PREGUNTA


En estos días de ayuno bloguero, alguien me aconsejó leer la imitación de Cristo. Tengo que decir, que le tengo un cariño especial a esta obra de Tomas de Kempis .Fue uno de los primeros libros que leí tras mi conversión, y que no logra quedarse quieto en la estantería de mi biblioteca, ya que recurro a él muchas veces, así que me alegró recibir la recomendación.

Lo digo y lo repito," hay que ver y leer las cosas varias veces, siempre ,siempre se encuentra algo nuevo". En esta ocasión Tomás de Kempis, me sorprende en uno de sus párrafos sobre la Eucaristía, que me plantea una pregunta. Antes de sugerirla también a vosotros, os muestro el texto que me interpela.

“¡Oh, cuán poca caridad y flaca devoción tienen los que tan fácilmente dejan la sagrada Comunión! ¡Cuán bienaventurado es, y cuán agradable a Dios el que vive tan bien y guarda su conciencia con tanta pureza, que esté dispuesto a comulgar cada día, y muy deseoso de hacerlo así, si le conviene y no fuese notado! El que se abstiene algunas veces por humildad o por alguna legítima, es de alabar por su respeto. Más si poco a poco le entraré la tibieza, debe despertarse a sí mismo, y hacer lo que este de su parte, y el Señor ayudara su deseo, por la buena voluntad, que es a la que especialmente atiende”.


La frase que genera en mi un interrogante es la siguiente: “El que se abstiene algunas veces por humildad o por alguna legítima, es de alabar por su respeto.” O sea, que según entiendo yo, se practica la renuncia a comulgar en alguna ocasión como acto de humildad. Dicho de otra forma. “¿Es bueno renunciar a comulgar alguna vez y ofrecer al Señor el deseo de hacerlo, como muestra de amor?”

Personalmente creo que existe el riesgo de caer en el escrúpulo y que bajo la apariencia de humildad, pueda encubrirse, una tentación del diablo para no comulgar. ¿Vosotros que pensáis?
¡Alabado sea Jesucristo!

35 comentarios:

  1. Creo que doctores tiene la Iglesia mucho más sabios y doctos (valga la redundancia) que yo, para discernir pregunta tan profunda.
    Ahora bien, mi impresión personal, es que si se está en gracia, es decir libre de pecado, COMULGAR es la opción. No hacerlo, no es opción, como no lo es tampoco alimentarse en lo corporal, como no lo es respirar, NO ES, NO DEBE SER UNA OPCIÓN, sino UNA NECESIDAD.
    Ahora bien, como.... he dicho antes, siempre habrá alguien autorizado que podrá decirlo mejor que yo, o quitarme la razón.
    ABRAZOS.

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  2. No entiendo a que se refiere abstenerse de comulgar por humildad, no se si sera mi ignorancia o me parece un poco retorcido.

    Esperemos que nos saquen de dudas, quizas tiene sentido.

    Un abrazo enorme y que Dios te bendiga!

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  3. ya que lanzas la pregunta, te daré mi punto de vista: no creo que sea recomendable dejar la comunión bajo pretexto de ofrecer un sacrificio o como acto de humildad. A mí me parece un gran contrasentido. Es como ver a tu padre, que te abre los brazos para abrazarte y decirle: no te abrazo, porque así me mortifico.
    ¿cómo se quedará Jesús que desea tanto unirse a nuestras almas ?
    El amor siempre va por delante, creo yo.
    Un saludo afectuoso.
    ;O)

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  4. Hola!Este libro fue escrito especialmente para monjes en una época en la que los laicos no comulgaban tan habitualmente como hoy. Aunque entre los religiosos si era más habitual. Quizá el texto se refiera a eso.
    Respecto a lo de los escrúpulos, uno de lo los capítulos trata sobre el tema, refiriéndose a ellos como una tentación del maligno para debilitar la confianza en la misericordia de Dios.
    Saludines.

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  5. Yo lo tengo claro, si voy a Misa comulgo seguro.

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  6. En mi opinión es caso clarísimo de escrúpulos.
    Detrás de ese modo de proceder está satanás.

