Coherencia en todo momento


Me permito interrumpir mi descanso blogero, ante la lectura de algunas noticias que estos días circulan por la red. Experimento la necesidad de plasmar en mi blog algunas de mis impresiones. 

Me planteo a menudo una reflexión, pensando en los numerosos cristianos que viven a diario una brutal persecución en este siglo XXI. Estoy convencido de que ellos no conciben que pueda haber otros cristianos que vivan su fe como algo trivial, como un añadido a sus vidas,  un acto social, o un status que demostrar; estoy convencido de que ellos perciben su fe y la del resto de bautizados en Jesús como seguidores de su mensaje , cargando su cruz, viviendo en la esperanza y la alegría de la resurrección. Para ellos ser cristiano es llevar a la práctica en todo su actuar el anuncio del evangelio. Han entendido muy bien lo que significa seguir a Jesús, hasta dar la vida por Él y de ello tenemos constancia en las tristes imágenes que a menudo nos ofrece internet y los medios de comunicación y que lamentablemente cada vez nos impresionan menos porque han entrado a formar parte de la rutina audiovisual.

Y me planteo esta reflexión ante algo que ya lleva tiempo turbándome, viendo lo que veo, leyendo lo que leo y escuchando lo que escucho en personas que se declaran cristianos. Pero quiero ir más allá, hablo de esas personas que se autodenominan cristianos practicantes, que dicen llevar una vida de piedad y devoción, que manifiestan que van a misa a diario y que practican sus retiros espirituales anuales. Chapó por ellos si lo viven en el amor, en la entrega, en el servicio, en definitiva si lo viven en la caridad, que es el mensaje clave de todo el evangelio.

El bofetón me llega cuando escucho, veo o leo cosas como las que me topé hace unos días, donde un sacerdote le contaba a un amigo que: “Yo primero soy nacionalista y después cristiano”,  o aquello de: “los negocios son los negocios y la fe es la fe”. Me aturde, porque algo me dice que este no es el cristianismo que yo he descubierto ni creo sea el de muchos y menos de aquellos que son perseguidos por proclamarse cristianos y  que están dispuestos a ser humillados, torturados, quemados, expulsados, degollados por seguir a Jesús y no renegar de Él,  pronunciando su nombre cuando son ejecutados, revelando  de esta forma su elección de Cristo crucificado y su esperanza en Cristo resucitado.

Pocas veces hablo de política en mi blog, tampoco hoy lo voy a hacer, porque mi reflexión es sobre la fe, sobre la coherencia de vida que debe regir para un cristiano. Jesús lo dejó muy clarito, sin ambigüedades, sin interpretaciones. “El que quiera venir en pos de mí,niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y me siga”. (Lc 9,33). ¡Niéguese a sí mismo!...

Se celebrará el próximo mes de septiembre aquí en España, unas elecciones catalanas que se han presentado con una sola intención, alcanzar la independencia de Cataluña. No voy a entrar en el tema, ya hay suficientes foros en la red para hablar y debatir sobre  ello, y yo quiero ir por el camino que me importa de verdad, que es el de intentar seguir a Cristo con coherencia a la luz del evangelio, secundando el consejo del apóstol Pablo: “ Si no tengo caridad nada soy”. Si algo ha traído claramente y en abundancia toda esta iniciativa independentista, ha sido una gran falta de caridad entre las personas. ¿Y que tiene que ver la independencia con la fe y la caridad? se preguntarán algunos. Pues lo que he podido vivir hasta ahora, me demuestra que muchos han logrado que entre ellas surja una verdadera batalla.

Discusiones, enfados, acusaciones, juicios,exaltaciones, marginación, indignación, furia, coacciones, manipulaciones… por desgracia la lista es extensa. ¿Dónde se ha colocado la caridad?...Dice San Pablo: “Ahora subsisten la fe, la esperanza y la caridad, estas tres. Pero la mayor de todas ellas es la caridad”. (I cor.13). Un cristiano nunca debe perder de vista esta enunciación.

¿El fin justifica los medios? No podemos contestar afirmativamente a esta pregunta. Jamás un cristiano coherente puede aprobar dicha aseveración, por eso mi argumento es una invitación a  la reflexión a todos aquellos que colocan sus apegos, sentimientos,intereses, ideologías, antes que a Dios. “Amarás a Dios sobre todas las cosas”, reza el primer mandamiento que Él nos dejó. Y eso no admite ninguna interpretación, eufemismo o justificación.

Hablaba al principio que la invitación de Jesús y la condición indispensable para seguirle es tomar la cruz. La cruz es dolor, es repugnancia, es renunciar al yo, es dejarlo todo y abrazarla como Él la acogió, y claro que duele toda cesión que se nos puede arrancar del alma. Pero Cristo es exigente, como lo es el amor y no caben las ambigüedades.El precio pagado ha sido muy caro. Le ha costado mucho y lo ha hecho por todos, sin exclusión alguna. ¡Por todos!

