Irreconocibles


Días atrás, al llegar a casa, comenté perplejo lo que acababa de ocurrirme. Buscaba aparcamiento en mi zona, y tras varias vueltas sin conseguirlo, por fin diviso uno. Prevengo de mi maniobra poniendo los intermitentes. Piso fuertemente el freno, al  escuchar que la persona que conducía el coche que me seguía, me regalaba un enfadadísimo toque de claxon, a la vez que me mostraba el anillo que llevaba en el dedo medio de su mano derecha. Me pregunté que hice mal, para ser agasajado con esas muestras de civilización del S.XXI y descubrí con asombro, que mi error fue encontrar un  estacionamiento en el que él también se fijó. Aún no alcanzo a entender, el grado de agresividad y mala educación , al colocar mi auto de forma justa en el lugar apropiado.

No hace mucho leí en un edificio público, un cartel que decía “Desterremos la violencia y la mala educación”. A mí me interpeló fuertemente.

¿Hemos llegado al extremo de tener que poner avisos, para no olvidar, que tenemos que ser educados?¿Nuestros impulsos violentos, tienen que ser controlados a través de mensajes externos y no por la razón?

Los acontecimientos me demuestran, que la ficción de las películas, ha dejado de serlo. Ciertamente la realidad supera ya, en demasiadas ocasiones, a lo que imaginábamos como imposible. Me cuesta creerlo, pero mi angustia crece, cuando contemplo escenarios que no me gustan. ¿De verdad estamos pisándonos unos a otros tan brutalmente y nadie pone remedio a ello?¿Será que nos hemos puesto una venda en los ojos, para no ver?... Pienso en la rutina diaria y percibo que la falta de modales, respeto y tolerancia están instalados desde hace tiempo entre nosotros.

Los asientos en los transportes no son cedidos a los que lo necesitan; la mayoría de veces ocupados por adolescentes, que ni se les pasa por la mente que otros precisan de ellos. Oigo tutear a personas ancianas, como si fueran los colegas del barrio, hablándoles sin respeto. Compruebo, como ante cualquier maniobra mal hecha o "bien hecha" con el auto, se le responde con un enorme pitido, acompañado de un acalorado insulto. Veo a chicas, soltando tacos propios de vikingos con almorranas. Conozco la actitud agresiva de padres que ante cualquier corrección a su hijo, por parte del profesor, lo toman como una embestida digna de denuncia. Veo a personas enfadadísimas, cuando se les amonesta por no llevar a su mascota atada para no asustar a los pequeños y te responden:” pues no saque a los niños”. Experimento, la impaciencia que nos come, cuando estamos en una cola y ésta no avanza, tachando de incompetente a la persona que nos atiende. Tenemos los gritos e insultos preparados, deseando ser disparados si opinamos diferente.

Contemplo atónito a varios “indignados” que un día, deciden saltarse las normas, erigiéndose en portadores de la verdad, reclamando respeto, tolerancia, y cambios, pero no dudan en implantar sus ideas y forma de vida, con una buena dosis de gritos e insultos, dirigidos a los que no comulgan con su forma de actuar.

Gritos, chillidos, alaridos. Qué feas palabras. ¿Quién quiere ceder? ¿Quién es capaz de serenarse? Aceptar la humillación es impensable .Bajarse del burro hoy, es agotador, así que permanecemos tozudamente sentados en él, con las vendas en los ojos para no ver.

¿Y los buenos modales donde se han escondido? Y en los colegios. ¿A qué nivel hemos llegado? Si los grandes educadores de la historia, “levantaran la cabeza” como suele decirse, estarían hoy encarcelados por exigir a sus discípulos, modales y principios. El deporte, símbolo de unión entre los pueblos y modelo de vida sana. ¡Cuántos espectáculos bochornosos nos presentan a menudo!

Estamos en el siglo del autoritarismo, de la prepotencia y de una gran chulería, encabezada por la clase política, en sus lamentables sesiones parlamentarias, donde la grosería, ordinariez y zafiedad, han sepultado a la cortesía, la elegancia y el respeto.

¿Tendremos que imitar a los gorilas, gritando, enseñando los dientes y dando  los golpes más fuertes para erigirse en dominador? ... ¿Exagero?... Creo me quedo muy corto. ¿Humanos? ... algunos son irreconocibles.

Sin educación no hay moral, y sin ella, el respeto se pierde, el caos se instala y los instintos animales predominan sobre los racionales.
¿Hasta cuándo lo soportaremos?...

11 comentarios:

  1. Que razón tienes Angelo!!! Esto cada día se parece mas a la ley de la selva...

    No me gusta generalizar,pero lo cierto es que es asi como lo has contado.

    Un cariñoso saludo :)

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  2. Pues asi es....se ha hecho CARNE la soberbia querido Angelo....a ver a quien le llamas la atención??!! Faltaría más.....vayase a hacer puñetas!! te responden....Y pienso : Se hace la locura visible cuando aparece la persona sin Dios...el principe de este Mundo está haciendo su labor y así se comportan sus secuaces.....Pero no me asusto sabes? pues cuando respondes con una sonrisa directa al corazón se quedan inmoviles...hazlo y veras...Mirada al corazón y Por la Gracia AMAS a ese "animal pobre de hombre"...ves el milagro Angelo....Creo que los cristianos no tenemos moral...tenemos el corazón de Dios para que El ame en nosotros al enemigo....somos los que tenemos que amar al enemigo....asi que tenemos cada dia infinidad de oportunidades..no crees??