    Hoy me confesé con un auténtico místico a partir de ahora será mi confesor fijo. Regalazo de Dios!!, personas muy cabales me han asegurado ver levitar a este santo.

    Una hora y media de misa y ha sido corta. Lo normal es que dure 2 ó 3 horas. Ha celebrado misas que han durado la noche entera.
    Igualito en esto que el Padre Pío.

    A tan solo 15 minutos en coche de mi casa y yo sin enterarme hasta hace una semana.

    Le han asignado una parroquia de una pedanía de 100 habitantes si acaso.

    El motivo es que la gente se quejaba por la duración de las misas, por no tener carisma, iniciativa...yo qué sé!

    Su confesor era un sacerdote Venerable de mi ciudad, que tiene en Roma abierto el proceso de beatificación.

    Pues este hombre...no se le queda muy atrás.

    Tenías que ver Ángelo como miraba la Eucaristía, no sé ni cuanto tiempo se ha quedado mirándola, jamás he visto a nadie semejante reverencia al pasar frente un Sagrario.

    Si yo estoy en gracia de Dios, no me privo del Cuerpo y la Sangre de Cristo por nada!!

    No lo dudes Ángelo, es satanás, son escrùpulos.

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  7. ola Angelo:

    Yo creo que siempre que se tenga la oportunidad de comulgar se debe hacerlo. Renunciar por humildadd?. No lo veo muy claro. Dios se ofrece, se da a nosotros en la Eucaristía y debemos aceptarle todas las veces que podamos.

    En fin es mi humilde punto de vista, que no soy mas que una ignorante en estos temas. Pero que tiene claro que quiere a Dios por encima de todas las cosas. Nunca, nunca, renunciaría a El por nada del mundo.

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  8. Siempre me gustó leer el Kempis, hace riempo lo cogía a diario y qué casualidad que limpiando cajones, lo encontré el otro día y me vino la idea de volver a releerlo. Es de una gran espiritualidad, mística, que me gusta.

    En tu pregunta creo que dejar de comulgar por humildad no es bueno, todos sabemos que nunca lo merecemos,pero lo necesitamos, lo mejor es acercarse a Él con toda la humildad del mundo: "Yo no soy digno, pero ayuda mi indignidad"
    Siempre habrá alguien que nos diga que parece mentira que comulguemos a diario o con frecuencia y luego seamos tan malos, la respuesta entonces será: Pues fíjate cómo sería si no comulgase.

    Un beso desde la cuna de mi nueva nieta, estoy en su casa, a la otra punta de Madrid, para ayudar a los nuevos padres, hasta que cojan el ritmo y mi hija esté bien del todo.

    Me ha gustado mucho esta pregunta.
    Y muchas gracias por el piropo a mi hija, esos ojazos se le han puesto desde que es madre, está guapísima.
    Otro beso para ti y tu Rosi

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  9. El texto es maravilloso. En cuanto a la pregunta... no me atrevo a decir nada. Un abrazo!

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  10. No iba a comentar porque pienso lo mismo que ha dicho ya Arcendo pero luego he pensado que tal vez serviria para algo contar una experiencia que yo tuve , es muy muy personal y la guardo aqui dentro pero creo que esta bien que la comparta...
    Un día, en la iglesia, allí en mis conversaciones yo le decía a ese Cristo que me mira: hoy que te doy, no me duele nada, ... todo va bien... ofrecerte mi tranquilidad y mi alegría me parece poco aunque ya son tuyas... te ofrecere la ausencia... el "dolor" de no comulgar hoy, la intranquilidad de no tenerte...
    Y al poco comenzo la Santa Misa y llego la hora de la comunión y se formo la fila y yo en mi banco y la fila avanzaba y yo seguía inmovil, pero un impulso me hizo salir del banco a última hora y encaminarme hacia el altar...Comulgué con una emoción contenida que no había sentido antes, sentí que era el mismo Cristo quien me estaba llevando a recibirle.Creo que entendí el mensaje...
    Desde entonces jamás se me ha vuelto a ocurrir ofrecer esta renuncia.

