De Justicia y actores


No es mi intención comentar la película Spotlight ganadora de los Oscars de este año, porque ya hay numerosas críticas a favor y en contra de ella (aunque ganas me quedaron de hacerlo en su momento; entonces no existía este blog). Particularmente como amante de cine, aún no logro entender que se llevara el preciado galardón como la mejor película del año. A mí no me gustó, no encontré nada destacable para catalogarlo como obra maestra del séptimo arte.

Quiero traerla a colación por un detalle que no he visto en crítica alguna. Una referencia, puesta –a mi juicio- de forma injusta y malintencionada. Estoy hablando del mensaje que aparece justo antes de los créditos finales: “Importantes escándalos de abusos han sido...”  Tras lo que aparece un  listado, de lugares donde se han denunciado casos de pederastia religiosa. La forma en que se muestran me transmite un  intencionado aviso subliminal, creando la impresión de  que la Iglesia está infectada de ellos. 

Una de las omisiones que los críticos católicos de cine no pudieron  exponer en su momento sobre su visión de la película, (ya que su opinión fue expresada antes de la ceremonia de los Oscar, que la mayoría de ellos han alabado como buena y necesaria) es el mensajito que el productor del film lanzó al papa Francisco directamente, al recoger su estatuilla aprovechando su minuto de gloria : “Esta película le dio la voz a los sobrevivientes y este Oscar amplifica esa voz que esperamos que se convierta en un coro que resuene hasta el Vaticano, que se proteja a los niños y que se restaure la fe”.. ¡Y tan fresco y contento se quedó! Me entran ganas de usar la misma expresión que mi amigo “Abrazados a la verdad “ hizo en su post sobre la película :  "Y yo me tiro un pedo…" . Os recomiendo que leáis su entrada (aquí).


A veces tengo la impresión de que algunos perciben, que los católicos con nuestras reacciones -digamos que habitualmente “poco beligerantes”- estamos aprobando, agachando o escondiendo la cabeza, ante escándalos que nunca deberían producirse en un miembro de la Iglesia, desde el papa hasta el último bautizado. Estoy convencido de que todo feligrés católico, condena enérgicamente con tolerancia cero y con todo el peso de su reprobación, a quien ha cometido un acto tan abominable como es el abuso de un menor. ¡Claro que  nos duele!, ¡Nos duele muchísimo! Nunca podrá justificarse un acto tan execrable. Por supuesto que un solo caso, merece cualquier película y titular que quiera denunciarlo, por supuesto que el tema ha sido tratado de forma lamentable y vergonzosa por los que callaron, consintieron y no actuaron, pero también resulta tremendamente injusto, que al hablar de pederastia en la actualidad ,solo se identifique con la Iglesia. Que muchos al ver un sacerdote  le endosen la etiqueta de pederasta, y a veces hasta al mismo Dios . Basta buscar en Internet para darse cuenta de lo que afirmo.

El uso y abuso de los niños como objeto de gratificación sexual por parte de los adultos es epidémico en todas las clases sociales, profesiones, religiones y grupos étnicos alrededor del mundo, resultando los padres, familiares y conocidos, el grupo que arroja la cifra más alta en los numerosos estudios realizados sobre el tema.

Quiero con estas líneas mostrar lo que muchos no quieren mostrar en este mundo descristianizado, ególatra, hedonista y consumista, donde cada vez se es menos libre sin que la inmensa mayoría se aperciba de ello, esclavizados por modas que siguen de forma autómata, e ideologías que adoptan sin discernimiento alguno. A los que tiran la piedra y esconden la mano.


