CERQUITA, MUY CERQUITA



Dios no deja de sorprenderme. Siempre tiene algo que decirme, y resulta que la mayoría de veces no es nada novedoso, sino que se dedica a destapar regalos que me ha hecho, y que yo ,no me he molestado en abrir, aparcándolos para otros momentos. Llega Él con su infinita paciencia y empieza a ponerlos otra vez delante de mí, acompañado de una voz susurrante que dice, “Yo estoy contigo, yo te ayudo”

Pues sí, uno de esos regalos se destapó hace unas semanas. Iba a la misa dominical. Llegué muy pronto porque quería confesarme, y me encontré que era el primero en entrar en la iglesia, así que aproveché para quedarme un rato en oración esperando al sacerdote. Me percaté de que me coloqué en el último banco. Y ¿Qué pasó?. Pues que Dios, quería que abriera uno de sus regalos. 

No voy a recrearme en teorías, porque la verdad es que no estoy nada inspirado, y eso que he pedido luz al Espíritu Santo para escribir el post, así que lo mejor es compartir mi diálogo o reflexión.

El último lugar. Es verdad, los últimos bancos siempre están llenos y hay tres o cuatro filas delanteras con una o dos personas, casi siempre ancianas. ¿Qué pasa en los primeros bancos?¿Tengo miedo de algo? ¿El sacerdote? ¿Los comentarios de los demás? ¿Una falsa humildad?...Pues la verdad es que no lo sé, no encuentro alguna razón que justifique la ausencia de personas en los primeros bancos. ¿Estará el subconsciente tendiéndome una trampa con la parábola del fariseo y el publicano?...

Benedicto XVI está apunto de visitarnos, si ahora se presentara aquí, hace dos horas que esta iglesia estaría llena ,y por supuesto que  los primeros bancos serían los primeros en llenarse. ¿Cómo? Pues sí, hay que reconocerlo, que nadie me quite el puesto que para eso he salido antes de casa y me chupo la espera. ¡Quiero ver al Papa!

Dios mío ,  ¡qué poca fe!, no acabo de creer en Tí, no vivo enamorado de Tí, no me he enterado de que has venido a mí, de que me esperas con un amor infinito que nada ni nadie me puede dar. ¿Acaso los enamorados, no piensan en que llegue pronto el momento del encuentro? ¿No miran sus relojes para ver cuánto falta? Se visten mejor, se perfuman, se preparan, salen con antelación y desean estar lo más cerca posible uno del otro.

¿No estás en la Iglesia Señor? ¿No eres el mismo Jesús de Nazaret que vivió con los apóstoles, que murió en la cruz y que resucitó al tercer día? ¿Lo creo o no? Porque si lo creo, ¿qué hago en el último banco? ¿Qué hago llegando justito? ¿Qué hago vistiendo con chanclas, bermudas o en chándal?...

Mi fe es muy débil cuando estoy en la iglesia y no percibo esa presencia, cuando no espero con anhelo ese encuentro, cuando no me coloco lo más cerca de quien digo que Amo sobre todas las cosas.

¿No es la misa dominical, el momento culminante de la semana para un católico? Cuantas veces se convierte en un hueco a rellenar. El cumplir con el precepto y salir igual que se entró.

Si la Eucaristía no me transforma es que no me he enterado de lo que allí sucede. Podré ir a diario, pero si no cambia mi vida, es que no me he enterado de lo que dice el evangelio. Si no enciende el mí el deseo del encuentro, es que mi amor es muy pequeñito.


¿Sabéis? Desde que he abierto este regalo me sucede una cosa. Ahora, cuando entro en la iglesia siento una alegría inmensa, me digo: ¡Aquí está Jesús! Voy a su encuentro. Me siento en los primeros bancos, cerquita, muy cerquita, porque quiero verlo cuando se haga presente en el altar, porque quiero que me vea cerquita, muy cerquita. Probadlo.
¡Alabado sea Jesucristo!

