RECOGIENDO LA NAVIDAD


De nuevo embalando las figuras y adornos de Navidad, y mientras lo hacía me vino una reflexión. Ya se acabaron las fiestas. Navidad pasó un año más, aunque litúrgicamente nos encontremos aún en ella. Dicen que no habría que quitar el Belén hasta la fiesta  de la Purificación, el 2 de febrero, que es realmente cuando acaba la Navidad, pero… la prisa… ¡qué mala compañera resulta a veces!

Y mientras envuelvo cada figura del Belén, me pregunto si no es así a veces mi vida espiritual. Prisa, rutina, ver sin contemplar, alegría sin silencio…

Y salgo a la calle ,y compruebo que los escaparates han sido cambiados de la noche a la mañana. Las rebajas son las protagonistas, mendigando la invitación a seguir gastando, aunque no haya nada que gastar, para eso están las tarjetas, grandes usureras que pasan factura sin piedad alguna a la hora de reclamar su préstamo.


Y descubro que empiezo a turbarme, a desalentarme, y que a mi alrededor, percibo también ese aire de pesimismo en el retorno a nuestra rutina diaria.  Entro en la blogosfera y parece que la mayoría se ha contagiado de esa apatía. ¡El síndrome de aplanamiento blogero!

¿Y la luz que tanto hemos pedido, la alegría que hemos gritado, la esperanza que tendríamos que haber renovado? ¿Vamos a seguir el ritmo de esta sociedad? ¿Vamos a rebajar también nuestra entrega, entusiasmo, testimonio e ilusión? ¿Ponemos todo a precio de saldo? ¿Volvemos a presentar un catolicismo light?

40 muertos en Nigeria el día de Navidad por asistir a Misa. ¿Cómo se rebaja eso?¿Qué precio puede ponerse?... Y continúan las matanzas...
He intentado a veces ponerme en el lugar de los que dan testimonio de su fe, simplemente sin negarla, en lugares, donde manifestarla te hace vivir en una continua amenaza de muerte, que puede cumplirse en cualquier momento. Y el miedo me asalta.


Eyyyyy, que esto es real, que es muy serio, que aquí no vale el “no siento”, el “no me apetece”, “hoy estoy desanimado”, “lo haré después”…. ¡Aquí no existen las rebajas! ¡Aquí la fe, sale muy muy cara!

¿Dónde nos hemos estancado? Tal vez hemos dejado que nuestro cuerpo se adueñe de nuestra parte espiritual y estamos haciéndole más caso. Desilusiones, pruebas, cansancio, dolor, tristeza, ofensas… Eso y mucho más, no debe apartarnos de nuestro convencimiento; el lugar donde Dios habita en nosotros. El lugar donde nada ni nadie puede quitarnos el tesoro depositado. ¡La Fe!La que nos empuja a creer sin fisuras que somos infinitamente amados.

¿Dónde estuvo Dios en los 28 años de prisión del obispo Leon Yao? ¿O en los 20 años, en un campo de trabajo, del obispo José Meng Ziwen   o en los 13 años de cárcel de  Van Thuan…? Ellos lo sabían... En lo más íntimo de su persona, en el “yo” profundo, donde las cadenas, las torturas y las mordazas no pueden privar de la presencia de Dios en el alma. Muchos sufrieron en su cuerpo horrores, pero la certeza de que en su interior estaba el tabernáculo de Dios, y que allí se encontraba, hacía que pudieran soportar todo el odio que desembocó, en una privación de libertad.


Santa Catalina de Siena lo describe muy bien: “donde el alma vive para Dios, discierne la verdad, crece en el amor, se conoce a sí misma…” Es ahí donde debemos buscar. Eso es lo que ha descolocado siempre a los perseguidores de la fe, comprobar que ni la privación de libertad externa, ni la muerte ha hecho que se rindan.


Hemos visto a un Niño nacer, que nos ha traído esperanza, que ha venido a ocupar nuestros corazones, ¡¡¡ dejémosle crecer en él!!! Y se encargará de todo. ¡Creámoslo! Sigamos sembrando, encendamos luces, abramos puertas, y renovemos la esperanza puesta en el portal de Belén!
¡Alabado sea Jesucristo!

17 comentarios:

  1. Hoy en día cada uno vive su fe como quiere y ya dijo Benedicto, en los días de la JMJ, que eso es imposible.

    Debemos llevar ese mensaje a aquellos que se "sirven" la fe según les convenga.

    Que Jesús no sólo nace el 25 de diciembre, nace siempre que estemos dispuestos a dejarle nacer en nuestros corazones.

    Un abrazo

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  2. No se, pero me siento muy segura de que Dios nunca nos deja, ni en la más dura tribulación, y a los hermanos que les ha tocado sufrir mucho se que el Señor no los ha abandonado. Me siento con esperanza en Dios, en su Infinita Misericordia. Pero es verdad no hay que olvidar donde vivimos.
    Que podamos contribuir con lo poco que somos y tenemos a construir el Reino.
    Gracias Ángel!!
    DTB!!

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  3. Hola !!!! Aquí estoy yo, de vuelta de ver a parte de la familia, algo complicado este fin de semana con clases por preparar, buscar los misales del mes, libros que comprar. Dios está presente en cada uno de mis pasos, no he recojido, todavía la Navidad, me quedaré contemplándola un poco mas. No quiero escribir por escribir, sino hacerlo cuando se me inspire.
    Testigo siempre, a veces metiendo la pata y otras dejando que el Espíritu trabaje y mi "yo" se enmudezca. Un abrazo Angelo para ti y los tuyos.

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  4. Ese ha sido mi ruego en estas fechas,que el Espíritu de la Navidad nos acompañe todo el año.

