Tratar a solas con quien sabemos nos ama


"Yo te llevaré al desierto,ahí te hablaré al corazón y te volveré a enamorar y descubrirás que aquello que te daban tus amantes,en realidad te lo daba yo... tu Esposo...Te llevaré al desierto, y te hablaré al oído,y después de los espinos, después del vacio ahí me encontrarás sabrás que Yo Soy ,entonces conocerás quien Soy".

Ya compartí estas palabras del profeta Oseas hace unas semanas, hablando de la necesidad de retirarse en silencio a la escucha de Dios. Voy a predicar con el ejemplo. Me marcho a realizar unos ejercicios espirituales, así que estaré ausente del blog hasta Pascua.

Voy a aprovechar la ocasión para volver a  hablar de este encuentro personal que todos deberíamos realizar de vez en cuando, para “tratar de amistad y tratar a solas a quien sabemos nos ama”  (Santa Teresa). Sentir que Él nos llama, que quiere llevarnos a un lugar apartado para concedernos lo que nuestra alma necesita.”Ahí me encontrarás…te hablaré al oído, y entonces conocerás quien Soy".

Buscar el silencio para oír los susurros de Dios. En este mundo frenético y ruidoso hay demasiadas interferencias, no nos llega el mensaje, no percibimos las dulces y sutiles indicaciones que, con seguridad, nos llegan para empezar a ser más felices.Buscar el silencio, encontrar el sosiego, hallar la paz.

Las dificultades diarias, el cansancio físico, el desaliento que muchas veces llama a nuestra puerta, las dudas que en ocasiones se apoderan de nuestra fe, hace necesario que busquemos un oasis donde beber y recuperar lo perdido.

Muchas son las personas que nos han precedido, que nos han hablado de las bonanzas de una vida de silencio y oración, apartados del mundanal ruido. Muchos han alcanzado la santidad en este retiro voluntario, buscando el conocimiento y la unión con Dios.Todos los creyentes anhelamos conocer más y mejor, lo que el Altísimo nos va pidiendo en cada momento de nuestra vida. Buscamos entenderle, conocerle y amarle de forma más profunda.

El ruido exterior que nos invade, facilita que vivamos en continuas distracciones. Tan familiar se ha convertido el griterío, que muchos ya no saben vivir sin él. Se va de excursión al campo y hay que llevarse la radio o el mp3. Salimos en familia y cada hijo lleva sus auriculares puestos para escuchar lo que le apetece. Vamos en el coche por la ciudad y raro es el trayecto en que nos hemos privado de tocar el claxon. Ciudades en obras continúas, que han hecho que nos habituemos a sus estridentes máquinas.

Es impensable e incomprensible para muchos estar en silencio. Huyen de él, les espanta. He visto hogares que tienen encendida la televisión, simplemente porque no saben estar a solas. Ni siquiera la miran.Precisamos silencio, si queremos encontrarnos con Dios. Él habla en la quietud. Alejar de nosotros las numerosas distracciones que nos impiden entrar en nuestro interior. Encontrar respuestas a los momentos de sufrimiento.

Los maestros de vida espiritual, siempre han aconsejado hacer un paréntesis en nuestra rutina diaria, para dedicar unos días por completo a escuchar lo que Dios quiere decirnos y manifestarnos. Necesitamos comprobar si nuestra fidelidad a Él es sincera, si estamos respondiendo a lo que nos pide, si vivimos lo que nos enseñó. Hace falta renovarnos, recargar nuestras baterías, sentir el consuelo y alivio que solo Dios puede dar a nuestra alma.Tenemos que ir al desierto, tenemos que ir al encuentro del Amado que nos espera.

Unos días, para dejar en casa todo lo que nos preocupa. Ir vacíos para ser llenados. A la vuelta sabremos retomar esas dificultades y problemas de forma muy distinta. Cada año tendríamos que realizar esta experiencia. ¿Qué son 3 ó 4 días al año para dedicarlos exclusivamente al Señor? ¡Pero si es que siempre nos pide mínimos! 

“Callemos, guardemos silencio, pues en él hallaremos, si sabemos buscarlo, nuestro tesoro, que es Dios”. (Rafael Arnáiz)

7 comentarios:

  1. ¡¡Gracias Angelo!! y que Dios te acompañe en estos días de desierto!!! En comunión de oración para que así sea!!

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  2. Feliz descanso Angelo y aqui estaremos a tu vuelta.

    Un cariñoso saludo :)

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  3. Cada dia me enamora más el silencio, cada dia lo añoro más y sobre todo lo necesito más... Es una riqueza que hay que buscar y saber disfrutar. Ahi en ese silencio podemos escuchar la voz de Dios que nos habla en lo escondido, en lo profundo de nuestro corazón.

    Haces muy bien en elegir estos dias, los perfectos para unirte a la pasión y muerte de Cristo, para luego volver resucitado.

    Me alegro también porque nos beneficiaremos de todos los bienes espirituales que maravillosamente sabrás compartir.

    Aprovéchalos y vivelos con intensidad, son dias muy necesarios para nuestra vida espiritual. Un abrazo!!

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  4. La pura verdad. Precioso.
    También procuro hacerlo. Las palabras del profeta Oseas me encantan.

    Que tengas una semana y unos días con mucha Luz, el Señor todo lo compensa, su Amor es infinito.
    Un abrazo, Ángel. Gracias.

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  5. Siempre nos pide minimos.....que frase mas verdadera...y lo que me sobrecoge es que siempre Espera....que Paciencia!!!!
    Te deso Buena Semana Angelo...ya empecé el Domingo de Ramos con muy buenos deseos....y sé me los pone el Espiritu Santo....y a dejarme invadir de esta experiencia de Amor..entrando en la Pasión y Muerte para Resucitar!! un abrazo

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  6. CUANTA FALTA NOS HACE ESOS EJERCICIOS ESPERITUALES QUE TÚ TIENES LA SUERTE DE PODER REALIZARLOS......

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  7. Ángel, que Dios te llene con su Espíritu Santo y su Luz esplendorosa, para que sigas compartiendo su amor infinito.
    Bendiciones.
    Martha V.

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