No quiero escribir un post sobre  la pedofilia en la Iglesia, tal vez un  día exprese mi opinión más amplia sobre el tema. Se ha hablado hasta la saciedad y buscando donde no hay… Mi intención al escribir estas líneas, es alertar sobre lo fácil que es extender ideología e información interesada, sabiendo que pocas veces serán contrastadas por la inmensa mayoría. Basta un titular de prensa, una película, una opinión, para no investigar e informarse mejor. En este tema en concreto, pocos, muy pocos son los periodistas que informan sobre lo que se ha hecho y está haciendo el Vaticano, para que no vuelva a repetirse ni un solo caso más . Ni traen a la primera página,  los que han sido exculpados, al descubrirse que han sido acusados falsamente. Todo su ardor se agotó con el escándalo pero incapaces de restaurar el honor de aquel a quien se lo quitaron. ¡Mucho daño se ha hecho también a personas inocentes!

No he visto una sociedad más erudita que la del siglo XXI, de forma especial en lo que hoy llaman “el mundo de la cultura”, que incluye a toda la industria cinematográfica, donde los actores, productores, directores, y realizadores se erigen en verdaderos maestros y jueces a los que seguir, como poseedores de la verdad absoluta.Utilizan la fama para esparcir dogmas a seguir y condenas a ejecutar, al ritmo que ellos bailan, muchas veces importándoles un bledo la causa que defienden en sus películas, salvo el implicarse en ella si sirve para promocionar su trabajo. Vivimos en una sociedad movida por los sentimientos y ellos saben usarlos magníficamente.

Me parece loable el trabajo periodístico que se hizo en su momento, donde gracias a él se destapó lo que nunca debió permanecer oculto, otra cosa son los protagonistas del film y sus declaraciones moralistas donde también hay mucho examen de conciencia que hacer. 

Sí, hay otra lista, una lista muy larga afortunadamente, una lista que no aparecerá en los medios sensacionalistas. No publicarán una donde se vive en plenitud la vocación de servicio a la que han sido llamados a llevar la Buena Nueva. Lugares muchas veces donde nadie quiere ir a socorrer al necesitado. Es tan larga y excelente, que eso no interesa, poco importa y hasta llega a molestar.


Por desgracia, el bien aburre a muchos, pero el bien vence al mal siempre, aunque éste último nunca le deje aparecer; ya encontrará eufemismos suficientes para adornar su derrota y presentarse como ganador. Lamentablemente, empiezo a ver que se ha colado sutilmente, manifestándose  bajo forma de premios y reconocimientos.

2 comentarios:

  1. Tras el aplauso que te doy por tu enérgico post y estando de acuerdo con absolutamente todo lo que dices me quedo con dos de las ideas expresadas:
    Este mundo cada vez es menos libre aunque nos quieran vender lo contrario, o te sometes al pensamiento (bueno... si fuera al pensamiento no estaría todo perdido porque al menos un pensamiento es fruto de una reflexión y me da a mi que eso de reflexionar y pensar por si mismos hoy lo hace cada vez menos gente...) pero, como decía, o te sometes al pensamiento y forma de actuar de la masa o si no lo haces eres el "raro" y te conviertes en objeto de mofa y burla.
    La otra idea es la de que “el mundo de la cultura” se cree poseedor de la verdad absoluta. Bien, asi es, conozco algo ese mundo y a alguien que huyo de el mientras no dejaba de repetir que todo era una gran mentira.
    Lo peor es que consiguen su objetivo... creo que es esta una época de gran "aborregamiento"...
    Pero también me quedo con otra frase del post de "Abrazados a la verdad":"En cada época oscura brilla una luz; para que se distinga un destello tiene que sobrevenir la oscuridad".
    Mantendremos la esperanza...
    La peli no la he visto, no quiero verla, me duele el tema.
    Un abrazo.

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    1. Querida Abril: Muchas gracias por tu reflexión. Insisto en la prepotencia de muchos famosos en hacer de su forma de vivir y pensar dogma de vida y en referencia a su implicación en lo que denuncian es casi siempre nula. Solo quieren estar con el foco delante sea como sea y a menudo diciendo burradas que ni se han parado a reflexionar. Como debe ser que en Hollywood hay un grupo interconfesional que rezan para que este mundo de "cultura" sea de verdad de riqueza humana. Un abrazo. No pierdas el tiempo con la peli, como amante del cine que sé que eres no te gustará, independientemente del tema que toca.

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