El fin no puede hacer que aceptemos que un partido (CDC) que se declara con unos valores cristianos, se mezcle con otros donde  están ausentes;con otros que se convierten muchas veces en auténticos acosadores de cristianos. No se puede pagar la entrada para participar en el espectáculo de circo que han montado, presentando promesas que no llegarán y quimeras que se esfumarán.

Un cristiano de verdad tiene que ser coherente con lo que profesa. Y los partidos políticos deben encontrarse con ello, es una de las pocas armas que nos quedan para presionar y reclamar la justicia, la honradez, el bien común y la verdad. Ellos son conscientes del extenso campo existente para recoger votos entre los cristianos y por eso no podemos permitir ser engañados como Pinocho y su amigo Lucignolo . No podemos salir del país de los juguetes con orejas y rabo de burro. No podemos permitir la manipulación, las excusas, y justificaciones. Nosotros solo tenemos una Verdad y un Camino para seguir y este es Cristo, que se convierte en nuestra Vida. 

San Ignacio de Loyola nos plantea en su ejercicios espirituales que todo lo que hagamos sea para la mayor gloria de Dios y nos invita a preguntárnoslo en todas las acciones que emprendamos en nuestra vida diaria. “¿Esto que voy a  realizar hoy, en este momento, va a dar más gloria a Dios?...” De nosotros depende la respuesta. 

Yo digo no a los obispos, sacerdotes, consagrados y laicos que anteponen sus sentimientos, intereses, ideologías y raíces antes que a Dios. El amor es internacional, católico significa universal, por eso  no queremos fronteras, no queremos aislamientos, no queremos rupturas ni secesiones, divisiones ni discordias, somos libres de verdad. No ponemos coto al amor, no cerramos puertas. Nuestra etiqueta es la de la unión. "En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si os tenéis amor los unos a los otros." (Jn 13,35). Quien proclame lo contrario, está engañando.

San Josemaría Escrivá dejó escrito en su libro "Forja" su pensamiento sobre los nacionalismos, así en su número 879 dice:

“Rechaza el nacionalismo, que dificulta la comprensión y la convivencia: es una de las barreras más perniciosas en muchos momentos históricos.
Y recházalo con más fuerza -porque sería más nocivo-, si se pretende llevar al Cuerpo de la Iglesia, que es donde más ha de resplandecer la unión de todo y de todos en el amor a Jesucristo”

Y de nuevo en su otro libro "Surco" escribe en el punto 315:

"Ama a tu patria: el patriotismo es una virtud cristiana. Pero si el patriotismo se convierte en un nacionalismo que lleva a mirar con desapego, con desprecio —sin caridad cristiana ni justicia— a otros pueblos, a otras naciones, es un pecado".

A un cristiano de verdad, lo que le interesa es Cristo, es el fin último de su vida y a Él se entrega con todas sus consecuencias. Lo dice muy bien el Obispo de Vic Mn. Casanova quien recibe numerosos ataques por parte de los nacionalistas, desde que se atrevió a decir:

"La Iglesia catalana no existe”, porque aunque no lo parezca, éstas no son declaraciones políticas, son puramente teológicas, la Iglesia es una sola, lo correcto es decir  "La Iglesia que peregrina en Cataluña".

Me adhiero totalmente a lo que  Monseñor Casanova proclamaba a sus fieles:

Cristiano: "Un hombre encendido de caridad que prende fuego por todas las partes donde pasa; que desea eficazmente y procura por todos los medios encender a todos con el fuego del amor divino. Nada lo tira para atrás; disfruta en las privaciones; aborda los trabajos; abraza los sacrificios; se complace en las calumnias y se alegra en los tormentos. Sólo piensa como seguirá e imitará a Jesucristo a orar, a trabajar, a sufrir y a procurar siempre y únicamente la mayor gloria de Dios y la salvación de las almas”.

Eso es lo que nos importa a los cristianos que día a día intentamos seguir a Cristo crucificado y resucitado. Quien nos dirija por otro camino falta a la verdad evangélica.

9 comentarios:

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  2. Muy, muy, muy bien el post. Eres un hombre valiente. En estos tiempos tan vergonzosos para la historia de España, que denuncies tan abiertamente una realidad que desgraciadamente se está dando y escandalosamente dentro de la Iglesia, tiene que darse a conocer y ser denunciada sin tapujos.

    Me decepciona tremendamente que un sacerdote pueda hacer esa afirmación, gracias a Dios mis principios, mi formación y mi compromiso con la Iglesia está muy por encima de esos escándalos. Pero es para sentirse verdaderamente avergonzada,

    Gracias por esta reflexión tan acertada, tan necesaria y tan valiente, a más de uno y de dos le habrá levantado ampollas. Pues ahora que piensen, que piensen, que lo que está sucediendo en España con los nacionalismos es incalificable.

