El amor que cura


El año pasado, me encontré con una película italiana que me encantó. Suelo ver las series que en la cadena de tv italiana emiten, ya que muchas de ellas son de carácter religioso. Así pude disfrutar de una preciosidad:"Giuseppe Moscati: L'amore che guarisce" .Cual ha sido mi sorpresa, al ver que se estrenaba en los cines de España, esta gran producción, con el título :"Moscati, el médico de los pobres". Lástima que este tipo de cine, solo sea proyectado en salas especiales y no comerciales, pero al menos, nos asegura que pronto la tendremos en Dvd. Os la recomiendo,además de toda la trama, tiene una fotografía  y una banda sonora preciosa.

La versión de Moscati estrenada en cines en España ha sido convenientemente recortada, pues la original dura 200 minutos.



Se trata de una versión reducida, para la gran pantalla, de la serie televisiva italiana en dos capítulos que narra la vida de Giuseppe Moscati, eminente médico de Nápoles de principios del siglo XX, que dedicó su vida al cuidado de los enfermos, especialmente los más pobres y desvalidos y que fue canonizado por el Papa Juan Pablo II en 1987


La trama argumental presenta una adaptación bastante libre de algunos episodios reales de la biografía de Moscati, mientras que otros son totalmente fruto de la imaginación. Incluso se permite alguna licencia, fundamentalmente en la última escena, que le resta credibilidad y solidez al conjunto. De todos modos, el film conserva lo esencial de la personalidad y la vida del joven médico napolitano: hombre muy inteligente y entregado, primero a sus estudios y luego a su profesión, que hubiera podido alcanzar una altísima posición social y económica, pero eligió consagrar todo su esfuerzo a la atención a los más necesitados.


Puesto que la historia está basada en hechos reales, que permanecen muy vivos en la memoria colectiva de los napolitanos, el desarrollo de la acción resulta bastante previsible. Sin embargo en ningún momento decae el interés del espectador, porque lo importante, en cada uno de los temas que se van desgranando, no es tanto qué sucedió sino por qué; lo esencial no es el hecho acaecido, sino cómo lo afronta Moscati, cuál es su respuesta a cada situación. En la vida de Moscati, tal como la presenta Giacomo Campiotti, no hay casualidades, sino decisiones libres de un joven que tenía muy claro que el valor supremo de la vida es el amor y la entrega generosa a los demás. Esta certeza constituyó la luz, el horizonte y el referente que, en cada momento, en cada encrucijada, le indicaban cuál era la opción adecuada. Recibió muchas heridas en el camino, tuvo que asumir renuncias dolorosas y sufrir, no pocas veces, la amargura de la incomprensión, el abandono y la soledad. Pero supo llenar su vida de sentido hasta los bordes y gozó de esa auténtica felicidad que sólo puede brindar la paz interior, el sentirse firmemente vinculado con lazos de amor indelebles a los demás, principalmente a los más débiles e indefensos, y, sobre todo, la entrega confiada y la adhesión incondicional al Dios que ama al hombre con la ternura de un padre.


En síntesis, no obstante sus limitaciones y su largo metraje, Moscati: el médico de los pobres resulta una película muy interesante y entretenida, que mantiene viva la atención del espectador, hace pasar un buen rato de sonrisas y emociones e invita a la reflexión y al diálogo sobre temas de hondo calado.


En la película descubrimos la aún presente discusión entre fe y razón, el valor de la amistad como centro de lealtad, respeto y entrega, la generosidad y sacrificio por los demás como fuente de amor, así como la benevolencia y el agradecimiento a Dios por lo que se es y por lo que se tiene.

AÑO 2007
Duración 124 min.
Director Giacomo Campiotti
Fotografía Gino Sgreva
Reparto Beppe Fiorello, Kasia Smutniak, Ettore Bassi, Carmine Borrino, Paola Casella, Giorgio Colangeli, Marco Gambino, Emanuela Grimalda, Antonella Stefanucci, Giuseppe Zeno

2 comentarios:

  1. Gracias Angelo.

    Un cariñoso saludo :)

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  2. Son de estas películas que encuentras por casualidad, porque las escuchas en alguna emisora católica o te las recomienda alguien que conoces, si no, pasan desapercibidas. Qué pena por ese lado y qué suerte he tenido yo de haber podido conocerla :)

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