También yo la uso


Después de tantas y tantas páginas escritas estos últimos días sobre el atentado en Francia, puede resultar hasta recalcitrante el post que escribo a estas alturas, por eso no quiero alargarme en él. Hay mucha publicación sobre ello.

Soy de los que gusta meditar lo que veo ante las reacciones de los demás. Y en este caso una vez más llego a la conclusión de la hipocresía de esta sociedad que se pone la etiqueta de progresista. Por si alguien le quedara alguna duda leyendo mis palabras, condeno todo tipo de violencia sea la que sea, desapruebo todo atentado a la vida desde la concepción, hasta la del último preso que espera en el corredor de la muerte. Y me entristece muchísimo cada vida humana que se mata.

Me resulta casi vomitivo la utilización de palabras tan valiosas como la libertad  por parte de quien no sabe respetar  cualquier tipo de libertad ajena. ¡Cuántos sacerdotes, obispos y hasta el papa no han sido linchados públicamente  en la televisión, la prensa y en internet por proclamar unas palabras pronunciadas desde su libertad! Denuncias  en los juzgados, asaltos y destrozos de iglesias, invasión en las ceremonias sagradas de forma sacrílega, burlas en la prensa, caricaturas y parodias en la televisión, insultos en las redes sociales... y que poquita reacción ante estos ataques, por parte de muchos que siempre se jactan de  portar la pancarta de libertad  y se desgañitan gritándola.

Basta leer algunas homilías de nuestros pastores  y descubrir como ciertos lobbys han puesto el grito al cielo, considerando que se les humillaba, se les atacaba, se les insultaba y se les ridiculizaba. Supongo que el día de su protesta, se olvidaron el cartelón de “libertad de expresión”. Ese día  no percibieron que dentro de sus mochilas llevaban su humor, su sátira, sus insultos, sus ridiculizaciones, sus caricaturas sus ataques, su paz…  lo que habitualmente utilizan para realizar el mismo acto a quien dirigen sus críticas: ¡Su libertad de expresión! Es que son tan buenos, tan progres, tan civilizados, tan dialogantes, tan tolerantes, cuando ellos la usan...

Queda mucho camino por recorrer para que esta sociedad sepa de verdad apreciar la palabra libertad. Muchos la emplean de tal forma que incluso llegan a tirarla a la basura si no se acopla a su persona, si no se identifica íntimamente con su forma de pensar. El derecho de libre expresión se ha convertido en un argumento para sacar en televisión y en la prensa -sin importar el tipo de audiencia que lo recibe- todo tipo de inmundicia, violencia, malos tratos, escenas que sólo los muy mayores pueden resistir.

El libertinaje es definido por la Real Academia Española (RAE) como el desenfreno en las obras o en las palabras. Por extensión, el libertinaje está asociado a las violaciones morales y a la falta de respeto a la religión.

Y es que la libertad es la oportunidad de realizar las acciones que deseas, siempre asumiendo las consecuencias de las mismas y adecuándote a las normas jurídicas impuestas, mientras que el libertinaje es acometer todo lo que se quiere, sin sujetarse a ningún tipo de normas, sin respetar y sin hacer frente a las consecuencias de los actos. Si nuestra vida es gobernada por impulsos ciegos, caprichos incoherentes o instintos agresivos, no somos realmente libres.

Al menos cuando salgamos a la calle a defenderla, sepamos que gritamos. Dentro de las masas es muy fácil preservarla. En el interior de casa nos sentimos muy valientes.  Ojalá siempre pudiera ver una  mole de gente apuntándose para ir a  proclamarla en todos aquellos lugares que ni siquiera pueden nombrarla.

¡Libertad!  Hoy la he usado para escribir.

7 comentarios:

  1. No puedo estar más de acuerdo, estoy cansada de escuchar a los más intolerantes, los más irrespetuosos con la fe y la manera de pensar del contrario, que hay que luchar y defender la libertad de expresión.... ¿De quién? De los que piensan como ellos, claro!
    Genial el post Ángel, me ha encantado!
    Besos

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  2. Pues mira, Ángelo, a este respecto podría escribir unas cuantas cosas, pero ni de lejos lo haría tan bien como tú lo has hecho, así que lo más sensato que puedo decir es que las suscribo de la primera a la última. Me siento plenamente identificado con ellas.

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  3. También me adhiero a tu genial exposición.

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  4. Hola Angelo! ¡¡Tu post me ha encantado!!! no puedo decir otra cosa que estar completamente de acuerdo contigo... es más, es lo que pienso yo, pero no tengo palabras para expresarlo así.... Así pues, en comunión completa!!!
    Que Dios te siga bendiciendo a ti y a tu familia!!! Gracias!!!

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  5. La libertad es el instrumento que puso Dios en manos del hombre para que realizase su destino. Gracias, por su compartir.

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  6. Has dicho una gran verdad con la que estoy de acuerdo.Saludos

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  7. Yo también suscribo cada palabra de este Post, Ángel. También pensé que se estaba haciendo libertinaje de expresión en el semanario satírico de París y es verdad, en España las veces que se quiere amordazar a Obispos o se arremete contra los católicos en el mundo. Es libertinaje y no libertad.

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