Dios te ha dado un toque en facebook


Hace unos días, mi página de facebook fue asaltada, por un virus que alguien me transmitió. El resultado de tan desagradable bichito, fue que yo también hiciera peligrar, las páginas del grupo de amigos, que tengo en esta red social. El mal bicho, lo intentó  durante todo el día, ametrallando con mensajes a todos ellos. Gracias a Dios se solucionó, pudiendo advertir en mi muro, sobre mi contagio internauta.

La verdad  es que la respuesta  de amistad, fue muy comprensiva y alentadora, sabiendo que poseer algo así en tu blog, web o red social, te lleva casi al suicidio informático. Se pierde la paz, con muchísima facilidad y tu mente solo es ocupada, por el gracioso que se dedica a fastidiar a los demás de forma tan cobarde y ruin, como el anonimato. 

Basta que pasen estas cosas, para darse cuenta del fariseísmo que a veces domina las redes sociales. Unos quieren su muro impoluto, que no le pongan esto o aquello, ojo con las etiquetas, y las publicaciones, hay quien lleva muy mal que lo hagan.  Cuando eso ocurre, te escriben con un tono, que empiezas a notar que eso de amigos, no es tan real. Te acusan  de haberles etiquetado sin permiso, sin asegurarse de si lo has hecho, y te sientes herido, al advertir que la caridad, ha debido irse un rato a pasear.  Y claro, como tienen miedo de que su muro esté feo, o que desaparezca, porque algún gusarapo informático, se ha colado en la pagina del amigo, van y te bloquean; lo que significa que se acabó, tan fácil como apretar una tecla y eliminado.

Fuera, borrado. Y te sientes tonto, alelado, pasmado, sorprendido, porque caes en la cuenta  que no lo ha hecho el adolescente pijo, ni la adicta a  facebook, ni el guaperas de turno, sino que la “bronca” ,te llega de alguien, a quien yo al menos, trato con respeto, admiración y veneración, alguien que debería ser el primero en interesarse por lo que ha pasado, aún a costa de perder su hermoso y cuidado muro de facebook, alguien a quien se le ha encomendado  la misión de ser guía. Alguien, que ha manifestado su enfado , a mi parecer de forma desproporcionada, acusándome de algo que no hice.

Tras  muchas horas  “peleándome” con los administradores  de la red y encontrar la solución al problema, después vino la calma y la reflexión y  estas dos cosas juntas, generan inevitablemente algunas preguntas. ¿Donde se ha producido el origen de todo el tinglado? ¿El hacker, el iluso que lo deja entrar, Dios o el diablo?... Y es que nos olvidamos fácilmente, de que no se cae un cabello de nuestra cabeza sin que Dios lo permita. (Mt 10,29-30)

Unos ven enseguida la mano del diablo en todo lo malo, yo diría más bien, que aprovecha todas las ocasiones, para sembrar cizaña y colarse;¡todas! No se le pasa ni una, aunque no siempre sea él quien encienda la llama del incendio.

 Y Dios… ¿no será Dios quién ha permitido  que la sabandija informática que me ha sacado de mis casillas,  haga de las suyas, para darme cuenta, de la mucha soberbia, orgullo, impaciencia, y rabia que aún alberga mi alma? Y si mi corazón está cubierto de esas cosas, ¿cómo voy a dejar entrar la gracia que Dios quiere darme a diario? ¿No será un toque de esos que nos damos de vez en cuando en facebook? ¡”Dios te ha dado un toque” !

Porque ¿dónde se quedó mi paciencia, mi serenidad, mi confianza, el poner a Dios en primer lugar, dejando que un problemilla, acaparase toda mi atención y mi tiempo?.... ¿Qué pasa si me quedo temporalmente sin facebook, o sin blog, o sin correo? ¿Y si esa temporalidad se convierte en un "para siempre"?...¿Y los sentimientos de hostilidad  hacia quien me ha bloqueado?...¿Y el juicio realizado?...

La mayoría de veces, cuando hacemos caso a lo que nos turba y no lo abandonamos en Dios, acabamos siendo absorbidos por esa panda de primos hermanos: la impaciencia, el nerviosismo, el mal humor, la crítica, el juicio, y la pérdida de tiempo. Y el tiempo para Dios, se lo entregamos a otro.

