EN MI INTERIOR


Navidad pasó. ¿Ha sido una más? ¿Es esa la sensación que nos embarga? ¿Habremos vivido  estos días,como los grandes almacenes, colocando y retirando adornos, mensajes y luces, reclamando una alegría y paz que solo será verdadera para ellos, si la temporada ha sido buena en ventas?

Hemos entregado y recibido numerosos deseos de luz interior, de renovación, de esperanza y de aliento en nuestra fe ante el nacimiento de Jesús. Sin embargo, la luz no ha brillado para todos. La tristeza y el desaliento han sido los adornos de algunos para esta navidad.

Nuestro ser corpóreo, recibe sacudidas que se adueñan fácilmente de nuestra parte espiritual. Sepamos detenernos un momento para saber en qué lugar del mismo nos hemos estancado.El yo espiritual y verdadero, está en lo más íntimo de nosotros y solo Dios puede acceder . Ahí ,no cambia nuestro convencimiento sobre Él, cuando lo hemos descubierto.

Distingamos lo que exteriormente, nos ataca y ocasiona que nos movamos en un nivel más sensorial. Desilusiones, pruebas, cansancio, dolores, tristezas, ataques, hacen que fácilmente olvidemos la parte más sagrada, allí donde sólo el Creador entra. Nuestro "yo" espiritual, Amado infinitamente y morada del Espíritu Santo, donde nadie puede tocarnos, y donde gozamos de total libertad. Cuando nos asalte el abatimiento, busquemos dónde ha nacido y donde le hemos dejado crecer.

En este punto me viene a la mente, unas palabras de Benedicto XVI, “los cristianos se enfrentan a la persecución, la tortura y muerte en algunas partes del mundo y siguen convirtiéndose en mártires por su fe”. Ahora mirémonos, contemplemos nuestras persecuciones, nuestras torturas y nuestras muertes. ¿Que hacemos que...?

Entremos dentro , en la celda interior que Santa Catalina de Siena nos describe:" donde el alma vive para Dios, discierne la verdad, crece en el amor, se conoce a sí misma...".

Ahí debemos instalar nuestro rincón de oración, nuestro aliento y consuelo. Muchos perseguidos por la fe del siglo XX y XXI, han sabido descolocar a sus perseguidores, al comprobar que la privación de libertad externa no ha hecho que desistan de su unión y entrega a Dios.

Que nuestro cuerpo no nos engañe, él no es quien ama, a veces no es nuestro gran aliado. Penetremos donde Dios reside en nosotros. Donde ¡siempre está! El hombre para encontrar la verdad ,debe buscarla dentro de sí mismo. El propio San Agustín se lamentaba de haber comprendido esto tan tarde “Oh belleza siempre íntegra y siempre nueva, tarde te amé: pensar que te busqué por fuera y me perdí cuando tú estabas dentro de mí”

¡Alabado sea Jesucristo!

13 comentarios:

  1. Interiormente..., de ahí, ha de partir la revolución que mueva el mundo y la transforme, la plenitud empieza dentro...
    Gracias por tan hermosa, sincera y profunda reflexión, querido ANGEL DE PAZ Y LUZ.

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  2. Querido Ángel,
    Es una hermosa reflexión, que siempre debemos tener presente, gracias por estar siempre a nuestro lado.
    ! Que Dios te bendiga !
    Con mucho cariño,
    María del Carmen

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  3. Angelo, bonita reflexión, me invita a pensar. Gracias, gracias, gracias.

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  4. Es tu corazón el que escribe Angelo y cuando lo hace de ese modo, no puede tener mejor resultado que este. ¡Lo comprendo tanto a San Agustín! Porque primero es la razón, luego el corazón... y uno se queda en el andén, mirando la vida desde lejos.
    Un fuerte abrazo

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  5. Justo en el centro de nosotros mismos , allí dentro, Él siempre esta, nada de afuera puede perturbar si entro en unión con Él dentro de mi...
    "Ahí ,no cambia nuestro convencimiento sobre Él, cuando lo hemos descubierto."
    Justo es eso lo que siento. Muchas gracias Ángelo, muchas gracias.
    Un beso.

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  6. Demasiado ruido y demasiadas luces, hacen que ni en Navidad ni después, las personas puedan entrar en su interior.
    La vida es demasiado ajetreada como para parar unos minutos y entrar en nuestro corazón para reordenar nuestras vidas.
    Es una pena que por este dichoso ruido, nos perdamos las mejores cosas: La felicidad y la paz que nos produce sabernos amados por Dios y por su Madre la Santísima Virgen María.
    Si esta alegría la experimentaran las personas que dicen que no tienen tiempo para la oración y la meditación, este mundo iría mucho mejor.
    Un besazo.

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  7. Todo el año podemos vivir abiertos, seguir la estrella para adorar la Natividad en aquellos portales que aguardan ser visitados. Un saludo.

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  8. Preciosa entrada Angelo, yo hoy quiero ir cogida de la mano de mi Madre. gracias por tu reflexión, un abrazo

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  9. ¡Que bonito!.
    Lo encuentro tan cerquita, tan cerquita, que se encuentra en el fondo de mi alma para poder hablar con Él cada día.

    Muchas gracias, Angelo

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  10. Mirar a Dios dentro de nosotros y dejar de mirarnos a nosotros mismos.
    Un post para meditar.
    Un beso, Ángelo

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  11. Has dado en la diana Angelo!
    Es en lo mas profundo de nosotros donde nos habla, yo lo he descubierto en lo mas intimo de mi ser y sabes? no me resisto a la humillacion como antes....esto lo hace El en Mi, y ha sido tal descanso....que me hace exultar en lo mas profundo de mi misma, solo El lo ve y los que vivan de El....aqui no tiene ningun poder el adversario sobre mi. Y la Madre me invita a la reflexion que tu me haces hoy tambien....el mismo Espiritu está en nosotros. Gracias.

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  12. Gracias por esta gran verdad.

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  13. Buscar para encontrarlo dentro.
    Parece fácil, o quizás lo sea y somos nosotros los que complicamos la busqueda.
    Me ha encantado la frase de Sta Catalina¡

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