Domingo cine - LLanto por la tierra amada


Hoy no voy a sugerir una película de la actualidad cinematográfica, hoy voy a recomendar vivamente un film que nos invita al perdón en este domingo de Ramos, que nos introduce en la Semana Santa. Hablo de "Llanto por la tierra amada" del año 1995.

Esta interesante película se desarrolla en Sudáfrica 1946, dos años antes de que se instale el apartheid, y se centra en el encuentro entre dos personajes situados en los dos bandos en conflicto, el pastor negro Stephen Kumalo y el terrateniente blanco James Jarvis, con sus hijos mezclados en una tragedia. A pesar de todo los dos padres atenazados por la pena vivirán la experiencia de estar “salvados por la gracia y mediante la fe”  mostrando un camino de reconciliación. Saben que “Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él”  y la pérdida es vivida como ocasión para el amor.


Mi gran maestro y amigo bloguero  Arcendo, que en paz descanse, en su blog La Hoja del Arce, hizo una excelente reflexión sobre ella , y aquí la traigo.

Quiero hablar de una película impresionante que conocí gracias a Angelo, quiero compartir con vosotros, las hondas impresiones que me produjo y sobretodo os la quiero recomendar a todos.

La película lleva por título “Llanto por la Tierra Amada” y está basada en una novela de gran éxito del escritor sudafricano Alan Paton. La obra es de 1948 y su precioso título en su lengua original es “Cry, the Beloved Country”.



Tanta es la pasión que ha despertado en mí esta película que ya estoy buscando el libro para devorarlo, tratando de buscar aquellas emociones o de encontrar nuevos sentimientos; en la seguridad de que no me va a defraudar.

Es esta una película de racismo, sí; pero no es un film típico. Aquí no solo se habla de razas, se habla de pobreza, de desigualdad, de odios, rencores, de acusaciones y ….. ¡de amor!.. de MUCHO AMOR
A pesar de su intenso lenguaje poético, la obra en sí, sería devastadora sino fuera también, como contraste, absolutamente esperanzadora. Todo en la película me gustó: Las interpretaciones, justas, comedidas, intensas, fantásticas. Especialmente el duo estelar, que están soberbios.Los diálogos son profundos, matizados, sentidos.La fotografía y la música, están a la altura del resto. Vuelan alto.Si hubiera que calificar de algún modo a esta película, yo solo le daría un calificativo: ¡épica!



La acción se desarrolla en Sudáfrica, en Johannesburgo y también en un valle de gran belleza que se está despoblando. Son los tiempos antes del apartheid y el éxodo del campo a la ciudad y los problemas raciales, constituyen el marco de la tragedia que se narra: el asesinato del hijo de un terrateniente blanco por el hijo de un pastor anglicano negro. La clave de toda la trama, probablemente esté en unas palabras del asesinado, un luchador por la igualdad y el respeto entre blancos y negros: "Nadie quiere disipar los temores que nos dominan. Sin embargo, tanto si tenemos miedo como si no, jamás podremos soslayar las cuestiones morales, precisamente porque somos un pueblo cristiano". Creo que toda la obra está impregnada de ese punto de vista.



El reverendo Kumalo, padre del asesino, es realmente un hombre bueno. Es un hombre hundido por el dolor, que no puede comprender la maldad que le rodea. No es exactamente un modelo de lucha sino un ejemplo de desbordamiento de amor en la impotencia. Sin embargo, lo logra…, él vence al mal con el bien. La dignidad sincera y desarmada de Kumalo transformará aquella cólera de Travis, el padre de la víctima: “Malditos negros,.. Cuélguenlos. Cabrones”... Cuando Kumalo le visita asistiremos a una misteriosa transformación de perdón.“Ya no hay ira dentro de mí. Vaya con Dios Umfundisi. Quede con Él”. El poder de la bondad ha roto el círculo y ha iniciado los caminos del perdón.

La novela incide en temas tan decisivos como el sentido del dolor, la caridad, el perdón, la justicia. En esta obra todo es necesario, todo es simbólico, todo es importante. En “Llanto por la tierra amada” es Dios el que llora por la tierra amada. Y su llanto se hace bondad en los hombres.



La Iglesia donde se acoge el llanto-lluvia es territorio de encuentro. Los enemigos son amigos. El uno sufre por el otro. La montaña es ascenso para mirar al mundo desde arriba. Para ponerse con la mirada de Dios y mirar con sus ojos la tierra amada.Allí surge la oración como grito: “¡Oh Dios... cuando atraviese el valle de las sombras de la muerte no me abandones”.

La compañía de Dios puede abrir el futuro, el llanto en gozo, el dolor en oración, la lluvia en primavera porque en definitiva Dios acompaña a los hombres. De las lágrimas de dos hombres nace, efectivamente, la fuerza capaz de cambiar toda una nación.

Aunque no lo parezca..., esta obra es un ejemplo impagable para estos tiempos que vivimos, para esta Nación en la que estamos.

No he encontrado el trailer en español.


Título original: Cry, the Beloved Country
Año: 1995
Duración: 106 m.
Países: EE.UU., Sudáfrica
Dirección: Darrell Roodt Intérpretes: James Earl Jones,Tsholofelo Wechoemang,Richard Harris, Charles S. Dutton,Dolly Rathebe 
Argumento: Alan Paton (novela)
Guión: Ronald Harwood,Joshua Sinclair 
Música: John Barry Fotografía: Paul Gilpin

3 comentarios:

  1. Oohhh me encantó esta pelicula!
    Preciosa historia, precioso mensaje!
    Una película que merece la pena, sin duda, tener entre las elegidas.

    Gracias por traerla a tu blog y recordarla!
    Un beso!

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  2. Muchas, gracias, que Dios sea con usted, y feliz y santa semana santa.

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  3. Me gustaría mucho poder ver esta película.Saludos

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