Fe para entregar



Basta leer cada día la prensa para ver como algunos promueven, el escándalo, la prepotencia y la soberbia. A veces me pregunto si de verdad hay un corazón humano tras ellos. Las ideologías y creencias, ya no son el único motor para defender una causa, de forma tolerante. El odio y la envidia, ha sembrado en los corazones una hierba mala, difícil de arrancar, y esa maleza no deja latir cualquier intento de amor. Éstos resultan más eficaces a la hora de imponer criterios.

A veces las palabras y acciones efectuadas, nos dañan. Adquieren una dimensión, que turba nuestro ser, descubriendo en ellas mentira e injusticia. Nos alborotamos, realizamos nuestra queja y crítica y nos sentimos satisfechos con nuestra denuncia. A veces en los foros de nuestros blogs, olvidamos como cristianos, que nuestra actuación, no difiere de la que en ocasiones criticamos.

Me he topado a veces con comentarios en páginas católicas, donde se olvida fácilmente, la misión universal de la Iglesia, y se amonesta de forma cruel, cualquier discrepancia plasmada con buena intención. Algunos comentaristas parece ser los dueños del medio en el que escriben y se erigen en moderadores de los mismos de forma autoritaria, sin aportar elementos que pudieran otorgarles esa facultad.

Por otra parte, se olvida fácilmente que el Espíritu Santo es el autor de los carismas otorgados a la Iglesia, ofreciendo diversos caminos para llegar a Dios. Así, una de las aportaciones que la hace grande, son las numerosas fundaciones de distintas órdenes religiosas, y laicales, al servicio de la misma.

Nuestra condición de pecadores, hace que nuestro orgullo salga a relucir muchas veces creyendo que lo nuestro es lo mejor, y cuando aparece alguien mostrando otro don, (inspirado igualmente por el Espíritu Santo y que además responde al mismo), se mengua su aportación. No es difícil encontrar enseguida, una ofensiva sutil a lo que el otro expresa en casa ajena, con el propósito de compartir su vivencia.

¿Y qué pasa cuando alguien no creyente, entra a dar su punto de vista de forma respetuosa y tolerante? Pues que a veces se atropella su contribución, a la primera de turno, enmascarando su ataque con gran sarcasmo e ignorancia. ¡Falta de acogida es lo que escasean algunos!

Debe alegrarnos que alguien que busca la verdad, aunque todavía no la tenga, entre a comentar en los foros internautas. Es un regalo que Dios nos ofrece, para que acerquemos esa alma a su corazón. Estas personas deben ser las primeras en recibir nuestra bienvenida, y nuestro aliento, enseñándoles con caridad, la verdad en la que creemos. Deben encontrar amor, desear de nuevo volver a compartir su punto de vista, y en cada observación suya ofrecerle una dosis mayor de ayuda, que junto a nuestra oración hará que la cercanía con el Señor sea cada vez mayor.

Otro de los instrumentos utilizados para empañar el comentario de alguien, es la desinformación. Realizar afirmaciones sin conocimiento de lo expresado, para rebatir al otro, acaba en un acto de prepotencia y soberbia, ante quien se ha esforzado en documentar su participación. Nuestra actitud no debe ser la de anular al prójimo, porque disiente de lo nuestro. La gratitud debe aparecer, ante la oportunidad de profundizar y conocer mejor nuestra fe y valores, que el otro nos facilita. La envidia tiene que ser desterrada de los foros católicos. La búsqueda del bien tiene que estar en nuestra intención al entrar en ellos.

Debemos ser luz y no oscuridad.Sepamos comentar como hijos de Dios, movidos siempre por la caridad, con la confianza de que Dios habla a través del prójimo. Sepamos abrir las fronteras de nuestro corazón, nuestra fe no es para guardarla en casa, sino para entregarla.

10 comentarios:

  1. Me quedo con: "debemos de ser luz y sepamos abrir las fronteras de nuestro corazón".
    Parece que ya no tengo problemas al hacer comentarios, lo resolví desbloqueando un plugin.Saludos cordiales

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    1. Es lo único que nos puede dar paz y alegría interior ; tener un corazón abierto para todos. Me alegro mucho que se solucionara lo de los comentarios, ya he aprendido una cosa más. Gracias

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  2. Uff...ya sabes como me toca el corazón esta entrada.

    Una vez ma,mil gracias!!!!

    Un cariñoso saludo :)

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    1. Querida Belén: Un gran día el que entraste y el que te quedaste. Un abrazo

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  3. Bueno yo no me paseo mucho por los blogs, no dudo que debes tener mucha razón cuando lo expones tan claramente.
    Me paseo más por el FBook y observo que los comentarios más insultantes, irrespetuosos y ofensivos son de gente que manifiestan odio visceral hacia la Iglesia y hacia todo lo religioso.... Muy buena intención no parece que tengan los responsables de dichos comentarios.

    Pero sí, es verdad! "Debemos ser luz y no oscuridad" y mordernos la lengua para no sacar el "genio" que llevamos dentro. Que la caridad nunca falte en nuestras respuestas.

    Gracias! Un beso!

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    1. Pues en este tiempo que llevo de bloguero querida Emma he visto conversiones a través de páginas que han sabido mostrar esa caridad que Cristo nos pide. Lo que más me preocupa es la reacción de los católicos con los mismos católicos, donde a veces no parece que estemos en la misma Verdad, en el mismo Camino y en la misma Vida. Muchas gracias por tu comentario donde muestras una gran realidad internauta.Un abrazo

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  4. Bonita entrada, gracias Ángelo.

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  5. Posdata: los foros de internet católicos no lo sé. Pero dicen que la mayoría de los medios de comunicación están manejados por la masonería y "por sus frutos los conoceréis": manipulan, faltan a la caridad, y algunos hasta atacan directamente a la iglesia criticándola...

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    1. No sé si son masones o no pero que el padre de la mentira hace bien su trabajo en algunos medios no tengo la menor duda. Gracias Javier. Un fuerte abrazo

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  6. Cristo era implacable con los fariseos, fieles cumplidores de la ley pero carentes de misericordia, y no tanto con los pecadores, a menudo cautivos de la debilidades humanas. Y es que el fariseo cierra puertas, y la Puerta se hizo carne para estar abierta (empezando por el costado, los pies y las manos).

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