Ya veo que el consejo de nuestra gran Santa Teresa,  lo tengo muy poco usado. Tengo que llevarlo más veces a la oración: “Nada te turbe, nada te espante, quien a Dios tiene nada le falta, la paciencia todo lo alcanza, solo Dios basta” ¿Cuándo me enteraré de verdad?...

12 comentarios:

  1. Pues eso que tu dices es lo que se debería hacer, tener confianza en Dios.
    Pero a mi de momento me provocan angustia los hackers, que me imagino que nada más se están riendo.
    Gracias por compartirnos tu esperiencia.
    DTB!!

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    1. Pues también tenemos algo que ofrecer en esta red, que tantas cosas buenas nos ofrece, pero que a la vez tantas están en las antípodas.... Un beso

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  2. A mi también me atemoriza un poco, no tanto los hackers sino aquellos que con la información que pueden obtener te hagan daño. El apego a los recursos cibernéticos es algo que también debemos cuidar. Un abrazo

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    1. No creo que la información de nuestras páginas les sirva de mucho, lo que sí es cierto es que aquello que no comparten muchos, a veces es atacado con maldad y destrucción y ya sabemos quién hay detrás de esas dos palabras.
      ¡Animo! Un beso

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  3. No sabía nada Angelo,imagino que ha sido la temporada que no he estado,pero me reconforta ver la reflexión tan positiva que sacas de todo ello.

    Mira una cosa buena tiene este cacharrilo mío,no le entran bichitos. :)))

    Un cariñoso saludo :)

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    1. La verdad es que lo pasé mal, no tanto por mí, sino porque me daba cuenta de que estaba perjudicando a mi red de amigos. Lamentablemente alguno se lo tomó muy mal, con enfado incluido y me bloqueó. No le sirvió de nada mis disculpas y la confirmación de que yo no tenía nada que ver con ello. Doble tristeza, porque fue un joven sacerdote, el que así reaccionó.
      También tuve palabras de ánimo y de muy buen humor por parte de otros .Un beso

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  4. Ángelo, no sabía nada. El caso es que abro Facebook cada mucho (cuando ves que te dejo alguna "perla"), así que cualquier día cojo el "catarro" que te ha entrado. Verdaderamente, tampoco se acabaría el mundo.

    Respecto a los etiquetados, gracias a mis amigos aparezco fotografiado como una magdalena, como una figurita de Belén, como la cara de uno de ellos, como el marco de una ventana, como un soldado de un cuadro, como una jarra de cerveza... y suma y sigue. Vamos, que el día que la Interpol me quiera detener igual se lleva esposada una hamburguesa del McDonalds.

    Un abrazo no contaminante

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    1. Pues sigue dejando tus perlas, porque son geniales.Un abrazo y mi gratitud por tu amistad.

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  5. Antes del verano me ocurrió a mí en mi blog. Al abrirlo estaba llenito de páginas pornográficas. No había otra cosa. Me puse a llorar sin parar porque no podía quitarlas y llamé, entre gemidos, a mi informático pues me puse muy nerviosa al estar sola en casa. Gracias a Dios pudo acabar con aquellas páginas tan horribles.

    Un abrazo.

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    1. Creo que cuando pasan estas cosas, lo mejor es serenarse, cerrar los ojos, ofrecerlo al Señor y pedir a la Virgen que se solucione. Y .... ya sabes. Todo es posible para el que cree, aunque en el camino, tengamos que subidas que nos desalientan y desesperan...
      Un abrazo

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  6. Creo que el Señor permite esas cosas para que aprendamos donde está nuestro límite....son sus muestras de cariño. Somos tan vulnerables y por nonadas perdemos el tesoro que tenemos: La Paz interior. Pues nada, enhorabuena Angelo..ya te conoces un poquito mejor..que es de lo que se trata..no? jejejeje

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  7. Siempre es lindo ver cómo sacas cosas bonitas de la "cotidianidad". No tengo facebook y mi blog lo entiendo poco y nada (jeje) pero lo llevo a los pequeños "virus" diarios que hacen que el día tenga toques de impaciencia y malhumores que nos desvian de nuestro Norte...
    "Solo Dios basta": Ojalá Mamá María nos dé la gracia de, como ella, nunca olvidarlo..
    Un abrazote grande, en Jesús!

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