43 comentarios:

  1. Gracias por esta entrada, por explicarlo así... pero me has hecho polvo... cuando voy a misa siempre me pongo en el último rincón, desde allí veo toda la iglesia y antes de comenzar voy entablando ese diálogo con cada imagen ... con cada advocación... no se, me gusta... yo se que Dios me ve, yo se que Dios sabe que estoy allí y que si he ido es por estar con Él, por recibir su "presencia viva"... es largo de explicar... me has hecho pensar...
    Gracias !!!. Un abrazo!!!

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  2. Muy buena reflexión Angelo, gracias por compartir con nosotros ese "regalo".

    Un abrazo.

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  3. A mi también me gusta sentarme en los primeros bancos, no solo para estar cerca sino para enterarme mejor de todo y sobre todo en el momento culminante de la eucaristía cuando Jesús está totalmente presente en el Altar verle lo mas cerca posible.
    Mi marido por timidez, creo yo, le gusta sentarse por el medio para atrás y siempre tengo que tirar de él para sentarnos mas cerca.

    Bonita reflexión la tuya. Mi fe también es débil pero cada día noto que Dios pone mas personas en mi camino para que no decaiga mi fe.

    Un abrazo Angelo para ti y tu familia que me gusta mucho leerte.

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  4. A veces no se siente nada frente al Sagrario, pero eso no debe ser motivo de desánimo. La cercanía de Dios es algo que está, lo sintamos o no. Somos inestables, por eso en un solo día podemos experimentar toda una gama de sentimientos, debido a la pura química del cuerpo. Pero no afecta al espíritu.
    Yo soy de sentarme atrás,no por humildad sino porque soy tímido y no me relajo si existe la posibilidad de que alguien me mire. (joer, que neurótico ha quedado.)

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  5. Me sucede que en la capilla del seminario casi nunca me siento de primero.
    Debo buscar estar mas cerca del Sol de justicia para que el frió de mi maldad no me domine.

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  6. Cuando vamos a la casa de un amigo o de un familiar querido, al primero que saludamos es al dueño(a) de la casa ¿no? pues eso. Cuando vamos a la Iglesia al primero que hay que saludar es al Dueño de la Casa, y lo mejor es cerquita. A mi me gusta en la primera fila, para que nadie me distraiga, para que nada me distraiga. A solas con EL auqnue la Iglesia esté repleta. ¿Socializar? afuera ¿Hablar con el vecino que tenía tiempo sin ver? Afuera. Que dentro hay que estar con el Dueño de la Casa. Luego si quiero me pongo a ver las imágenes que me recurdan a María, a San José, y a lo Santos. Pero el Dueño de la Casa está presente, en Cuerpo y Sangre. Hay que estar a solas con El Dueño de la Casa.

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  7. Espera que sonrío con la espontaneidad de Lirio del yermo ... y luego decirte que resulta muy hermoso que un varón casado, padre de familia se descubra ante los demás así de enamorado del Hijo del hombre. Me alegro mucho por ti.
    Un saludo.

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  8. Puede que algún día te cuente donde me sentaba yo... ¡Ni siquiera me sentaba! Hoy me atrevo a cercarme porque me ayuda a no distraerme. Así son las cosas.

    Buena reflexión. Un abrazo!

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  9. Gran reflexión Angelo!
    Mi sacerdote (confesor) en misa dice siempre que si el templo fuere un avión no despegaría nunca, por el gran peso que tiene en la cola, haciendo referencia al vacío de los primeros lugares!
    Fraternalmente,
    Claudio

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  10. ¡pero muy cerquita del altar Angelo!

    Tanto, que estoy dentro del presbiterio, no en razón de enaltecerme como el fariseo, sino en razón de mi servicio.
    ¡más cerquita de el!

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  11. Angelo, me gustan mucho tus spot porque salen del alma! a mi siempre me ha dado mucho coraje ver casi siempre los sitios casi vacios de las primeros bancos de la Parroquia donde voy, y ese "casi" es porque hay dos personas ya mayores que son las que leen las lecturas. Cuando voy sola me pongo siempre la primera. Me ha emocionado mucho, porque es Verdad que el Señor se hace Presente.
    un abrazo!

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  12. Ángel: ¡Como te entiendo y qué bien has hecho!

    El Señor es así y no para nunca de sorprendernos. Es que hay que quererlo con toda el alma y pedirle su amor y su gracia para darle más y más cada día porque Él es una fuente inagotable con todos sus hijos.

