MI PRIMERA SORPRESA


¿Qué tal lleváis el nuevo año? Algunos todavía haciendo cábalas sobre el calendario maya. Me apasiona el mundo de la publicidad, y me apasiona por la creatividad de quienes andan en ello. Claro que en algunos, resulta muy arriesgado poner el adjetivo de creativo a ciertas obras. Lo cierto es que hay una gran genialidad en la mayoría. Tanto, que también existen premios al mejor anuncio. Parece ser, que en España no andamos muy mal en este campo.

La publicidad tiene un poder inmenso en la vida de esta sociedad hedonista. Ella puede hacer triunfar un producto, una idea, o hundirlos hasta la desaparición. Me llamó la atención,un anuncio en estas navidades. Me hizo reír, y da fe, de lo dicho sobre la creatividad, aprovechando los dimes y diretes de algunos especuladores.

Siguiendo con lo del calendario maya, el anuncio, promociona la marca de un desodorante, y acaba diciendo: “ ***, el último desodorante de tu vida” . Ahora habrá que ir pensando en todo lo último que experimentaremos. ¿Será el Amor, lo último que probaremos para entrar en la vida eterna? Es lo que San Juan de la Cruz nos advierte: "Por la tarde te examinarán en el Amor".


Pero hoy,  voy a ir a los inicios. A estas alturas, donde las canas arrasan, descubro que he olvidado muchísimas cosas, a veces mi esposa me echa en cara. “¿pero cómo te has olvidado de eso? Casi siempre son anécdotas de nuestros hijos, pero sí, ya empieza a fallar mi memoria. Y sin embargo hay momentos, que los años, no han logrado desgastar ni borrar de mis recuerdos, como si del presente se tratara.

Compartiendo a veces en familia, esos instantes que han quedado grabados, mis hijos se asombran de algunos detalles,hasta mis padres dudan de que pueda recordarme de cosas, en las que según ellos por mi temprana edad no puedo acordarme.Así por ejemplo , tengo presente( como si hubiese ocurrido ayer ) , la muerte de mi bisabuela,  y eso que aún no tenía dos años. Lo que ocurre es que mi cerebro grabó una imagen que le impactó. Los más antiguos saben como se velaba antes a un difunto. Las velas alrededor de la cama, el color negro, el ambiente ... no sé, pero yo lo recuerdo con detalle. Fue mi primer golpe, pero también hay otros, bastantes cómicos. Cómicos cuando los explico, porque menudos sustos les daba a mis padres.


Recuerdo que con dos años, me caí rodando por una escalera de veinte peldaños, o con tres, que encontré una garrafa y sin pensarlo le dí unos tragos, creyendo que era agua y resultó ser petróleo. Aún noto en mi garganta ese sabor donde creí que me moría. O aquella vez, que cogí a mi hermano de la mano y lo saqué a la calle, y como era muy decidido, nos alejamos, hasta  que nos perdimos. Cuando nos encontraron estábamos en la vía del tren, cogiditos de la mano. Teníamos 4 y  3 años.  Ja,ja, y aquella en la que mientras hablaban mis padres y  mis abuelos, yo me fui a jugar y encontré unas tijeras y unos papelitos de colores ,que resultaron ser el importe, del pago de la semana de trabajo de un tío mio, unos cuantos billetes de mil  (que entonces se cobraba en un sobre)  que hice trocitos pequeñitos, pequeñitos; y yo, sin  entender, porque tanto jaleo,cuando vieron mi obra maestra con las tijeras. Por suerte el Banco cambió mi destrozo , al poder juntarse pacientemente por mi abuela todos los trocitos.

Y claro, este mundo, empezaba a sorprenderme, y me iba enterando de cosas que imaginaba distintas y fui creciendo y ala, casi casi, a decepción por año .   Pues en familia estamos, así que os invito a participar de esos momentos imborrables. Por ejemplo, ¿cuál fue vuestra primera decepción? ¿o aquello que nunca esperabais?... ¿Queréis saber la mía? …. No fueron los reyes magos, aunque esta me tumbó del golpe, y todavía hoy me duele.


