Tú me conoces


Confieso que me ilusiona muchísimo el momento de compartir los vídeos de la serie " Los pasos del silencio" . Soy consciente de que el tiempo que la gente dedica a los blogs , es limitado y sé por experiencia que muy pocos visualizan los vídeos que se comparten. Es fácil de comprobar. No corresponden las cifras de visitas con las visualizaciones del vídeo. Es comprensible. Nuestro tiempo es limitado para detenernos en ellos.

Desde el primer episodio que publiqué, siempre he aconsejado mirarlos en un momento de serenidad y del que se disponga tiempo para prestarles atención. Insisto una y otra vez en ello; y lo hago, porque estoy convencido del bien que se obtiene de cada testimonio aquí expresado. El que quiera un buen momento de espiritualidad verdadera, no dude en buscarse un "huequecito" para disfrutarlos. 

Algunos podemos pensar que  vivimos nuestra fe porque cumplimos con una serie de normas y prácticas de piedad, donde muchas veces, se nos olvida ponerles el corazón . Preceptos que tranquilizan nuestra conciencia y que incluso se saltan la caridad fraterna al anteponerlos a la atención, dedicación y necesidades del prójimo. Basta contemplar, escuchar y reflexionar sobre lo que estas almas consagradas comparten, para darse cuenta de lo que significa poner el corazón y todo el ser al servicio de Dios ; y en Dios, todo se ve de forma distinta , sobre todo al hermano.

Hoy presento a las Hermanas pobres de Santa Clara, en la ciudad de Camerino, ciudad de Italia en la provincia de Macerata, con unos 10.000 habitantes. Está próxima a los Apeninos y cerca del río Chienti (antiguo Flusor). El patrón local es San Venancio. El monasterio donde transcurre el episodio de hoy, es el de Santa Chiara. En este enlace podéis acceder a su página web (click aquí)

Os invito una vez más a entrar en este mundo de espiritualidad.

6 comentarios:

  1. Gracias Angelo,lo veré.

    Un cariñoso saludo :)

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  2. Sí, es la verdad, son un regalo inmenso, su mirada, sus ojos de paz, ¡brillan!, su alegría, su serenidad, su FE, su amor, su generosidad para todos, su fiarse de Dios, su dulzura, suavidad, equilibrio, todo, traspasa la pantalla, son preciosos, comunican tanto, comunican TODO. Son maravillosos, es la palabra que siempre está presente cuando escucho lo que dicen. Gracias, gracias, Señor, gracias, por vuestra vida, por vuestro testimonio. Gracias, por vuestras oraciones, gracias por vuestra valentía, por vuestro amor a Cristo y a nosotros, dulces, dulces, son siempre dulces, comunican el AMOR tan bien...son dulces, dulces...y "echadas p'alante", valientes...¡son más maj@s!

    Gracias, Ángel, mil gracias. Es verdad, apagar las luces, es muy importante, se escucha, se siente mucho mejor, es el silencio, donde se encuentra Dios, dentro de cada uno de nosotros...escucharlo, en calma, después de la jornada, es maravilloso...si la jornada ha sido dura, fortalecen, guían, si ha resultado mejor, o muy buena, siempre encuentras la presencia de DIOS

    Un beso, muchas gracias.

    Esta oración, la tengo siempre presente, la encontré en uno de lo vídeos, muchas otras igual, las apunto siempre, son preciosas:

    Señor, Tú sabes.
    Tú ves.
    Tú puedes.
    Tú provees.
    Basta.

    No he visto este vídeo, lo veré , ¡qué bien!, ¡qué suerte contar con ellos!

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    1. Rosa, has hecho un juego de palabras que me ha encantado, con lo de apagar las luces. En realidad es un efecto que he puesto para que el vídeo se vea mejor. Haciendo clik en "apagar las luces" verás lo que pasa.
      Es fantástico como todo puede servirnos para hacer un simil. ¡Genial! Un beso

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    2. Sí, acabo de verlo, ¡me encanta!
      Voy a escucharlo.
      ¡Gracias!

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  3. Cuanta paz trasmiten estas religosas y no he apagado la luz pues me afecta mucho la vista ver tanto la TV cómo la pantalla del ordenador sin luz.Saludos

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  4. Gracias, Ángelo, creo que me va a venir muy bien el video, Cuando era más joven también era más mística, pero ahora creo que amo a Dios con la cabeza y las oraciones vocales, porque no puedo dejar de amarle, el corazón se me está endureciendo, debía ser al revés, pero es así.
    Un beso

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