispo chino que durante 28 años estuvo en prisión. En 1956, fue obligado a entrar en un campo de trabajos forzados y, dos años después, condenado a cadena perpetua. Su crimen fue estar en comunión con el Papa y con la Iglesia católica universal .¿No manifestamos este mismo testimonio en nuestras páginas? Y por la misericordia de Dios, seguimos en nuestras casas, en un país que por el momento podemos seguir hablando y gritando nuestra fe. ¿Dónde estaba Dios en los 28 años de prisión del obispo Leon Yao? El lo supo.En lo más intimo de su persona, en el "yo" profundo, donde las cadenas, las torturas y las mordazas no pueden privar de la presencia de Dios en el alma. El obispo Leon, sufrió en su cuerpo horrores, pero la certeza de que en su interior estaba el tabernáculo de Dios,y que allí se encontraba, hacía que pudiera soportar todo el odio que desembocó, en una privación de libertad.

La celda interior que Santa Catalina de Siena describe :" donde el alma vive para Dios, discierne la verdad, crece en el amor, se conoce a sí misma...". Es ahí donde debemos buscar nuestro rincón de oración, nuestro aliento y consuelo. Muchos perseguidos por la fe del siglo 20 y 21 han sabido descolocar a sus perseguidores, al comprobar que la privación de libertad externa no ha hecho que desistan de su unión y entrega a Dios.

Hay noticias esperanzadoras en la Iglesia. Hemos crecido desde 2007 un 1,4% en el número de católicos. Estoy seguro de que están engendrándose numerosas conversiones, y la persecución siempre es una oportunidad de fortalecerse, porque uno está en alerta y se prepara mejor.Resulta fácil caer en la tentación de que nuestro esfuerzo, fidelidad y entrega al Señor es una batalla solitaria. Pero no olvidemos que la Iglesia es una y universal (católica) Todos estamos unidos en ella. Todos nuestros actos ofrecidos con amor, tienen su repercusión en cualquier miembro que la compone. Puede ser el aliento del hermano que desfallece, del que es perseguido, del desesperado, del que cree que su fe se derrumba. Necesitamos animarnos unos a otros. Nadie se escapa de esas noches oscuras. No tengamos miedo de pedirnos luz.
Angel ST

9 comentarios:

  1. Creo que una buena parte de ese incremento de 1,4% se debe a los 28 años de sacrificio del obispo Leo Yao Liang. El Señor murió en la cruz, no podemos pretender no sufrir, el asunto es como llevamos ese sufrimiento, creo que debe ser con alegría, siempre que el sufrir sea por la Mayor Gloria de Dios

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  2. Felicitaciones por los 5 hijos que tienen son preciosos que Dios se los bendiga, tienen una hermosa flia saludos

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  3. Una buena dosis de optimismo que inyectas con tu post. Sigamos construyendo espacios en donde se anuncie la Nueva noticia de que Dios vive y resucita en cada uno de sus seguidores...

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  4. A medida que se acerca el final de los tiempos habrá muchas conversiones. Muchos verán la luz. Pero otros muchos se obstinarán en el error, hasta que sea demasiado tarde para ellos.

    Tenemos suerte de haber visto la luz, y -aunque pecadores- al menos estamos del lado correcto.

    No es extraño pues ese aumento. La gente suele ponerse de parte de los que defienden su Fe aún a costa de la vida. Suele haber una corriente de simpatía con los que se llevan los trompazos. Prefiero un 10% de católicos auténticos, que han elegido la Fe libremente, que se ha convertido, que una gran masa de tibios.

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  5. ¿Aplanamiento bloguero? Creo que no se puede juzgar a un desconocido por su blog. Habrá gente que sólo tenga vida virtual. Personalmente no me parece sano. Nada mejor para conocer a una persona y sus estados de ánimo como el trato personal.
    ¡Saludines!

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  6. Gracias Angel por esta entrada. Leo Yao Liang, que fuerza de Fe... Después de esto a ver quien se queja... en determinados momentos estos testimonios deberian ponernoslos ante los ojos y preguntarnos... ¿Te vas a quejar ahora?. Muy edificante.

    Un abrazo
    Jorge Gallego

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  7. Hola, Angelo!Abrazos de Año Nuevo para ti y toda tu familia... gracias por dejar tu huella en mi blog durante la Navidad; aunque no te deje ningún comentario, seguí silenciosamente el tuyo.
    De lo que dices, me pongo un poco el sombrero, pero no por falta de animo ni mucho menos, sino porque cada comienzo de año es bien complicado para mi...Pero aquí estoy en pie de lucha para 'unirme y dar luz' de la mano de María... Un abrazo para TODOS.

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  8. Yo tambien noté que durante estas Navidades los blog se quedaron un poco silenciosos, así que ánimo y a seguir adelante.

    Una oración por el obispo chino Leo Yao todo un ejemplo a seguir para todos nosotros

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  9. Angelo, ayer leí este post y en verdad me dejaste pensando... gracias por este tironcito de orejas!
    Besitos con sonrisa incluida!

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