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  11. Aunque el Kempis es un libro extraordinario, creo que no se puede olvidar la época en que fue escrito, donde la Comunión frecuente no existía. De hecho para comulgar había que tener permiso del confesor.

    Además grandes doctores de la Iglesia han Hablado de la Comunión como un auténtico alimento para el alma.

    Pienso ahora mismo en Santa Teresa de Jesús que sufrió terriblemente cuando, un día, el P. Jerónimo Gracián le negó un día la Comunión para mortificarla.

    El amor de Santa Teresa por la Eucaristía se trasluce estupendamente en el capítulo 33 y 34 del Camino de Perfección, donde comenta unas palabras de Padrenuestro (Danos hoy nuestro pan de cada día)


    Pienso en Santa Teresita que, ya carmelita, se lamentaba de que en su juventud no había pedido a su confesor permiso para comulgar más a menudo(sólo comulgaba cuando él se lo indicaba de motu propio. Y no lo pedía por mortificarse). Incluso, Teresita, al final de su vida, animaba a su Priora a permitir la Comunión diaria, cosa rara en aquella época.

    Creo que a Dios le podemos ofrecer mil cosas que nos cuesten, pero dejar de comulgar no es una de ellas... me basta con pensar con que el Sacerdote, en la Misa, repite aquellas palabras de Jesús "Tomad y comed, todos de él porque este es mi cuerpo... Tomad y bebed todos de él porque esta es mi sangre".

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  12. Hola Angel!...yo tambien creo que hay que comulgar siempre, claro, sabiendo uno que esta en gracia de Dios. La comunion es, como dicen, tanto un regalo como una necesidad para nosotros, es el alimento del alma. Lo de no comulgar por humildad, quiza lo interpretaria como que a veces uno echa un vistazo a sus pecados, y aun sin ser mortales, se siente uno muy mal por todas las veces que se ha ofendido a Dios, y se siente uno tan mal, tan chiquito, tan debil en el amor que decimos profesarle a Dios, que sentimos que no merecemos recibirlo...pero ahi es cuando de nuevo, tiene uno que pensar que merecer a Dios es una cosa, y recibirlo con todo el amor y agradecimiento del mundo es otra, y es lo mas importante, y saber el grave peligro en que nos ponemos si no comulgamos estando en gracia de Dios. Yo, por tratarse de este libro tan importante, no pienso que sea una invitacion del Diablo, sino mas bien, que la idea expuesta lleva una intencion que quedo poco clara en el texto. Saludos!!!

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  13. Pienso como tu en lo último que dices, son escrúpulos.
    Y también la explicación que da Lirio, del libro del Bto. T. Kempis.
    He tenido en mi vida el privilegio de conocer a sacerdotes muy santos, verdaderos amantes de Jesús en la Eucaristía.
    Creo que hay que aprender a vivir la Eucaristía que nada se compara con Ella en este mundo.
    A mi me gustan las Misas largas largas es decir que duren mucho tiempo.
    Gracias Ángel.

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  14. El acto más grande de humildad es el de comulgar a Jesús con fe y confianza en su divina presencia eucarística, pues creer y tener confianza en Dios que se hace presente en las humildes especies del Pan y del Vino se logra teniendo como base la humildad. El autor probablemente está refiriéndose al hecho de que a veces no estamos tan dispuestos en el corazón para comulgar,pues no estamos limpios en el alma y necesitamos de la confesión, en este caso el no comulgar se convierte en un acto de humildad pues de la humildad brota el respeto a la Presencia de Jesús en la Eucaristía. Si se hace lo contrario, es decir, si se comulga, aún estando en duda de pecado o certeza de pecado, entonces esa comunión se hace bajo la capa de la soberbia,del orgullo, pues se teme a lo que dirán los demás si no comulgo, y como importa más el ego que el cumplir la voluntad de Dios, el quedar bien con el "qué dirán", más que con lo que realmente conviene, se comete un acto de soberbia. Por eso el autor añade " o por alguna legítima, es de alabar su respeto". Pero sigue diciendo: "Más si poco a poco le entraré la tibieza, debe despertarse a sí mismo, y hacer lo que esté de su parte", o sea, que está bien no comulgar cuando no estemos preparados, pero el quedarnos siempre en esta actitud no es sana, pues si permanecemos en ella, nos entrará la tibieza y, por lo mismo, es bueno buscar el perdón de Dios para poder acercanos a Él y comulgarle en gracia. O sea, esta bien no comulgar cuando no estamos preparados, pero luego, hay que prepararnos para poder hacerlo, para poder comulgar. No sé se he sido claro. Bueno,sino lo intentaré decirlo de otro modo. Saludos y Bendiciones.