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  13. A mí también me gusta sentarme cerquita..., para no perderme nada..., jajaja.
    Gracias por compartir tus divinas intimidades con nosotros. ABRAZOS.

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  14. Yo cuando voy a la Iglesia si no hay nadie o muy poca gente, me suelo sentar en el 2º o tercer banco. Me gusta estar cerquita del Sagrario. Y cuando voy a Misa, me suelo sentar hacia la mitad o al final.

    Pero cuando más he disfrutado ha sido en turnos de vela ante el Santísimo en los que me repego todo lo posible, ya que no hay nadie más. O en alguna capilla minúscula en la que había mucha gente y me tocaba casi a los pies del altar.

    Conocí una persona que cuando nadie la veía solía dar un beso al Sagrario y otro al altar. A uno porque allí estaba Dios realmente presente. Y al otro, porque allí se iba a consumar el sacrificio del Calvario.

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  15. Gracias por compartir tu intimidad con nosotros.
    Suelo sentarme inconscientemente en el segundo banco o en el primero. La razón no la sé, es como si hubiera un imán poderoso.
    Cuando soy consciente a veces me quedo parada nada más entrar, no me atrevo a avanzar, me echo a llorar y pido merecer estar allí.

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  16. Me ha gustado el post, yo siempre me voy a los últimos bancos por motivos bastante tontos, si alguna vez he pensado en sentarme más adelante es por no distraerme con la puerta cuando entran y salen. En fin, lo tendré en cuenta para ver si me animo a avanzar puestos, aunque la primera fila me impone mucho.

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  17. La verdad es que un no cristiano que conociera los Evangelios y entrara a ver una misa "normal" se llevaría una gran decepción. "Mirad cómo se aman":

    ¿Quién se sienta en su casa a diez metros de sus hermanos? ¿Quién escapa corriendo en cuanto acaba el banquete? ¿Quién se pone a discutir o se trata de colar cuando va a pedir perdón a su padre? ¿Quién ve a su hermano pidiendo limosna a la puerta de la casa y no le pregunta qué le ha sucedido, o más aún, le niega incluso el saludo porque molesta o huele mal?

    Me temo que todos andamos necesitados de conversión.

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  18. Desde que empecé a ir a misa (prácticamente no había ido casi nunca en mi vida), y desde que ahora lo hago a diario, siempre me siento en el primer banco, siempre vacío, o casi. Y no me senté o siento por mi mismo, sino por un buen amigo al que acompaño, el cual al sentarnos en el primer día en el tercer o cuarto banco, y ver que los primeros estaban vacío me dijo: “sentémonos en el primer banco para no deshonrar al sacerdote” (no recuerdo exactamente si era el vocablo deshonrar o era otro sinónimo parecido”.
    Pero el asunto es que mi hizo reflexionar y me pregunté: si el sacerdote en el momento de la Eucaristía representa a Jesús, es como si Él lo hiciera, bendecir el pan y el vino ¿no es lo apropiado estar cerca de Él?, y me pregunté: si el momento de la paz, el sacerdote siempre baja del altar y a los primeros le da la mano en señal de paz ¿cómo se sentiría al ver siempre esos puestos vacíos? Aunque para el sacerdote no tiene problema si no hay personas en la primera fila, da la paz a las de la segunda, y me pregunto ¿y si no hubiera gente tampoco en la segunda, “tendríamos que obligarlo” a ir a la tercera? .
    Y esto no sería desde mi entender “buscar un puesto de honor en las Sinagogas” pero claro, si fuera Su Santidad si lo podría ser. Y ahora, que vamos a pensar que el que se siente el primero es un Fariseo y el que se sienta atrás en un Publicano. Da igual donde te sientes porque eso lo sabe solo Dios, el Único que tiene siempre las 40 cartas de la baraja.
    Un saludo a todos.

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  19. Yo me siento en la nave de la derecha (mi parroquia), por costumbre, pues ante era la parte de los hombres, y ahora continúo, sólo que me instalo a la mitad, cerca de un altavoz para oír mejor.

