OTRO DE MIS FAVORITOS


En el año 1985, me encontraba en Roma, cuando descubrí una biografía de alguien desconocdio para mí. Me llamó la atención la imagen de su portada, correspondía a una fotografía de un joven. Cuando me introduje en su lectura, supe que estaba en proceso de beatificación. En 1990, Juan Pablo II lo beatificó. Hablo de Pier Giorgio Frassati. Seguramente habréis visto su foto en varios blogs, ya que es muy venerado por muchos, especialmente por los jóvenes. Como forma parte de mis intercesores, quiero traerlo a mi blog.

Pier Giorgio Frassati nació en Turín, Italia, el 6 de abril de 1901. Su madre, Adelaide Ametis era pintora. Su padre, un agnóstico, fue fundador y director del diario liberal "La Stampa". Hombre influyente entre los políticos italianos, desempeñó también los cargos de Senador y Embajador en Alemania.


Pier Giorgio estudió en su hogar antes de cursar sus estudios, primero en una escuela estatal, junto con su hermana, un año menor que él y luego en una escuela regentada por jesuitas. Allí se asoció a la Congregación Mariana y al Apostolado de la Oración, llegando a comulgar diariamente.

Pier Giorgio desarrolló una profunda vida espiritual que nunca dudó en compartir con sus amigos. La Santa Eucaristía y la Virgen María fueron los dos polos de su mundo de oración. A los 17 años de edad, en 1918, ingresó en la Sociedad de San Vicente de Paul y dedicó la mayor parte de su tiempo libre al servicio de los enfermos y necesitados, cuidando a los huérfanos y los soldados de la primera guerra mundial que volvían a casa.


Decidió estudiar para ser ingeniero en minas en la Real Universidad Politécnica de Turín para poder"servir mejor a Cristo entre los mineros", como dijo a un amigo. Sin embargo, sus estudios, que consideraba su primera tarea, no le alejaron de su actividad social y política. En 1919 se asoció a la Federación de Estudiantes Católicos y a la Acción Católica. Oponiéndose a las ideas políticas de su padre, llegó a ser un miembro verdaderamente activo del Partido Popular que promovió las enseñanzas de la Iglesia Católica basadas en los principios de la encíclica "Rerum Novarum". También concibió la idea de unir la Federación de Estudiantes Católicos a la Organización Católica de Trabajadores. “La caridad no basta: necesitamos una reforma social”, solía decir trabajando para ambas.

Los pobres y sus sufrimientos eran sus dueños y él fue para ellos un verdadero servidor, vivió esa opción como un privilegio. Esta caridad no era sólo entregar algo a los demás sino entregarse él mismo por entero. Ello se completaba con la comunión diaria con Cristo en la Eucaristía y con la oración. Solía sacrificar sus vacaciones en la casa de verano de los Frassati porque “si todos se van de Turín ¿quién se encargará de los pobres?”.


Pier Giorgio se dedicó también a los deportes: uno de sus favoritos fue escalar montañas. Las excursiones que organizaba con sus amigos eran para él oportunidades de apostolado.

Solía ir al teatro, a la ópera y a los museos; amaba el arte y la música y a menudo citaba trozos de Dante. Los vehementes sermones de Savonarola y los escritos de Santa Catalina de Siena le impulsaron a ingresar en la Tercera Orden de Santo Domingo, en 1922. Quiso llamarse Jerónimo, no como el de la Biblia, sino como su héroe, el predicador dominico y reformador del Renacimiento florentino, Jerónimo Savonarola: "Soy un ferviente admirador de ese fraile, que murió como santo en la hoguera", le escribió un día a un amigo.


Como su padre, fue un acérrimo antifascista y nunca escondió sus ideas políticas. A menudo se vio envuelto en dsicuciones con anticlericales comunistas primero y luego con fascistas. Participando en una demostración organizada por la Iglesia en Roma, sufrió la violencia de la policía y se puso al lado de otros jóvenes aferrando la bandera que la guardia real había arrancado de otras manos. Él la levantó aún más, usando el asta para parar los golpes de los guardias.

Justo cuando estaba para recibirse, Pier Giorgio enfermó de poliomielitis, enfermedad que, según los médicos, se dio por contagio de los enfermos que atendía. Descuidando su propia salud, a raíz de la muerte de su abuela, falleció tras seis días de terribles sufrimientos, el 4 de julio de 1925, a los 24 años de edad. Su última preocupación fueron los pobres. La víspera de su muerte, con una mano paralizada, escribió un recado para un amigo, recomendándole las inyecciones de Converso, un pobre que él atendía.