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  15. Angel, pienso que ha quedado claro la respuesta a tu pregunta, JAMAS dejar de comulgar, salvo que se esté en PECADO MORTAL o sin las debidas disposiones y con pleno conocimiento de ello.

    Renunciar al antídoto diario de la "Sagrada Comunión" es una locura que no debemos permirirnos.

    Como bien apunta alguien este maravilloso libro que también forma parte mi lectura habitual, fue escrito en momentos en los que la eucaristía no era frecuente.

    GRACIAS

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  16. Que pregunta mas profunda. Y que respuestas! me emociona leeros a todos.

    Quisiera contaros una observación de esa 'humildad' que me ha tocado presenciar constantemente desde que vivo en este pais (Inglaterra).

    Sabeis que El Sagrado Sacramento de la Eucaristia es el tesoro de nuestra Iglesia Catolica.
    En la Misa a la que yo voy no falta casi nunca gente que no es catolica, algunos se encontraran en un proceso de conversion y otros, ya estan haciendo catequesis . Otros son personas que acompagnan a un familiar catolico a la Misa del domingo. Todos estos exhiben ante mis ojos esta muestra de humildad, creo yo, de la que habla el texto. Pues tienen una legitima causa por la que aun no se acercan a la Communion .
    Es costumbre en las parroquias que el sacerdote les invite a recibir una Bendición. Se acercan en fila con los brazos cruzados sobre el pecho y la cabeza agachada. actitud Humilde que se necesita para acercarse a Dios. A mi personalmente presenciar esto me llena de humildad y agradecimiento por un Don inmerecido que Dios me da y pido puedan estos hermanos desear y tener, pues ellos colaboran con su actitud a reafirmar la Fe catolica.
    Muchas personas provenientes de Las iglesias anglicanas muestran asi el anhelo de participar en la Comunion Catolica y la humildad. Se encuentran en un camino humilde de abstinencia, tambien de la iglesia de la que provienen, y creciendo si Dios quiere en la fe. Creo que su deseo deberia servir de reflexion para los que pudiendo recibir la Eucaristia se muestren escrupulosos. Nunca podremos apreciar lo suficiente el Gran regalo de Dios, es su misma Gracia la que nos ayuda: Gran Visigoda me emociono tu comentario

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  17. En mi humilde opinión creo que hay que comulgar, y si hay algo que te importune confesarte justo después de la celebración, este alimento para mi se hizo diario hace algún tiempo. un abrazo

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  18. Este libro del Kempis es una pasada, y es verdad que por momentos nos pone ante la cuestión ¿y esto se llevará ahora?
    En la cuestión concreta creemos que es una gracia que no hay que desperdiciar comulgar todas las veces que se pueda, si se está en estado de gracia. Es un alimento del alma imprescindible en nuestra peregrinación terrestre. Sin embargo no hay que caer en la rutina, y ¡hasta en comulgar se puede caer en ella! Por eso en algún momento determinado de la vida, y para una mejor disposición creo que puede una ayunar alguna vez incrementando el deseo de mejor recibir al Señor

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  19. Comulgar, ese santo deseo...
    Un abrazo

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  20. Santa Catalina de Siena le dijo a Jesús: "Señor, yo no soy digna de que entres en mi" a lo que Jesúsle contestó "pero yo sí soy digno de entrar en ti".

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  21. Ángelo, ¿ayuno bloguero...?!!!

    ¿Cuántos minutos duran tus cuaresmas? ;D

    Un abrazo y me alegra verte en plena forma.