    Sin embargo, sin querer apropiarme de tantas opiniones y pareceres, la mía es que DIOS está dentro de mí, y ahí es donde lo quiero tener, en el lugar principal de mi corazón, y donde lo vea a todas horas, lo oiga y me mueva a actuar como ÉL.

    Sin embargo, me preocupa, como Ángel, mi apariencia, mi manera de comportarme ante ÉL y con ÉL. Porque ante cualquiera que me visita, trato de estar presentable, y ante ÉL, me dirijo de cualquier forma.

    Y eso me hace preguntarme: ¿Estoy yo actuando como si ÉL estuviese presente ante mí? Y, ¿cuido mi hogar, mis cosas ante su visita y para que se sienta a gusto conmigo?

    Habrían muchas más preguntas, pero iremos poco a poco formulándonas, pero sin desesperar, pues sólo con su Amor y Misericordia iremos consiguiendo transformárnos. Eso nos ayuda a continuar orando.

    Un fuerte abrazo en XTO.JESÚS.

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  20. Efectivamente da igual donde te sientes y el lugar, lo importante es donde te "sientas" interiormente. ¿en el banco de soy "el rey del mambo",que es el de la arrogancia o simplemente en el de "soy un cristiano más", con mis virtudes y mis defectos, como los demás.

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  21. Personalmente me gusta lo más delante posible, y con un altavoz al lado. (Está comprobado: cuando el sacerdote lee el evangelio, da comienzo una epidemia de tos).

    "SI PODEIS ELEGIR ENTRE UNA DE MIS APARCIONES, E IR A MISA A LA MISMA HORA, ID A MISA PORQUE ALLÍ ESTÁ MI HIJO"

    (La Virgen María en Medjugorje).

    Con lo anterior queda dicho todo.

    Cuando vayas a confesarte no pienses en la vergüenza o reparo al hablar con el hombre sacerdote. Alégrate porque tienes el privilegio de hablar a Jesús y que te conteste, que te aconseje y sobre todo que te perdone.

    ¿Hace tiempo que no oyes a Dios en tu corazón? ¿te gustaría hablar pesonalmente con Dios, con el creador de todo? Habla con el confesor, el es Jesús.

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  22. Con mis padres siempre nos sentábamos en el primer banco, me acuerdo de haber escuchado más de una vez a los sacerdotes exortando a la gente a venir adelante, lo mismo que a no llegar tarde a Misa. Son cosas q cuesta cambiar, y por lo que veo en todos lados es igual.
    Ahora nos pasa que como nuestros chicos son inquietos preferimos ubicarnos de la mitad para atrás, para no molestar... pero es increíble como esto facilita la distracción, sin querer veo a todos los q llegan tarde, a los q se dan vuelta, miro la ropa de alguien, q se yo... tenemos mil cosas para distraernos, todo lo contrario a cuando te sentás en los primeros bancos, toda tu atención está en el altar. Es lo mejor!!!
    un abrazo Angel!!

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  23. ¡Pues qué riqueza de post y también de comentarios, son una delicia, pero me quedo con el de Visigoda -¡Hola, no nos conocemos, soy Camino!-! Nunca se me hubiera ocurrido algo tan entrañable como ir saludando al "divino personal" de la parroquia, es genial. En el Cielo tienen que estar encantados cuando entras en la iglesia: ¡Ya viene la simpática, chicos!

    Yo, como los críos, me despisto, así que suelo ponerme delante, y también me pongo cerca por deformación profesional: los maestros y profes podemos pasearnos por el aula ya que los críos se ponen lo más atrás posible (y sus mentes a kilómetros, generalmente), pero los curitas no pueden "arremangarse" con el altar cálices y etc, y tiene que ser triste ver ahí a lo lejos al personal y ellos diciéndoles que Dios les ama y ellos también -que para eso son sus párrocos- y no les ven casi ni las caras.

    Yo en el monasterio al que voy suelo ponerme en el mismo sitio siempre si puede ser, "2º dcha"; si me pongo al final varios días seguidos, malo..., es que estoy tristona o disgustadilla. Es una forma como de guardar más privacidad respecto a todos los demás; entonces es como si Jesús viniese a mí desde Su Sitio y me consolase, los dos solitos.