Su funeral fue impresionante: las calles de la ciudad se llenaron de gente que su familia no conocía y que lloraba sin consuelo: eran los pobres y necesitados que él había atendido sin desmayo durante siete años; muchos de ellos quedaron sorprendidos al enterarse de que el joven que conocían pertenecía a una familia tan pudiente.

Numerosos peregrinos, en especial estudiantes y jóvenes, acuden a la tumba de Pier Giorgio para solicitar favores y aliento para poder seguir su ejemplo.


El Papa Juan Pablo II, después de haber visitado su tumba en Pollone, en 1989 dijo: 'Quiero rendir homenaje a un joven que supo ser testigo de Cristo con singular eficacia en este siglo nuestro. Yo también conocí, en mi juventud, la benéfica influencia de su ejemplo, y cuando estudiaba quedé marcado por la fuerza de su testimonio cristiano´.

El 20 de Mayo de 1990, en la Plaza de San Pedro, abarrotada por miles de fieles, el Papa Juan Pablo II beatificó a Pier Giorgio Frassati: “el hombre de las ocho bienaventuranzas”. Sus restos mortales fueron trasladados de la tumba de su familia del cementerio de Pollone a la Catedral de Turín.Fuente http://www.pgfrassati.com.ar


¡Alabado sea Jesucristo!

13 comentarios:

  1. Hace poquito publicaba en mi blog unas palabras de él... es tan inmensamente querible mi amigo Pier!! Gracias por compartirlo! Siempre me alegra el corazón ver cómo se difunde la vida de este joven santo que dio todo por Aquel que es Todo.

    Abrazote enorme al corazón!
    Verso l´alto!

    ResponderEliminar
  2. ¡Que impactante testimonio!
    Esos son los santos!!

    Gracias Ángel.
    DTB!!

    ResponderEliminar
  3. Menudo crack!! Sí, como dice Sol le coocí por primera vez en su blog. Fijaros en sus fotos, sonriendo, bromeando....

    (Offtopic, no me he olvidado mañana te contesto)

    Abrazos!

    ResponderEliminar
  4. Pues me viene de lujo conocer esta vida.

    Muchas gracias Angelo, hasta ahora desconocía totalmente a este señor. Sin duda es un ejemplo muy estimulante para nosotros.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Vaya tela!
    No le llego ni a la suela del zapato.

    ResponderEliminar
  6. Me parece muy necesario dar a conocer estos ejemplos de los santos de nuestros días, bueno más o menos, pero ya me entiendes, porque al estar más cercanos la santidad parece más posible.

    Un santo excepcional que no conocía, gracias
    Un beso, Ángelo

    ResponderEliminar
  7. Angelo,gracias,desconocía totalmente a este Santo.

    Menuda vida...impresionante.

    Un cariñoso saludo.

    ResponderEliminar
  8. Proprio martedi ho parlato nel mio post, seppur marginalmente, di questo grande e bellissimo santo che io amo ed ammiro moltissimo!
    Mi fa piacere che tu abbia avuto l'idea di parlare di PierGiorgio, che non tutti conoscono.
    Io ho la grazia di passare davanti la sua casa a Torino, Corso Galileo Ferraris nr 70, tutti i lunedi. La prossima volta te lo saluto.
    E' davvero strano di come siamo legati da un filo che non vediamo ma che ci fa essere strumenti inconsapevoli nelle mani di Dio.
    Un grande abbraccio

    ResponderEliminar
  9. Yo lo conozco ahora, gracias a tí, gracias a tu blog; y desde ahora como tú, va a ser uno de mis favoritos. Abrazos, una vez más..., más que agradecidos.

    ResponderEliminar
  10. Me encanta especialmente esa última foto... con la sonrisa abierta, con la felicidad, con la alegría en el rostro, con la sincera frescura que solo se puede ver en los santos de DIOS...

    ResponderEliminar
  11. Estimado hermano, gracias no lo conocia, que es grande es Dios y como su gracia se derrama en almas de todos lo que le busca, gracias Dios sea con usted.

    ResponderEliminar
  12. yo tampoco lo conocia Angelo gracias me gusta mucho leer sobre santos. un abrazo

    ResponderEliminar
  13. Va llegando cada vez más cerca de los altares y de los corazones. Un gran ejemplo de vida este Pier Giorgio. Lo admiramos mucho. Por "resultados" como él da gusto decir que ¡viva la Acción Católica!
    Por siempre sea alabado

    ResponderEliminar