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  22. Pero si estoy en paz con Dios y con los hombres, si toda mi alma me pide que me alimente con su amor, si estoy deseando llenarme de su paz ¿Como voy a dejar de recibirle?. Si no alimentamos el alma, se acaba debilitando y cayendo en la lucha con el pecado.

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  23. Que sabias respuestas para una pregunta tan dificil de contestar,mi humilde opinion es que la Sagrada Comunion siempre,en la gracia de Nuestro Señor.
    Pero no es mas que eso,una humilde opinion,para dudas de tal embergadura mejor la opinion de un teologo.
    Un cordial saludo.

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  24. Leyendo la mayoría de los comentarios me atrevo comentarles; pues esto de los escrúpulos a sido recurrente en las últimas semanas para mi. Recuerdo en una ocasión le pregunté a un sacerdote Asesor de mi apostolado, si estaba bien que dejara de comulgar por 5 ó 10 minutos que faltaban para completar el ayuno eucarístico en el momento de la comunión en la misa diaria. Su respuesta fue: "María esos son escrúpulos" Acaso el dejar de alimentarte espiritualmente no debilitaría tu alma? o acaso el sacrificio la alimentaría? Si lo ponemos en una balanza, ¿que pesa más? He ahí tu respuesta.Bendiciones

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  25. Creo que era STa Teresita que decía algo así como que el Señor no bajaba a la tierra para quedarse en el Sagrario, sino para acercarse a la gente en la Comunión
    De todas formas, y por discrepar un poco, creo que Dios tiene un camino para cada uno. Y en un momento para alguien le puede sugerir ese tipo de ayuno; sea por humillacion , por obedicencia, por caridad al prójimo...
    Aunque como la sugerencia tambien puede venir del malvado, más vale consultar con un sacerdote.
    Esta entrada me ha recordadado lo que comentaba un sacerdote ya mayor. En su colegio (o en el seminario, no recuerdo bien), antes de la Sta Misa a la que todos asisitian, algunos días el sacerdote le decía a alguno que no comulgara El objetivo era que así nadie sabía si el que no comulgaba era pq no estaba en gracia o pq seguía instrucciones.
    Seguro que el que así actuaba, recibía gracias tantas como comulgando.
    Un abrazo

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  26. Lo del ayuno bloguero llego tarde y no sé de qué va. Si me lo puedes decir, te lo agradezco.

    Sobre la pregunta no sabría contestarte. La tengo que pensar detenidamente. Yo recibo al Señor diariamente, pero nunca me he planteado esa pregunta.

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  27. ¡¡¡Feliz día y feliz semana!!!

    Un beso

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  28. Ángelo como vengo ahora de recibir a Jesús quisiera aportarte algo más para tratar de contestar a esa pregunta que formulas que nos asunto baladí.

    Lo que te dije del sacerdote místico y como miraba a Dios mismo en la Eucaristía casi en éxtasis, quizás no te interpele, es normal, todo el mundo da por locos a los místicos en vida(aunque luego sean los primero en ir a rezar a sus tumbas una vez se van al Padre).

    Todos los días me encuentro en misa y me saluda con cariño una mujer. La típica "mujeruca o beata del rosario" por usar los mismos términos de quienes les desprecian.
    Su apariencia es normal, una mujer probablemente sin problemas, con la vida resuelta, que se aburre y se va a misa.
    Yo conozco parte de su vida, nada más lejos de la realidad de esas suposiciones superficiales.

    Una de sus hijas se suicidó hace unos meses en la misma calle donde vivo, el motivo es por un cáncer terminal, no aceptaba la muerte. Y se suicidó en un descuido de su madre que la cuidaba arrojándose de un 9º piso.
    Meses después dos hojas más, hermanas de la que se suicidó les han detectado cáncer muy avanzados, tienen varios hijos a su cargo ambas.

    ¿De dónde saca la fuerza la mujer que te hablo, que ha perdido a su hija hace unos meses de forma tan trágica y puede perder las otras dos en poco tiempo?

