NO ECHABA NADA EN FALTA

En estos días, la blogosfera está un poco light. Pero esta vez no me pilla de sorpresa. Mi primeros meses blogueros, casi coincidieron con las vacaciones y viví con pena, cada despedida de los amigos, que poco a poco iban incorporándose a mi bitácora.
Este año, una pregunta me asalta:” ¿realmente este verano será el de la austeridad en nuestro ocio veraniego?”. “¿Podrá verificarse que realmente los españoles atravesamos, una gran crisis económica y vivimos situaciones dramáticas?” Seguramente que sí, pero no creo que sea la visión que quiera mostrarnos el marketing publicitario ,que las empresas han contratado, para gozar de unas merecidas vacaciones, gastando lo que podamos y más.

Gracias a Dios , somos unos de los afortunados, que podremos disfrutar ,de unos días de asueto, que nos harán recobrar las fuerzas gastadas durante el año. Pero poco variarán de las que yo gozaba en décadas anteriores. Seremos de aquellos que ,mientras valoren el regalo de tener padres y abuelos en vida, irán a visitarlos y gozar mutuamente de compañía, en los pocos días que se disponen anualmente para este encuentro, ayudándoles a renovar ilusión , alegría y cariño.

Cuando dos personas deciden formar una familia, deben empezar a poner buenos cimientos en la misma, y para ello se necesitan óptimos materiales. Dedicación, interés, formación, renuncias, prioridades, valores, sacrificios, etc. Estos son de máxima calidad y con ellos, por dura y costosa que sea elevarla , se logrará siempre que resista cualquier envite que pudiera tumbarla.

He debatido a veces con compañeros, sobre una afirmación ,que la mayoría de esta sociedad se apropió hace mucho tiempo.”No tenemos más hijos porque no se puede” y probablemente así sea en algunos casos, pero la experiencia de lo que he visto (y por la mía propia), desde que soy padre, es que muchos de los que económicamente no andan precisamente holgados, son los que sí deciden tener hijos. Y siempre termino argumentando, que lo que realmente impide que se tengan más hijos, es el miedo a perder lo que se tiene. ¿Y que se tiene?...

Hablemos de las salidas semanales obligadas, a comer o cenar fuera, de la compra de un capricho costoso, de las vacaciones en lugares remotos para no estar pendiente da nada ni de nadie, de contratar canguros porque hay que realizarse laboralmente, de las fiestas que no hay que perderse, uyyy..., la lista cada vez se hace más larga.

La semana pasada hablaba con mi cuarta hija, que tiene 14 años, del tema que expongo en el post ,y en un momento le dije : “¿Sabes cuánto hace que mamá y yo no salimos solos a comer, cenar, o siquiera a pasear?, pues exactamente desde que naciste”. Y sentí que no me pesaba nada, que el tiempo había pasado muy rápido y que no echaba en falta lo que pudiera parecer una renuncia o sacrificio.Que quedaban aún muchas cosas por hacer con ellos.
Conozco unos conocidos, que un año se plantearon irse de vacaciones a un lugar exótico en un crucero de lujo, comprar un coche y como tercera opción tener un hijo. Me pareció triste. Me puse a pensar en cómo puede sentirse alguien , si un día descubre , que ha sido una elección entre opciones materiales.
Pues todo esto, me lleva a cavilar en estas vacaciones. ¡Como han cambiado las cosas! Ahora hay que irse mientras más lejos y caro mejor, a la vuelta se iniciará en nuestros ambientes una rivalidad de quien ha sido más singular , extravagante y sibarita en su elección estival.Si podemos, sin cargas de nadie. Es lo primero que se anota, en la lista de previsiones para las vacaciones. ¿A quién dejamos los abuelos?¿ En un hospital con cualquier achaque?(cada verano puedo verificar este intento) ¿Los niños? Los enviamos a todos los cursos y colonias que podamos Ahhh, pero el perro (o los perros), este sí que es un gran problema. Hay que buscarle una buena guardería que tenga de todo, porque si no, nos echará de menos y puede traumatizarse. No importa lo que cueste.