    Esto parece una encuesta... Un psicólogo sacaría sus conclusiones clínicas con nuestras respuestas, me parece.

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  24. Muy buena reflexión, Ángelo. Soy del club de las "arañas de rincón" (arácnido qu ehay en mi Patria) y me has hecho pensar.

    ***
    Hace mucho que te conozco, pero antes tu página no me cargaba y era imposible para mi comentar.

    Ahora pude. Te leo.

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  25. Seguro que sería para analizarlo.. porque curioso es que tendamos a sentarnos lejos.. Yo también suelo sentarme hacia atrás.. me siento más a gusto cuando la iglesia está casi vacía que cuando está llena..(me he preguntado a mí misma el por qué de ésto)..pero ahora que leo el post y vuestros comentarios..me doy cuenta que no soy la única y que es más corriente de lo que imaginaba..
    Me ha hecho mucha gracia el comentario de Lirio..(de lo de neurótico..jeje)..yo creo que algo de eso debe de haber.. yo me he quedado más a gusto hoy al saberlo..o como dícen por mi tierra: Mal de muchos..consuelo de tontos..(lo digo sin maldad eh?..que nadie se ofenda porfi).Gracias Angelo..cada día aprendo algo bueno aquí, saludos para todos.

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  26. Si vamos todos a la misma Iglesia ya procuraré llegar 1 hora antes para pillarme el último banco.

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  27. Muy bueno el post, Angelo.
    Siempre he pensado que cuanto más cerca del Sagrario, mejor.
    Pero me siento donde vea que me voy a distraer menos. Según la iglesia. Porque a veces los primeros bancos están ocupados por gente que se dedica a contarse su vida (no a Dios, sino entre ellas). En esos casos, si quieres intimidad con el Señor te tienes que ir a los últimos bancos.
    Así que el sitio no importa tanto, sino el recogimiento y la disposición interior.
    Qué tengas buena semana.

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  28. Bruce, te mando un enorme abrazo virtual, que espero darte pronto en persona. Me ha gustado mucho lo que has escrito. Gracias.

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  29. Me ha encantado Papá! Ahora entiendo el porque de sentarnos en el primer banco ayer :)
    Es precioso !!

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  30. Hoy me había propuesto contestar a los comentaristas y me quedo sorprendido, de la cantidad que hoy habéis querido compartir el post. Ni que decir de la calidad de los comentarios. Cada uno enriquecedor para todos. Quiero hacer una pequeña postdata.
    La reflexión de hoy es una experiencia personal, que siento que se me pide a mí. Los caminos de Dios para cada uno son inescrutables y que decir de los que tiene para los demás.
    Espero no haber dado la impresión de juzgar a los que se colocan en los bancos de atrás,me sentiría fatal si así lo ha sentido alguno.
    Conozco una persona que precisamente está en el último banco por amor. Sí, ofrece a Dios esta mortificación. Lo digo porque vaya a ser que nos pongamos ahora a pensar que los de atrás son los que viven en otra dimensión.
    Cada uno debe responder a lo que Dios le pide y lo que he podido comprobar en vuestros comentarios es el gran amor que todos manifestáis al Señor.Eso es lo que importa. Nuestra entrega con el corazón. En la Iglesia y fuera de ella.
    Que Dios os bendiga a todos .Y si alguien se ha sentido molesto, mis disculpas.

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  31. Hola Angelo, que buena reflexion, como a muchos tambien me quede pensando en el puesto que ocupo cuando entro en la parroquia. Pienso que con solo entrar ya estamos cerca y más allá la verdadera cercania tal vez radica en el último parrafo de tu post, que tanto me ha transformado mi relación con Dios, que tanto me ha moldeado su Palabra. Saludos un abrazo cercano en Cristo.

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  32. Hola! la entrada es muy buena Ángel, y los comentarios no tienen desperdicio...
    Yo casi siempre me siento en los primeros bancos con mi familia. Me gusta sentarme cerca del sagrario, pensando que allí está Jesús y contarle mis cosas. A veces incluso me gusta fijarme en la expresión de las imágenes. Puede que yo también parezca un poco neurótica (como dice El Lirio del Yermo)o que me falta un tornillo... pero me parece como si Jesús o la Virgen se manifestaran a través de ellas y cambiaran un poco la expresión. Hay días que puedo verlo triste, otros más alegres... Es como si te hablaran... aunque no los escuches...esos instantes me invitan a la oración.
    Un abrazo
    P.D: me ha gustado ver a tu hija por aquí. Siempre es bonito una familia unida :)

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  33. Que gran entrada, que buenos comentarios, que buen "rollo" desprende este blog.