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  3. Yo creo que aquí intervienen unos cuantos factores; yo señalaría dos que me parecen importantes:

    1) Que llevamos un estilo de vida que nos vuelve a todos un poco pirados, eso abarca desde el desarraigo hacia la naturaleza hasta la masificación, pasando por la lluvia de impactos emocionales en que se han convertido los medios de comunicación y entretenimiento para captar nuestra atención.

    2) La proliferación del "hombre masa" del que hablaba Ortega y Gasset en "La Rebelión de las Masas". El señorito satisfecho, el niño mimado que sólo exige pero no se exige, cargado de derechos y vacío de responsabilidad, que todo lo juzga a la par que repudia la excelencia, con "derecho" al egoísmo.

    El hombre prácticamente carece de instintos, por eso cuando se deja llevar por ellos es un desastre inferior a los animales, los cuales sí pueden recurrir a ellos pues la naturaleza es sabia. Un animal caza para comer, muerde sólo si siente peligro, protege a los miembros de su grupo. El hombre masa no es capaz de ello.

    Un abrazo.

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  4. Bueno, yo diría que quizás podríamos aprovechar esas ocasiones para intentar ( al menos intentar ) influenciar benéficamente en esas personas inmersas en la violencia, con un ademán amable, una sonrisa, unas palabras educadas que contrastarán fuertemente con esa violencia que han permitido les domine. Pidamos esa Gracia para poder ser fermento en la masa.
    Un abrazo.

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  5. Los frenos de la sociedad son la educación y la religión, por ello creo que vamos cuesta abajo y acelerando.

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  6. Estoy de acuerdo en todo lo que dices y siempre me planteo en cómo será el futuro de estas generaciones que no saben de respeto y educación........de verdad que siento miedo por lo que presiento.Saludos

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  7. Angelo, sigue siendo un cristiano diferente, sigue siendo educado, solo da ejemplo, corrije con amor, con ese olor a cristiano, para que ese perfume inunde y cubra la fetidez del mundo. Mira a mi querido Papa Francisco, siempre con un buon giorno, buon pomerigio, o buen pranzo, o buena notte. Siempre Per favore, pregate per me. Grazie. La gente como loca va detrás de él, y solo es un hombre educado (sorprendentemente sabio) pero educado.

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  8. Bueno, que buena entrada..creo que debemos empezar por el ejemplo, y el ejemplo de amabilidad para mí es ser positivo ..me ha recordado a una historia que he leido de un hermitaño que encontro que un ladrón se había colado en su cueva con un burro para robarle las posesiones..alentrar el y darse cuenta de esto lo que hizo fue 'hacerse el que pasaba por ahí', como si no supiera nada, como si pensara que la cueva era de ese ladron y ayudarlo a cargar el burro. Igualmente no nos sintamos ofendidos porque opino que la gente cuya brusquedad nos molesta es precisamente menos sensible que nosostros por el motivo que sea que no conocemos y que cambia mas una palabra amable, un gesto amable, como te estoy imaginando en tu coche sonriendo al del anillo mientras le cedes el sitio como si el hubiera llegado antes. Si, si nos damos cuenta de cuando alguien es amable con nosotros

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  9. Es verdad Angelo! Lo veo a diario en mi trabajo, las nuevas generaciones se van notando cada vez más carentes de educación y respeto. En ocasiones "pierdo" el tiempo con ellos enseñándoles normas básicas que deberían haber traído ya aprendidas de casa, pero básicas como aprender a entrar en un lugar, saludar, pedir permiso, dar las gracias, dejar pasar por una puerta, etc etc.

    Ellos son los menos culpables, la mayoría de las veces repiten modelos de referencia que ven en sus padres. Me viene a la memoria una frase que leí hace poco...
    Un padre le dice a un hijo: "ten cuidado por donde pisas" y el hijo le contesta: "ten cuidado tú porque yo, sigo tus pasos"

    Eso es lo que está fallando el referente familiar. Lo veo a diario.
    Lo que se aprende en familia es lo que más marca nuestra personalidad y por consiguiente nuestros modelos de comportamientos.

    Un abrazo y gracias una vez más por interpelarnos con tus reflexiones

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  10. Creo que es verdad que tenemos que buscar a los responsables en nuestra generación. Por una parte en esos padres que no educan y más bien mal educan. Y también en los profesionales de la comunicación que se han dedicado a crear modelos agresivos que ha intoxicado la mente ya a los niños con dibujos animados y juegos en los que los más agresivos son los que tienen más éxito y no digamos algunas series y programas como Sálvame, etc. La pena es que toda esta corriente no llega de la nada y que hay que hacer un esfuerzo impresionante por parte de los que quieren preservar la educación y los valores para contrarrestarla.

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  11. Angelo, mas de un mes sin visitarte y encuentro mucho por leer, que ya lo hice. Siempre aprendo acá, y de paso te digo que es una gran alegría encontrar tu blog tan activo y lleno de vida!
    Un fuerte abrazo!

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