Recuerdo cuando año tras año iba con mis padres y hermanos a ver a mis abuelos a 1000 km de distancia. Primero en tren, porque no teníamos coche. Un tren que tardaba 24 horas en llegar ,y donde no siempre se iba sentado. Luego en un viejo Renault 8, sin aire acondicionado y que nos dejó tirados después de Despeñaperros en más de una ocasión, convirtiendo el viaje en todo, menos en divertido. Pero llegábamos con la ilusión de abrazar a los abuelos. De ver sus lágrimas en sus ojos al vernos y sentir que se daban un baño de salud.
No nos esperaba un chalet, sino una casa con un patio cubierto por parras ,que hacían de toldo y donde aprovechábamos para comer las uvas que veíamos madurar. Colchones de lana, que nos invitaban a saltar sobre ellos. Sábanas con olor a jabón.No había piscina, sino dos lebrillos enormes, donde debíamos guardar las horas de prescripción tras la comida ,para lanzarnos a ellos con ansias de mojarnos. Me gustaba oír el gallo cantar por las mañanas, el olor del campo, las casas recién pintadas con cal,el ritual que mi abuela hacía, para recoger su larga melena rubia en un perfecto moño. Su mecedora que sacaba por la tarde a la puerta de la casa para tomar el fresco y gozar de grandes tertulias ,y los dulces caseros que comíamos. Los diversos toques de campana, que avisaban de cuanto faltaba para que la Misa empezara.¡Los paseos nocturnos, en horas de la madrugada, inimaginables para nosotros.Tantos y tantos recuerdos, grabados para siempre en mi interior. ¡Todo nos hacía sentirnos felices en esos días!

¿Acaso no eran austeras esas vacaciones?, ¡ya lo creo que sí! Pero yo, no echaba nada en falta.¡Qué bien volvíamos!y ¡Cuanto deseábamos repetir!.

26 comentarios:

  1. Muchas veces me vi intentando dar explicaciones a mis compañeras de trabajo cuando pedía dias y tiempos libres para estar con mis hijos, nunca nadie entendio que renunciara a tres meses de sueldo al año para pasar las vacaciones con ellos y no es que nos sobrara es que si algo tuvimos su padre y yo claro cuando empezaron a llegar es que ellos eran lo más importante, nadie entendio nunca que mi "REALIZACIÓN LABORAL " se marchara para siempre de mi pensamiento en cuanto fui madre y nadie entendio que empezara a ser madre sin tener apenas amueblada aun la casa...
    Y al igual que tu describes yo no siento para nada que haya sido un sacrificio no salir a cenar o a comer con mi marido solos los dos, o no haber tenido unas lujosas vacaciones nunca, es más, esta semana , que como sabes se han ido los tres a hacer el Camino es la primera vez en 20 años que nos quedamos solos.
    Mis vacaciones de pequeña también se parecen mucho a las que tu describes , también nos tocaba atravesar Despeñaperros en un tren que parecia no llegar nunca y recuerdo los lebrillos y las picaduras de avispa en el patio... y tantas cosas...
    Las de mis hijos han sido mas o menos igual pero a la inversa, años hemos pasado atravesando Despeñaperros, esta vez si ya en coche, camino de Castilla en donde viven sus abuelos paternos y en donde cada año han disfrutado de juegos y risas con los primos y comidas de la abuela y de camas blanditas en las que por la noche hay que recurrir en pleno agosto a alguna manta...
    Angelo, yo no tengo la sensación de haber renunciado a nada por tenerlos a ellos, no necesito más para vivir que verlos a ellos sanos y felices.
    Un abrazo.
    (Perdón, me extendí mucho pero es que este tema me desata)

    ResponderEliminar
  2. Querido Angelo, paso a recordarte que te leo siempre y que como siempre...llego tarde a los post. Yo pongo de excusa siempre la diferencia de hora, pero casi no cuela porque se pasan dias y dias verdad?? Jajaja. Bueno, el caso es que te quiero desear unas muy muy buenas vacaciones, a ti y a toda tu familia, Rosi y tu lo mereceis con creces seguro.

    Yo, ya ves que estoy medio ida de los blogs, aunque muy ilusionada con Blogueros con el Papa, pero igual a veces ni tiempos tengo. Este anyo nada de vaciones creo, ahorrar y guardar dias para la ida a Espana. Que ganas tengo de conoceros!!! Mil besos y que Dios te bendiga.