    Cada uno tiene que buscar el lugar donde se sienta más cerca de Dios.

    Yo desde el primer momento comprendí que era un regalo y una petición que Dios te hacía personalmente a tí Angel, seguro que ese regalo era lo que mejor te convenía.
    GRACIAS por compartirlo con todos nosotros

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  34. ¡Nooo, Angelo, yo creo que nadie se habrá sentido juzgado! Y además es más práctico esta vez no sentirse juzgado pues, como dice "Lirio", tendríamos que "coger vez" si todos fuésemos a la misma iglesia y decidiésemos ocupar parecidos lugares tras esta reflexión.

    Yo espero que Visigoda no se haya molestado por mi comentario al suyo, me ha inspirado mucha ternura, por eso lo he hecho.

    Nunca hubiera pensado que alguien se mortificara poniéndose en el último banco. ¡Hay que ver cuántas cosas distintas se pueden ofrecer al Señor!

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  35. Boa noite Angelo! Eu vou a igreja todos os domingos e me sinto muitíssimo bem em estar em comunhão com DEUS. A música do seu blog é muito linda!
    Carla Fernanda

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  36. No te preocupes, nadie se va a molestar. ay! aquellos primeros tiempos cristianos, en los que la comunidad se reunía en torno a una mesa...probablemente sentados en el suelo...

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  37. Angelo, disculpa que utilice este comentario para responder a Camino García.
    Tranquila Camino, yo no me molesto a estas alturas ya por casi nada, yo hago lo que hago y como lo hago porque asi lo siento y porque creo que es como puedo glorificar más a Dios.
    Como dice Angelo , cada uno sabe o intenta saber lo que Dios le pide. Recibe un abrazo.

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  38. Angelo, quedó muy claro que fueron tus pensamientos, tu oración, lo que te salió del corazón.. Me ha hecho pensar, como todos los días que paso por aquí. Se entiende que cada alma vive, avanza y crece a su modo particular.. pero leerte empuja. Gracias!

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  39. ...empuja un banco más para adelante.
    Gracias!

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  40. Hola Ángel, quisiera compartir contigo un "pequeño" regalo que tambien he descubierto hace poco. El dia de mi boda fue la primera vez en muchos, muchos años que al comulgar no fue con la mano. Algo sucedió que desde entonces no acepto tocar el Cuerpo con mi mano sino directamente a la boca.

    Es dificil de explicar esta experiencia, pero lo vivo de una forma tan diferente que es como si hubiera hecho la Primera Comunión el dia de mi boda.

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  41. Esa inspiración de estar en el Sagrario cerquita y a solas es de la Virgen, a mi me lleva..y cuando salgo parece que el aire se renueva!!y noto que no me voy vacia de allí. Vivo lejos de la ciudad y echo de menos esos ratos que ahora en mi Casa y dentro de mi se hace la Presencia y el aire se vuelve a renovar. Dios te bendiga Angelo...unidos en Maria Mirando a Jesus.

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  42. Genial la entrada uy los comentarios.Precioso el de Visigoda saludando a las advocaciones.
    Yo soy de las que les gusta sentarse al final, en un rinconcito.Imagino que es como cuando los animales comen que necesitan sentirse solos, escondidos,sin que nadie les vea.
    Cuando estoy con el Jefe necesito sentirme invisible para el resto de la gente ¿será que es mi momento de especial vulnerabilidad?
    En serio, genial entrada y comentarios
    Gracias

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  43. Hola, sentaditos de la mitad de la iglesia para atrás como el 98%, quita, quita, no vaya ser que se entre en CALOR y VEAS...y con el CALOR se te quite el reuma de los pretextos y la Misa te vaya transformando y ampliando el corazón y cada día sea un nuevo servicio de amor y crezcas y... quita, quita... Gracias.

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