Mi primera sorpresa decepcionante, fue saber que los niños no los traía la cigüeña. Reconozco que algunos de mis seguidores más jóvenes puedan extrañarse ante ello.Mi hijo pequeño hasta me preguntó porqué a Dumbo lo trae una cigüeña. Ay que ver.....
Eyyyy, sin despistarse.¿Vuestra primera sorpresa o gran decepción?...
¡Alabado sea Jesucristo!

20 comentarios:

  1. Pues mi primera gran sorpresa fue ver que juntando letras se formaban palabras y que estas palabras formaban historias que yo podía conocer leyendo, aprendí a leer con apenas tres añitos.
    Mi primera gran decepción… bueno, no la primera pero si una gran decepción fue la de los Reyes Magos, ya conté en mi blog como fue y a que edad y fue tan grande que me prometí a mi misma que si alguna vez tenía hijos nunca yo les quitaría la magia de esa noche… y así ha sido.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. WoooW!!
    Lo estoy pensando mucho, Dios ha tenido gran caridad conmigo, que de niña me pasaron muchas cosas, pero no recuerdo las desilusiones.
    Creo que la primer decepción fue a los catorce años, cuando mi mamá por animarme a que siguiera llendo al gym me dijo que Adela había preguntado por mí, y no era cierto, Adela era la maestra en el gym. Y me decepcionó que mi mamá me mintiera, me habría gustado que me dijera que ella quería que yo fuera. Mira Ángel, como no había quien me cuidará de niña, porque mi mamá trabajaba todo el día, yo me la pasaba jugando todo el tiempo que no estaba en la escuela, así que hacía mi gusto en todo, no solo jugaba en mi casa, me la pasaba en la calle, en casas de amigas, en una palabra hacía lo que quería, el jugar me mantuvo muy entretenida.
    Saludos!!
    Gracias!!

    ResponderEliminar
  3. Pues mira por donde Angelo,mi primera desilusión tambien fué descubrir que los bebes no vienen de París.
    Tenía yo 9 años,cuando mi madre nos dijo a mis hermanos y a mi que venía otro hermanito,ver como la tripita de mi madre iba creciendo y decirme que mi hermano estaba dentro fué todo un caos.
    Lloraba todo el día,desconsoladamente,porque pensaba que mi mama se iba a morir,esa tripita cada vez mas gorda y yo creyendo que cualquier día explotada como un globo.
    :D Ahora al recordarlo me rio,pero fué terrible Angelo :D
    En cambio mi hijo,cuando le dijimos que iba a tener un primito,le dijo a su tía:"Aaaah claro,tienes el óvulo fecundado" :D
    Como dice la canción,como cambian los tiempos...:D

    Gracias por este ratito ameno y desengrasante :D

    Un cariñoso saludo y como decimos por aquí,eras una pocholada de nene :D

    ResponderEliminar
  4. Mi primera decepción, fue cuando vine a vivir a Madrid con escasos dos años. Por entonces había comenzado a intentar entender a los demás, actividad que aún llevo a cabo. Mi sorpresa fue tremenda cuando escuché a mi madre pedir que compraran dos pistolas. ¡Mi madre con dos pistolas! ¿Para qué las querría? Por un rato me asusté imaginando a qué dedicaba el tiempo libre mi madre. Cuando volvieron de comprar supe que las quería para comer. En Madrid las barras se llaman “pistolas”. Menos mal, la decepción con mi madre duró poco.

    ResponderEliminar
  5. ¡Anda que no eras travieso!!!! Ja Ja Ja

    ResponderEliminar
  6. Lo leí anoche, lo vuelvo a leer ahora, solo en la mañana gris y... no encuentro desilusiones. Mi infancia fue feliz, claro, 50 y pico de años atrás, la vida, se desarrollaba como dice la Palabra «hay un tiempo para cada cosa...»
    Gracias cumpa!
    Un fuerte abrazo

    ResponderEliminar
  7. Buenos días Angel. Saber en el colegio por un generoso amiguito que compartía todos sus conocimientos y descubrimientos de la vida que los reyes eran los padres supuso una auténtica crisis de fe.Tenía todo tan amarrado y sólido... en fin.Un abrazo.