    Por cierto, donde te vas de vacaciones???

    ResponderEliminar
  3. ¡Hola Ángelo!
    Muchas cosas que describes en el post, no las he vivido, y creo que nunca las viviré, sin embargo me gusto tu narración.
    ¡Disfruten sus vacaciones!

    ResponderEliminar
  4. Ángelo, he vuelto a la infancia al leer tu entrada.
    Ibamos siempre a la casa de mis abuelos, una casa enorme cerca de Segovia. ¡Que recuerdos tan maravillosos!
    Teníamos una bicicleta para siete, no había televisión, ni play station, nada electrónico. Nos disfrazabamos, hacíamos obras de teatro y el público eran los abuelos, padres y tíos.
    Haciamos galletas, bizcochos, pasteles. Ibamos de escursión todos, incluidas mis tías abuelas.
    Viviendo en la casa eramos 27 personas.
    No lo cambio por ningún viaje exotico.
    Gracias por ayudarme a recordar algo maravilloso que viví.

    ResponderEliminar
  5. Hola Ángelo.
    Todo lo que has dicho con referencia al pensar de la mayoría de la gente joven sobre la actitud de querer o no tener hijos, se asemejan mucho a mis sentimientos sobre el tema.
    El dichoso egoísmo que nos invade, hace que prioritariamente satisfagamos nuestros deseos materiales, dejando la opción de tener hijos para lo último, y eso, si se tienen.
    Muestra de ello son las consecuencias de ser padres cuando "ya se ha pasado el arroz" con todos los problemas que conlleva tanto para el hombre como para la mujer.
    Vivimos en un mundo loco, en donde los valores poco importan y la mayoría de los jovenes van con la corriente, pero no son todos, gracias a Dios.Algunos nadan contracorriente, haciendo un esfuerzo sobrehumano.
    Siempre agradeceré a mis queridos padres su ejemplo de vida, que adoleciendo de falsas actitudes e hipocresías, muy corrientes en aquellos años, nos enseñaron en su dilatada vida, el camino a seguir.
    No obstante, creo que Dios tiene muy, pero que muy en cuenta estos tiempos que estamos viviendo y lo difícil que se hace seguirle, por lo que ahora, yo diría más que nunca, con todas esas persecusiones materiales y espirituales que actúan, unas veces abiertamente y otras solapadamente, para ser cristiano tenemos que experimentar una verdadera profesión de fe.
    Disculpa por la extensión de mi comentario.
    Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  6. ¡Hola Ángel!

    Durante años he discutido y peleado con mis padres para salir de vacaciones. No comprendía. Al principio era porque en verano trabajábamos más que en invierno. Luego, cuando se jubiló mi padre, porque la pensión no llegaba para nada para cuatro, mi hermana en paro y yo estudiando, pues como que menos. Ahora que tenemos un eurico más, pues como que no. Que hemos descubierto la felicidad en las cosas sencillas de la vida. ¡No me gusta nada madrugar un poco e irme andando al cementerio con mi madre a visitar la tumba de mis abuelos, encontrarme con tantas caras amigas y sus anécdotas! Es un placer. Llegar a casa y beber agua fresquita. Regar por las tardes el patio y las macetas, dejar que se refresque y sentarme en la hamaca de lona a leer o conversar. Vamos, pura vida. Lo siento por los que no piensan así, pero yo me voy de vacaciones. De vacaciones a mi casa.

    Respecto a lo que dices de los hijos, te comprendo perfectamente. A mis padres nunca les hemos pesado. A mis primos, gente joven de la vida de Madrid, les estorban molestan y asquean.

    Cuídate y disfruta de tu familia todo lo que puedas. Es lo más valioso.

    Un fuerte abrazo en Cristo.

    ResponderEliminar
  7. Una narración muy bonita, de algo que quizá no he vivido yo, pero mucho en mi familia de la genración anterior sí.
    Y bien, mis vacaciones recien terminan, entro a mi último semestre de colegio... y estamos en plenas lluvias torrenciales de invierno jaja, por más de dos meses.