    Ese es mi propósito para el año que acabamos de extrenar.
    Dificil...pero con toda mi Fé puesta en ello.

    Un cariñoso saludo,que Dios te bendiga.

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  5. Navegando mar adentro amigo mío, incluso desde el dolor.
    Me gustó el post.
    Un fuerte abrazo

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  6. ¡Hola!

    Te entiendo perfectamente, Angelo. Yo, la verdad, no embalo el Belén porque en mi casa sólo tengo el Nacimiento y lo tengo a la vista todo el año, son sólo las figuritas del Misterio. En casa de mis padres vivía muy mal eso de “plegar” con todo lo del Belén que parecía que llevaba consigo lo que tú dices: guardar las sonrisas, el descanso, la luz… y ver las buenas intenciones, propósitos y actitudes desde otro prisma, uno más… ¿realista? ¿adulto? ¿maduro?, como si hubiéramos pasado simplemente unos días en una burbuja que se deshace e, inmediatamente, la realidad nos cae encima con todo el peso de desesperanza, pesimismo, materialismo y otros “ismos”. Y lo que dices en una expresión que no había oído nunca: “el síndrome del aplanamiento bloguero”. Cómo se nota que no tengo blog, ¿verdad?

    Las pocas noticias que oía estos días en la radio las recibía de medio lado, con recelo, como pensando: “Ya verás cómo, en cuanto se pasen estas fechas, nos soltarán todas las burradas que estos días se han sentido obligados a callar porque no era “conveniente” ni “comercialmente correcto”. Para ellos todo esto es falso y, como no pueden dar buenas noticias, nos ponen música en esta emisora X, pero ya verás, ya…”

    Sí, Angelo, mientras tanto han matado a hermanos nuestros porque han ido a Misa del Gallo, y ellos no tenían luces a su alrededor porque vivían en países en que son minoría; “SÓLO” tenían “LA LUZ”.

    Vivo con la alegría de que para mí no se ha acabado la Navidad; desgraciadamente mi familia no lo vive religiosamente y, en medio de las celebraciones con ellos, me ha acompañado de un lugar a otro un espacio interior de melancolía. No ha sido una Navidad más y ya está; pongámonos en la situación de que la Sagrada Familia empezaría a vivir una normalidad de pañales, ternura y Misterio que venía a traernos, en silencio y como de puntillas, el mensaje de que nuestra vocación es la Eternidad.

    Besicos.

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  7. Hermano, gracias por su reflexión es una gran verdad, vivimos tiempos dificiles, pero no imposible y los hijos de la LUZ que somos cada uno hemos de vivir con esa alegría interior y esperanza de que Dios tiene su momento y este es nuestro tiempo donde hemos de ser signo de vida;estamos en camino seguro cuando realmente se camino con ÉL gracias y buen dia.

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  8. Intentaré recuperar el ritmo, pero ahora me es casi imposible.

    Siempre te leo, siempre me alegras el corazón :)

    Un abrazo hermano.

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  9. Me ha hecho bien tu musica y tus textos
    un abrazo

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  10. Que verdad...espero que los doleres no nos apaguen la Luz que reina dentro de nosotros......El Belen lo tengo puesto tooodo el año...uno pequeñito encima de la Tv.....hace años que lo tengo y creeme hace su trabajo muy bien.....el grande lo acabo de guardar en la caja...pero bien guardadito en mi corazón....
    Y es lo que nos mantiene firmes en la Fé y pidiendo la Misericordia a cada momento para no perder la Alegria en el silencio...un abrazo Angelo...que bien nos animas.....

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  11. Muy bueno el post Angelo ! Vivir cada día atentos a Su presencia, que se manifiesta en todo, se esconde a veces detrás de lo que parece rutina, se revela en la calidez de la amistad, nos inunda en cada momento que tratamos de hacer estando atentos...
    Te mando un abrazo grande, invocando el Nombre de Jesús.

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  12. No podemos quitar el BELÉN de nuestros adentros, es el motor que nos hace andar (amar).
    ABRAZOS.

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  13. El Belén tal vez vuelve a la caja que lo almacena todo el año pero el Dios nacido, el Niño... se queda en cada uno para siempre si no es así ¿que sentido tiene todo?... el Niño que nace es nuestro propio nacimiento al Amor cada diciembre y ese Niño quiere crecer , quiere repartirse, darse... y solo puede hacerlo a traves nuestra.
    Un abrazo fuerte.

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  14. Ni siquiera cuando la sequedad y la noche oscura es pan de cada día!!!! Porque aun atrás de ese dolor del alma, está la certeza de la unica Luz que vale la pena.

    Un abrazo Angelo, unidos en la oración!!!

    Inés María

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  15. Volver a lo ordinario a veces cuesta un poquito, pues uno se mete en la rutina, pero tu post de hoy nos hace despertar. Tenemos un Niño en casa, que alegría¡ Besos.

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  16. No sé cómo lo haces, Ángel, a mi un día sí y otro no, me entran ganas de sumergirme en las rebajas, no de la fe, no del amor, ya que sólo eso es lo que me impide jubilarme y escudarme en la edad, pero sí en la lucha contra el desánimo bloguero.
    ¿Merecerá la pena seguir en esto?

    Bueno no te canso más, pero es que tu entusiasmo me desborda y quisiera contagiarme de él, pero...
    Un beso muy fuerte

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  17. Y yo que a veces me siento dolida por haber presenciado como se alejaban de mi amigos de toda la vida, tan solo por mi conversion...que egoistas somos a veces. Oigo estas noticias y me vuelvo pequena.

    Y cuando siento a Jesus ensangrentado y entregandose a los hombres para salvarlos...

    Solo le puedo agradecer a Dios todo y cada uno de mis dias.

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