    ResponderEliminar
  8. Lo mio no se puede llamar sorpresa, tal vez si decepción, o hecho que me causó un gran impacto: la muerte de la mamá de Bamby. En sí en la película no aparece su muerte, para los que no la hayáis visto, escuchan al cazador y empiezan a correr (acompañada la escena de una música muy angustiosa y un paisaje nevado) y de repente se escucha un disparo y un silencio total, acto seguido el cuerpo de la mamá de Bamby está en el suelo. No sé, me creó una gran angustia y es uno de los recuerdos más tristes de mi infancia...Y aunque sea joven a mí también me contaron la historia de "a los niños los trae la cigüeña de París"...Y bueno, eso de descubrir que no había superhéroes con poderes ultrasónicos, ¡¡una gran decepción!!, allá se me cayeron los mitos de X-men, Superman, Spiderman, Sailormoon...Con el tiempo me he dado cuenta que las personas tienen otro tipo de superpoderes, se les llaman DONES.

    Gracias por esta entrada, ha sido precioso recordar estas cosas. ¡¡Y menudo eras de pequeñooooo, inocente pero un trastoooo!! jejeje

    Un abrazo fraterno

    ResponderEliminar
  9. Hermano, la vida esta llena de tantas sorpresas que muchas veces uno no sabe como responder a ellas, gracias que Dios en todo esto no nos abandona, y ÉL también nos sorprende Dios sea con usted.

    ResponderEliminar
  10. Hola Angel!, como me he reido con tus anecdotas, que buen post. Mi primera decepcion fue cuando supe que el Raton de los dientes no existia y creo que de ahi ya fui sacando conclusiones sobre los otros. Un abrazo! Ale

    ResponderEliminar
  11. Pues yo es que tengo malísima memoria. Creo que mi recuerdo más antiguo fue con tres años, estaría enfadada con mi madre y la llamé por lo bajini "gilipollas", mi madre me dio en la boca y me retó a repetirlo, y yo que ya apuntaba maneras se lo repetí también bajito, y me volvió a dar en la boca, y me volvió a retar y se lo volví a decir, y a las tercera o cuarta le grité, ¡GILIPOLLAS! y del guantazo que me pegó todavía con 9 ó 10 años cuando insultaba a alguien les decía "gilipo-ele-ele-a" porque del trauma que cogí no era capaz ni de decir la palabra completa. Y por supuesto no se me ocurrió volver a decirle a mi madre ni tonta en toda mi vida.

    ResponderEliminar
  12. Me encanta este twist del blog a 'reality', leer cositas de los comentristas, saber un poco mas de ellos. Lo de la memoria, me pasa, el otro dia sogne con mi colegio en todo detalle, vi a gente en suegnos, con sus caras infantiles, no las del facebook.
    Mi gran decepcion de la infancia fue que despues de ganar una competicion escolar la profe decidio que habia ganado otra persona y no cambiaba de opinion aunque la clase entera testificara, finalmente llegue a la conclusion muy temprana que parahacer representacion de un grupo los meritos a veces no valen, los robitos con ojos azules tienen ventaja, ya que asi era la persona elegida. Recuerdo lo hondo que me decepciono la injusticia, y creo que hasta la fecha me afecta,
    Lailusion de mi infancia siempre fue mi hermana gemela, pues ella lograba maravillas como caminar, montar en bici...ect

    ResponderEliminar
  13. Ja ja ja ...me haces reir Angelo.....y que gracia la foto....ayyy la niñez que estupendisima es....tengo muchas sorpresas ...de pequeña me asombraba facilmente por tooodo.....recuerdo cosas desde muy chica...claro mi padre hacia pelis y esos recuerdos no se borran si los ves a menudo,claro.
    Yo le di una vez "caramelos de coco " a una chica que servia en casa y al metersela en la boca y escupirla me dejó extrañada...pero es que eran bolitas de alcanfor!!!
    Y la decepcion primera que recuerdo fué cuando mi prima me contó que los Reyes magos no existian que eran mi padre y el tio Manolo que se disfrazaban!!!No sabes como cuidaban ese dia, con trajes estupendos y hablando en castellano cualquiera reconocia a mi padre que es andaluz....entraban en el cuarto preguntando bajito como habiamos sido de buenos........
    Me das una idea para mi blog contando anecdotas...que quizás escriba un libro con ellas fijate si tendré.....un abrazo.