    ResponderEliminar
  8. Las vacaciones son formidables para cuidar los amores

    ResponderEliminar
  9. Un 10 por esta entrada, Ángelo. Desgraciadamente, yo no tenía "pueblo" donde ir y sólo conocí a mi abuela materna hasta que tuve 7 años. Pero lo mejor de las vacaciones era siempre poder estar con mis padres y hermanos, las comidas campestres y las "trasnochadas" al fresco de la terraza de casa. Y tengo una idea grabada en la cabeza: cuando salíamos del cole el último día de curso y nuestros padres nos saludaban "¡Qué bien, ya de vacaciones ¿eh?!" Disfrutaban con nosotros. Ahora, cuando veo que las vacaciones de los niños son un PROBLEMA para los padres, pienso en lo que están haciendo perderse a esos niños.

    ResponderEliminar
  10. Hola Ángel; Me parece muy intersante lo que comentas. Eran tiempos donde se hablaba más dentro de la familia y donde los niños y jóvenes se 'traumatitaban' muy poco por sus carencias. Ahora, quien no tiene el ipod de última generación, el móvil más avanzado, la wii o qué se yo, cree que no puede ser feliz.

    ResponderEliminar
  11. Angelo, me siento "obligada" a dejarte un comentario porque este post me encanta, a la vez que me ayuda muchísimo.
    No se yo si no seré la más peque de esta familia bloguera, pero también tengo unos recuerdos...
    Mis vacaciones desde que murió mi pá cuando tenía cuatro años, las he vivido en una finca en la que estaban mis tíos: mmmmm... qué recuerdos de las "tortitas de la guerra" que hacía mi tía en la fragua con la leña, de sus buñuelos,... cuando todos se levantaban mi tía y su pinche, es decir, un comino de cuatro años llamado Pati, les teníamos el desayuno preparado. Sus cocidos tenían un poderío... El olor de las sábanas a jabón, ¿sabes el lugar en el que ella y mi madre lavaban? ¡un río que pasaba al lado de la casa!, y lo que mas me gustaba, era meterme en la cama de lana, en mis sábanas limpitas y con olor a jabón "hecho" -hasta eso era "pobre", pero no lo cambio-. Los caballos, el caballo blanco que me tenía enamorada, su sonido cuando camina por el empedrado. El perro de Heidi -así le llamaba yo a aquél paciente perrazo que tenían que para mí era como un pony-. Darle de comer a las gallinas, cuidar de un pollito que mi tío me encomendó cuidar. Tirarme en el granero desde arriba hasta abajo por el trigo. Mis interminables primos. Mi cumpleaños... que también lo celebraba entre las preciosas montañas, que por cierto, hasta la tosferina se me curó en dos semanas por la inmensa naturaleza que lo rodeaba todo. Que mi tío nos recogiera de la huerta cada noche en el tractor -esto me encantaba-. Lavarme en un gigante barreño porque no había ducha. La recogida de la leche en la cántaras, el olor de ellas cuando se las llevaba el camión de la lechera y mi tía las lavaba con la manguera. El coche fantástico, verano azul. Aysss... voy a parar porque si no... Si pudiera cerrar los ojos y volver hacia atrás... YO NO CAMBIO NADA POR LO DE AHORA, PERO NADA NADA.
    Un abrazo y mil gracias por este post.

    ResponderEliminar
  12. Yo me siento el hombre más rico del mundo, incluso multimillonario, no cambio mis vacaciones por un crucero por el Mediterraneo, ni por conocer una país exótico, ni siquiera por visitar toda Europa y EEUU juntos.

    Dentro de unos días voy a Medjugorje, allí la Santísima Virgen está todos los días más presente que en cualquier otro lugar del Universo, por expreso deseo de Ella, no tengo la menor idea de como voy a pagar unos gastos enormes para el mes de septiempre que me han surgido de imprevisto, ya no podia cancelar el viaje y había pagado el total del mismo y no cabía devolución, pero tengo la certeza absoluta que Nuestra Madre quiere que esté allí. No cambiaría mis vacaciones, que en realidad es una peregrinación por las mejores vacaciones del mundo tal como las entiende el mismo mundo.

    Allí rogaré por vosotros, no os quepa duda.

    ResponderEliminar
  13. Gran Visigoda Ja,ja,ja. Me encanta lo que cuentas porque sé que has experimentado lo mismo. Ay, las avispas que se me olvidaron... menudo gamberro estaba hecho yo. Era malo malo, con ellas, así acababa, siempre llorando y buscando los remedios caseros de la abuela. Gracias por deleitarme con tu relato. Un beso fuerte.