    Hoy mientras meditaba esto frente al Sagrario, obtuve la respuesta:

    La fuerza se la da, el recibir todos los días quién habita dentro del Sagrario.

    La humildad es otra cosa, Ángelo te lo digo otra vez, es satanás, son escrúpulos.

    Consulta a tu director espiritual en cuanto puedas.

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  29. Bievenido Angel.
    Me alegra mucho volver a ver actualizado este blog que es como "la casa madre" de otros muchos, entre ellos, el nuestro.
    Ha generado muchos comentarios tu entrada de hoy y yo estoy de acuerdo con la mayoría de ellos: Es Jesús quien nos invita a comer su cuerpo. El regalo viene de El y si se está en la disposición adecuada, hay que comulgar.
    No podemos renunciar al alimento corporal, al oxígeno. De hecho, cuando estás unos días sin poder comulgar, se nota el bajón y el acomodarse y otras muchas cosas.
    Un beso y ¡¡gracias por todo, Angel!!
    Balbi.

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  30. Gracias a todos por participar y compartir tan interesantes respuestas.
    Un abrazo

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  31. Querido "desconocido":

    Creo que el buen tomas se referia en que algunas veces uno se siente indigno de comulgar... Apesar de que por "Gracia"-Perdon de los pecados- somos dignos de recibir a nuestro Señor.

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  32. LLego tarde, pero sólo añadiría una pequeña cosa.
    Lo objetivo y lo subjetivo de la pregunta. Ambas cosas entremezcladas en los comentarios.
    Objetivamente, comulgar es sin lugar a dudas lo mejor.
    Subjetivamente lo mejor es el respeto hacia la persona. Si Dios nos respeta ¿qué podremos decir nosotros?
    Dios mira nuestro corazón, y si el amor mueve, ¿qué sabemos nosotros? Sólo el Señor escruta los corazones.
    Démosle gracias porque cada día podemos acernos a recibirle.
    Gracias por una entrada tan interesante y que suscita tantas reflexiones.
    Un abrazo

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  33. Yo creo que ante la decisión de comulgar o no hacemos un examen de conciencia y aquí, claro depende de si tu conciencia está bien formada, es laxa y comulgas demasiado alegremente o somos demasiado estrictos y nos entran los escrúpulos para recibir al Señor.
    En el libro de Kempis parece que se refiere a lo tercero y entonces yo también estoy de acuerdo contigo y el escrúpulo te priva de comulgar que nos da la gracia para precisamente evitar cometer esas faltas que quizá no son graves contra las que tenemos que luchar.
    Ante la duda consultar a un confesor.
    Siento no haber leído detenidamente esta entrada ayer porque es muy interesante.
    Siempre tuve el Kempis como un libro un poco antiguo que no me iba a aportar mucho pero ahora se me ha despertado la curiosidad.

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  34. ¡Hola Ángelo!

    Todos los profesores que tuve en el Seminario (pertenecían a diferentes espiritualidades) opinaban del mismo modo: "si vas a Misa y no tienes pecado mortal, comulga, comulga, comulga, pues de lo que se come se cría. Si comes materia, serás materia, si comes al Resucitado, estás resucitado."

    No comulgar se puede llegar a entender como un acto de humildad, por ejemplo en Santa Gema Galgani. Pero, generalmente, el Maligno se sirve de la falsa humildad para apartarnos de Cristo. ¿No es más humilde acercarte a Cristo Sacramentado sabiendo que no eres digno de Él, que no hacerlo por "humildad-soberbia"? Quienes son los que necesitan al médico: los enfermos. Quiénes son los que necesitan a Cristo: los pecadores.

    Por tanto...

    Un abrazo en Cristo, hermano.

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  35. He aprendido mucho con tantos comentarios y muchos muy sesudos, me han hecho pensar en algo que nunca me había planteado.

    Me quedo con la suerte que tenemos al haber nacido en una época en la que podemos comulgar todos los días;es nuestra sangre, es nuestro corazón, nuestra vida, nuestra fuerza. ¡Cuánto sufrimiento hasta de santos como los que habéis citado! Sí, somos unos privilegiados, no sabemos cuánto...

    Besicos.

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