    ResponderEliminar
  14. Que en todo lo que nos rodea hay un...


    ...TU,

    que acompaña,
    que abraza,
    que escucha,
    consuela,
    entrega,
    crea gente tan maravillosa
    como tu.


    Un abrazo, chiquitín.

    ResponderEliminar
  15. Ja, ja, ja. Menudo trasto eras.
    Mi primera pequeña decepción fue lo de los Reyes Magos a los 8 años.
    La peor fue descubrir que existía la mentira.

    ResponderEliminar
  16. Aquí estoy, hermano mío, "mi Charlie". Aunque estoy cada día, como a por una dosis de ti mismo, que es del mismo Cristo que se inclina a mi nada.

    Mi primera decepción fue descubrir con casi cuatro años la muerte. Yo no sabía que las personas que iban un día y no volvían nunca más. Mi decepción (por llamarlo de alguna manera) fue ver cómo mi padre se fue al Cielo delante de mi y sin decirle adiós a su querida hija, ni a su querido hijo, ni a su querida y amada mujer.
    En esa "decepción" apareció Dios de una manera muy muy fuerte en mi familia, pero a la misma vez, la "decepción" de un Dios que mi madre decía que era muy bueno, pero al que yo no podía creer en tanta bondad por permitir aquella muerte.

    A pesar de todo, mi vida ha sido llena de chispa siempre. ¿Trastadas? Mil. Cabreé mucho muchísimo a un perro gigante como el de Heidi, no te digo lo que ocurrió porque..., pero aún mi tía se acuerda del momento "fantástico" que les hice pasar. Tengo mucha más, porque no paraba jajaja.

    Felicidades por tus "muchos" días on line, aunque me felicito a mí por haberte encontrado providencialmente, caído del Cielo.

    Mi oración por la sobrina de Andy, muy dentro el elevarla al Abbá entre mis brazos cada mañana.

    El concurso de cine... cero patatero, ni idea, ni fuerza, ni energía para nada últimamente, así que ve preguntándole la talla a Gran Visigoda y a Arcendo porque..., alguno tomará su cafelito también en tu taza jajaja.

    Un abrazo muy muy muy fuerte.

    ¡Gracias... por tantas cosas!

    Piccolina (la pequeña de Dios)

    ResponderEliminar
  17. ¡Anda que menuda ocurrencia has tenido tú con esta entrada; genial, genialísima! Y que eras tan trasto… ¡¡¡no me lo figuraba yo con esa carita, eh!!! Me encantan tus historias infantiles con tu hermano por ellas mismas y porque me recuerdan muchísimo a mi infancia con mi hermano: también nos llevábamos poquito tiempo y estábamos siempre juntos. La Comunión la hicimos él de monje y yo de monja en la capilla de nuestro cole, de las monjas Salesas, con un tío nuestro claretiano tocando el órgano y cantando (era tenor y mago aficionado, era nuestro ídolo, claro) y el otro presidiendo la Eucaristía. ¡Mmm, qué tiempos!

    Bueno, pero eso no es una decepción, qué va…; es que me enrollo. Para decepción… ¿a que a nadie le ha ocurrido que “sus Reyes” añadieran a los regalos nuevos del año en curso regalos de años anteriores pero limpitos, arreglados, las muñecas con ropita nueva y etc etc? A mí eso no me cuadraba muy bien, no entendía por qué reaparecían esos juguetes y no me imaginaba yo a sus majestades fregoteando cochecillos (que se supone que, físicamente, estaban en mi casa y los Reyes allá por Oriente) o haciendo jersecitos. Por si acaso yo no decía ni mú, pero mosquearme… me mosqueaba mucho mucho…, y así año tras año…

    Yo, al volver al cole tras las vacaciones, escuchaba con mucha atención lo que decían las amigas y compañeros, a ver si a alguien le pasaba algo parecido, pero nadie decía nada que se aproximase. Y como yo era absolutamente obediente y creía a mis padres a pie juntillas, seguía aceptando este “agujero negro” una y otra vez. Y nunca se comentó el tema, jaja, era un “Tabú Real”.