    Oceánida Me alegra un montón que estés tan ocupada. ¡Como te han cambiado las cosas! pero seguro que disfrutas con ellas y has adquirido una nueva ilusión que ignorabas. Siempre te siento cerca. Un abrazo fuerte.

    ArmandoMuchos de los que tienen familia numerosa, saben que se reciben un montón de desprecios, burlas, chismes y demás por decidir tener hijos. Nunca he dicho a nadie los que debe tener, porque ignoro su situación, pero sí me he atrevido a contestar a los que de forma descarada llevaban un alto nivel de vida y decían que no se podía. A esos son los que me refiero. Las cosas materiales que Dios nos regala con la tecnologóa moderna son buena y hay que usarlas y disfrutarlas, lo malo es cuando ellas nos ahogan y nosotros nos convertimos en súbditos de ellas.
    Hay muchos que saben la diferencia entre el ser o tener. ¡Gracias a Dios!Un abrazo

    Mercuzzio Que bien me sienta, leerte y confirmar que hay gente que sabe disfrutar de verdad de las vacaciones. A ver si surge la ocasión y tenemos el gozo de compartir unos días contigo.Un abrazo fuerte

    Angelus Seguro que las tuyas también han sido de aupa. Buen comienzo de curso para tí. Ya sabes que te llevo en mis plegarias.
    Un abrazo

    María del Rayo En primer lugar gracias por tu fidelidad desde que entraste, es una alegría verte entre nosotros. ¿Cómo va lo de México? Ya sabes que estas cosas son olvidadas muy pronto por los periódicos. Solo la gente afectada continua su drama. Seguimos orando. Un saludo afectuoso.

    Una madre agradecida Otras de las vacaciones que me gustan. A veces cuando le cuento a mis hijos todos esos juegos miran con cara extraña, como diciendo ¿y os divertíais? SIn tele, sin play, sin móvil. Me doy cuenta que les resulta difícil imaginarlo, pero yo veo que ellos se abuerren más facilmente cuando están con esas cosas.Tendrían que existir las verdaderas vacaciones familiares. Un mes sin nada de lo que se llama hoy : "imprescindible" Un beso fuerte.

    Claudia Una alegría verte por aquí. 'Que bien has definido unas buenas vacaciones! Un saludo con mi afecto y estima

    Altea Pues otro 10 por tu comentario. Que razón tienes. Y es que el último día de clase era una alegría especial, porque llegaba un tiempo donde sabíamos que lo pasaríamos bomba. Me llamaba la atención de que los demás niños, se uniern enseguida a nosotros. Ahora parece que antes tienen que presentar las "armas que tienen" antes de jugar. Un beso

    elige Una gran reflexión la tuya. Porque nos puede parecer que eso sea cosa de los hijos de otros, pero no, hay que estar muy en la lucha para explicar a los propios el uso de las cosas, la temporalidad de las mismas. La sobriedad auqnue sea para solidarizarse con los que carecen de lo necesario. ¡Es una batalla dura, cuando la publicidad está continuamente presentando todo como vital en nuestras vidas! Un beso

    Patricia Ya ves que no se ha borrado, por eso no publico el segundo.Y hoy no eras la más joven. Me ha encantado tu relato y mientras contesto a todos me da la impresión de que estamos en una tertulia de esa veraniega, sentados al fresco y compartiendo tantos datalles humanos. Ha sido fantástica, la aportación que todos han hecho. Esos recuerdos que siguen presentes en nuestras vidas. Te agradezco mucho tu relato.Ummm. Aquí huele de maravilla.A Jabón, a leña, a paja, a bollería, a noche, a familia, sobre todo a familia. Un beso
    ad