    Besos

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  3. Estimado Ángel, agradezco tu presencia y hoy al leerte me apetece darte las gracias, por expresar tu incertidumbre. Eres honesto contigo mismo.
    Un fuerte abrazo y sigue descansando.
    PD: Quiero compartir contigo.

    "Misericordia quiero y no sacrificios"

    Los fariseos se escandalizaban porque los discípulos no ayunaban, porque cogían espigas en sábado. De Jesús, porque curaba en sábado. Él les responde con una frase del profeta Oseas: "Misericordia quiero y no sacrificios". Es decir, que lo importante no es la ley, los actos, sino el corazón, las intenciones. A los hombres nos es muy fácil acallar nuestras conciencias con el cumplimiento de leyes y rituales. Pero esto no vale de nada si nuestro corazón no ama. No sirve de nada hacer ayuno, si dejamos morir de hambre a nuestro prójimo. No sirve de nada hacer sacrificios, si no nos entregamos para aliviar los dolores de los demás. No sirven de nada nuestras horas de oración, si no dedicamos ni siquiera unos minutos a escuchar a nuestros hermanos.
    Anacoreta

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  4. Una magnífica entrada que muchos deberían de leer, no lo has podido decir más claro y te felicito por ello.Saludos

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  5. Estoy totalmente de acuerdo contigo, Ángel. El nacionalismo, a mi parecer, es intrínsecamente malo, todo nacionalismo, y como cristiano lo considero, también, pecado y origen de grandes tragedias, pasadas, presentes y futuras. Tú lo has dicho, católico quiere decir universal, la Iglesia católica no puede ser como la ortodoxa, que debe haber una por país.

    Un abrazo.

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  6. Hola...no quiero entrarr en consideraciones politicas, sobre lo que habria mucho que decir, simplemente no se porque hay que identificar el secesionismo con los malos de la peli, pero en fin voy a contar mi experiencia personal que creo que viene mas al caso:
    Soy catalana y siempre fui independentista.Ni de izquierdas ni de derechas, rara quizas, pero siempre seleccione las cosas que me parecian buenas de cada opcion politica.Hace unos tres años, fruto de una experiencia de amor de Dios o de conversion...me converti al cristianismo y unos meses despues tuve que aceptar el catolicismo como iglesia real de Cristo, muy a pesar mio por mi anterior aversion hacia ella, pero el mismo Cristo nos lleva a su redil no? Desde entonces soy catolica, practicante e intento vivir coherentemente conmi fe.
    Es curioso ver como Cristo nos va limpiando las escamas de los ojos y asi un dia, de repente, observe que el unico reino que me interesaba era el reino de Dios.Ni España, ni Catalunya, ni el mundo.Solo el reino de Dios y mi Rey Jesucristo.

    No puedo comprender como un sacerdote puede ser antes seguidor del mundo y sus ideologias que seguidor de Cristo.Si a mi Cristo me arranco ese apego, como a un sacerdote, que es mucho mas que yo, no se lo ha arrancado? Da igual a que tipo de nacionalismo se refiera, catalan, Español etc.lo que me preocupa es que erija un -ismo nacional por encima de uno cristiano.Un sacerdote!!!!!

    Es la primera vez que comento aqui aunque lo he leido en algunas ocasiones.

    Saludos a todos.

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    1. Bienvenida Aurora boreal y muchas gracias por tu interesante aportación. Personalmente nunca me atrevería a catalogar a los secesionistas con los malos de la peli, lo que sí he podio experimentar en varios de los ambientes en los que me muevo ,es el mal que acompaña a cualquier secesionismo; divisiones, rupturas amistosas, enfados, ira, insultos, humillaciones... la lista es larga. En lo que me reafirmo es que para todos aquellos que han decidido seguir a Cristo la bandera que deben enarbolar es la caridad, porque como dice San Pablo "sin ella nada somos", y si los ideales que se persiguen la excluyen, entonces nada hay que seguir.
      También yo en un tiempo ya lejano blandía otras banderas; al igual que tú un día descubrí que"el reino que me interesaba era el del Altísimo".
      De nuevo mi agradecimiento por querer compartirlo. ¡Aquí tienes tu casa! Un saludo afectuoso

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  7. Estoy de acuerdo contigo en todo.ambien he visto esas reacciones sobre todo en personas fanatizadas o mas radicales, incluso odio he visto! yo nunca senti nada de eso, por suerte.
    Recemos por nuestros sacerdotes, muchos de ellos estan perdiendo un poco el norte.El mal esta atacando fuertemente a nuestra iglesia desde donde hace mas daño:desde dentro.

    Gracias por tu buen recibimiento.Intentare seguirte mas de cerca :) jeje (es broma).
    Saludos y buenas noches

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