    Sólo que, cuando nacieron ya mis hermanas - que son diferentes a mi hermano y a mí- los Reyes dejaron de hacer “reciclaje lúdico”; ¡eran menos inocentes que nosotros y creo que, por si acaso, Sus Majestades entraron más en la ola del consumismo de los setenta!

    Besicos.

    ResponderEliminar
  18. Que ha sido difícil para mi publicar esto. Pero mi gran decepción que llenó mi infancia de hechos dolorosos fue el darme cuenta que mi papá engañaba a mi mami con otra persona, ocurriría como a los 8 años mas o menos.Los recuerdos mas agradables y divertidos, mis vacaciones en casa de la abuela en Colombia, visitábamos la finca del tío con una cantidad de primos enorme, jugábamos a los indios y vaqueros en escenarios naturales, rodeados de caballos y ganado y con caminos de piedra, fabuloso!!!!.

    ResponderEliminar
  19. Gracias a todos ha sido genial la aportación de cada uno. ¡Me han encantado!

    Gracias a todos ha sido genial la aportación de cada uno. ¡Me han encantado!

    Gracias Visigoda , comparto contigo lo de la magia de esa noche, creo que ya hay tiempo de sufrir y de decepcionarse.

    Gracias María del Rayo Pues hasta la 14 la cosa fué bastante bien ¿no? ¡cuanto daño hace la mentira!

    Gracias Belen ¡Uy es verdad que también estaba lo de París, muy divertida la anécdota de tu hijo.

    GraciasFranSi si, era muy muy muy travieso, Daniel a mi lado ... ¡un santo!ja,ja, como me he reido.

    Gracias Claudio ¡Qué bueno poder decir lo de una infancia feliz.

    Gracias Nip La rabia que da enterarte de esa forma, y es que siempre está el amiguito graciosillo y entrao.

    Gracias NSP Vaya,Salió Bambi, también, pues es verdad, a mí todos esos héroes que iban cayendo en mi vida me dejaban un mal sabor.

    Gracias Silencio en la oración Es verdad, A Dios nadie le gana en sorpresas, esas que nos alegran y reconfortan siempre.

    Gracias Ale Uyyy el ratoncito, otro que tela marinera, si es que no sé como aguántabamos tanto disgusto.Gracias

    Aprendiz Uyyyy, yo también me llevé algunos de esos. Pues sabes que no empecé a decir tacos hasta hace pocos años, es que mis hijas de vez en cuando sueltan cada uno que ni te digo y yo no se los he enseñado . ¿Seré Gi.... shsssss?

    Gracias Mrs Wells De ti me esperaba una originalidad y.... ¡no me has decepcionado!.

    Gracias gosspi Buenísima la anécdota de tu padre y tu tio.Me ha encantado.

    Gracias Mercuzzio Primero por entrar y luego por tu originalidad de comentario. Esperamos con ilusión noticias de tu ministerio.

    Gracias una madre agradecida Ese descubrimiento de la mentira, debió ser triste, yo he tenido conciencia de ella demasiado tarde.

    Gracias Piccolina Estaba deseando leer la tuya, y ja,ja, menuda sorpresa, y cuanto menaje junto, pues te imito y por eso mi forma de contestar así hoy.

    Gracias Camino Sabía que hoy disfrutarias con la entrada y yo con tu comentario. ¡Sin decepción!

    Gracias Mª Auxiliadora por compartir algo tan triste y duro, no te preocupes estamos en familia y lo acogemos con cariño, seguro que supiste sacar el bien de todo aquello.
    ¡Gracias a todos de nuevo!

    ResponderEliminar
  20. No consigo recordar la primera decepción en mi vida. Han sido unas buenas cuantas. De la que sí me acuerdo es de la última: al mirarme al espejo y otra espiritul que mejor no digo.
    Tampoco me acuerdo de la primera gran alegría, que también he tenido unas cuantas afortunadamente. Hace tiempo, bueno no, jamás en mi vida ni yo ni mi familia hemos utilizado la expresión "me salió todo redondo" porque nunca ha sido así. Espero poder hacerlo por primera vez.

    ResponderEliminar