    ResponderEliminar
  14. Hola Angelo. Soy Mayte.
    Me acabo de encontrar tu blog y me siento muy contenta y agradecida por ello.
    Yo me casé muy joven (nada más terminar mis estudios) y abierta a la vida tube mi primer hijo con veinticinco años que es una edad normal a mi parecer. Sin embargo fui la única de mis amigas y de todos los compañeros de estudio y trabajo que hizo "algo así". Fui muy incomprendida y también criticada: que si era muy jóven, que si tiempo tendría , que lo importante era disfrutar, que era tonta y malgastaba mi vida, que me iba a convertir en un ama de cría tan jóven, que pobrecita e ignorante... Hasta los vecinos le decían esas cosas a mis padre. Pero yo lo tenía claro. No quería esperar. Quería llegar virgen al matrimonio y que la primera vez que me abrazara a un hombre por la mañana éste fuese mi marido, quería que mis hijos fuesen un regalo de Dios cuando éste quisiera y no un planing.. Tuve a mi hijo y a los dos años ya tenía a mi niña y otra vez con la misma cantaleta de todos. A esas alturas ninguna de mis amigas se habían casado aún. Ahora hago campaña firme sin verguenza sobre esos valores que me llevaron a vivir así mi matrimonio y maternidad. Ya no me da verguenza. Y se que así es como debe ser y así lo explico y aconsejo a todos.
    Después de nacer mi hija comenzaron un montón de problemas médicos para mí que han consitituído un ir y venir de problemas de salud (algunos serios pero que se van llevando gracias a Dios). Estos problemas nos han impedido volver a ser padres de nuevo. Ahora estoy a espera de una nueva intervención quirúrgica y aún así si Dios decidiera darnos otro de esos preciosos regalos mi marido y yo lo aceptaríamos con gratitud inmensa.
    Gracias por tu blog que desde ahora en adelante voy a seguir muy de cerca.
    Gracias. Y que Dios bendiga esa preciosa familia porque sois un hermosos testimonio vivo para todos.

    ResponderEliminar
  15. Bruce Estoy convencido de que en tu viaje encontrarás lo que buscas, porque tu corazón está abierto siempre. Ya sabes... los santos confiaban siempre en la providencia Divina, ¡siempre!
    Un abrazo

    Mayte Bienvenida. Muchas gracias por compartir algo tan íntimo y enriquecedor. Ha sido genial y alentador comprobar vuestra valentía y aceptación. Me alegra mucho tu presencia entre nosotros. ¡Esta es tu casa! Pronto te devuelvo la cortesía. Encantado de haberte conocido. Un saludo afectuoso

    ResponderEliminar
  16. Pasoma saludate y a decirte que en gran parte estoy contigo en lo que nos cuentas, los ascrificios que habeís hecho por vuestros hijos son muy encomiables. Pero al tiempo yo he vivido mi sacrificio, porque mie padres para darme estudios y una buena posición social trabajaban todo el día y no los veía casi nada. Me faltaron los tiempos de juegos, de enseñanzas de ambos al tiempo, juntos, de que me escuchasen, de podrerlos besar y tantas cosas que no tuve por tener las cosas que ellos me querian dar y yo no necesitaba.
    Si yo fuera tu hija la 4ª y me direjas que desde que he nacido hace 14 años no he salido de paseo con mi mujer , o a cenar etc, solos, Angelo, a mi me harías sentirme muy culpable de que no hubieses tenido esa intimidad con tu esposa.
    Bueno, me bvoy que tengo amigos por visitar.
    hasta pronto
    Sor.cecilia

    ResponderEliminar
  17. Sor Cecilia Querida hermana, gracias por entrar a comentar, y compartir abiertamente su experiencia. Destacar el amor que hay detrás de las acciones, sobre todo aquel que se derrama hacia los hijos.

    Por supuesto que si solo le hubiese dicho a mi hija esa frase podría haberse sentido culpable y además le demostraría un acto egoista por mi parte. Pero la frase iba acompañada de más argumentos, donde le quedó muy claro que ella y sus hermanos no eran el motivo de nuestra renuncia, sino el amor hacia ellos.Y no es la primera vez que los mayores nos empujan a salir, diciéndonos que no nos tomamos tiempo para nosotros.

    Es el amor el que hace elegir una u otra cosa .En definitiva ¿que es renunciar, sino elegir? Elegir amar a los hijos, y amar es dar, y como decía la madre Teresa : "Dar hasta que duela". Créame que Dios nos ha concedido, la gracia de que mis hijos lo entiendan sin sentimientos de culpabilidad.Una vez nos dijo una profesora. ¿Sabeis lo mejor de vuestras hijas?Que llegan siempre riendo al colegio. Siempre están contentas.
    Creo es uno de los mejores halagos que unos padres pueden recibir. Gracias por su interés. Unidos en el Señor

    ResponderEliminar
  18. Que post tan grandioso, Angelo

    Que gran dilema: darse a la familia aunque econimicamente haya poco o trabajar para darse a la Sociedad y luego compensar a la familia con un lujo..Cada uno tiene una cosa.
    Un amigo mio me dijo: no es lo que se hace, sino cómo se hace..
    Lo que sea, con Amor.

    Las familias son un gran tesoro.

    Hoy en dia tambien se da el caso de que a veces los abuelos son los que se quieren ir de vacaciones a ver a los hijos (o de crucero). hay de todo..no es nuestro caso, pero bueno

    Nosotros estas vacaciones, si Dios quiere, vamos a ver a los dos pares de abuelos (mis padres y los de mi marido) a tias (incluso a una que no hemos visto desde hace mas de 15 agnos, debido a la distancia y demás). Yo les estoy muy agradecida a mis padres de que agno tras agno nos acojan en el verano a mi y a los nignos..mi madre me puede seguir diciendo eso de que no sale sola con mi padre desde que yo naci..y eso hace bastante mas que 14 agnos

    ResponderEliminar
  19. Equlibrio, puede ser la clave, si hay lugar al mismo.

    Tmbién hay matrimonios que tienen todo el tiempo que quieren para ellos, cenas, salidas, jergas, viajes por el mundo... y se han separado o van a hacerlo o viven amargados.

    La cuestión es que lo importante es ser feliz, y vine de inmediato otra cuestión:

    ¿Y qué es lo que hace feliz?

    A esta última no voy a contestar, cada uno debe examinar y elegir lo que crea que le lleve a conseguirlo.

    ResponderEliminar
  20. Hola. Hermano tu blog es de Matrícula de Honor. He revivido muchas vacaciones felices con mis padres llevando como podían en el 124 a sus cuatro fieras. ¡repetiría!. Gracias.

    ResponderEliminar
  21. ¡Hola! Me encanta la música , que nos has puesto Paul Mouriat, me he puesto a bailar recordando esos pasos que de pequeñaja me enseñaron y creo que también me salia desde el fondo del corazón, pues nada, el garbo, tu ya sabes , a mi me van los sonidos, me gusta interpretar la música,ya sabes ese salero que tiene una , ja,ja,ja.y esas castañuelas, que para que te cuento, nada más de escuharlo te hace dar un brinco el corazón.
    Así con esta música , como no vamos a pasar buenas vacaciones
    Bendiciones.

    ResponderEliminar
  22. Mrs Wells Un testimonio para agradecerte. El problema lo veo en la sociedad actual, donde el amor de muchos padres es sustituido por otras cosas fáciles de adquirir y fáciles de olvidar por lo que crecen sin cimientos amorosos. Un beso

    Bruce Pues lo que he dicho antes. El único que no cambia es Dios y El es el AMOR, si nuestras vidas no se apoyan en esta verdad, toda casa se viene abajo. Un abrazo

    TheoEncantado de tenerte por aquí. Tú eres otro de los que han sabido encontrar EL AMOR. Gracias por tus palabras. Espero seguir contando con tu presencia, yo ya te aseguro la mía. Un abrazo

    ResponderEliminar
  23. Esa es la respuesta Ángelo a la pregunta que formulé: AMOR, O LO QUE ES LO MISMO: DIOS.

    ResponderEliminar
  24. Nerea Ni musica ni castañuelas, ni na de na, contigo uno tiene la diversión asegurada. Pocas personas he visto con tanta alegría como la que pude experimentar el día que nos conocimos.No puedo olvidar esa gran sonrisa que en todo momento nos dirigistes. Un beso fuerte

    Bruce Eso mismo. No hay otra respuesta. ¿Cuándo te vas? Dínoslo, que podamos vivir contigo esa peregrinación . Ciao

    ResponderEliminar
  25. Con el permiso de los controladores aéreos, el 1 de agosto de madrugada.

    ResponderEliminar
  26. Una entrada absolutamente genial, Angel.

    ResponderEliminar