Mañana puede ser muy tarde



¿Ayer?... ¡Eso hace tiempo!...
¿Mañana?... No nos es permitido saber...

Mañana puede ser muy tarde...

Para decir que amas, para decir que perdonas, para decir que disculpas, para decir que quieres intentar nuevamente...

Mañana puede ser muy tarde... Para pedir perdón, para decir: Discúlpame, el error fue mío.

Tu amor, mañana, puede ser inútil; tu perdón, mañana, puede no ser preciso; tu regreso, mañana, puede que no sea esperado; tu carta, mañana, puede no ser leída; tu cariño, mañana, puede no ser más necesario; tu abrazo, mañana, puede no encontrar otros brazos...

Porque mañana puede ser muy...¡muy tarde!

No dejes para mañana para decir: ¡Te amo! ¡Te extraño! ¡Perdóname! ¡Discúlpame! ¡Esta flor es para ti! ¡Te encuentras muy bien...!

No dejes para mañana: Tu sonrisa, tu abrazo, tu cariño, tu trabajo, tu sueño, tu ayuda...

No dejes para mañana para preguntar: ¿Puedo ayudarte? ¿Por qué estás triste? ¿Qué te pasa? ¡Oye!... Ven aquí, vamos conversar... ¿Dónde está tu sonrisa? ¿Aún me das la oportunidad?... ¿Percibiste que existo? ¿Por qué no empezamos nuevamente? Estoy contigo. ¿Sabes que puedes contar conmigo? ¿Dónde están tus sueños?

Recuerda : ¡Mañana puede ser tarde...muy tarde!

¡Busca! ¡Pide! ¡Insiste! ¡Intenta una vez más! ¡Solamente el "hoy" es definitivo!

Lo creamos o no, hoy podemos tener paz interior. Podemos confiar en el gran poder de que estamos exactamente donde debemos estar....a pesar de nuestros errores, Dios es capaz de hacer maravillas con los errores. Ahí está para todos y cada uno de nosotros, y en especial para ti.

5 comentarios:

  1. Preciosa reflexión y llena de verdad... se nos escapa muchas veces el hoy, pensamos en el ayer y soñamos con el mañana y si hay algo que tenemos seguro es, el presente, el HOY y a veces lo dejamos pasar sin pena ni gloria... Ya lo haré, ya lo diré, ya lo llamaré, ya le visitaré, ya...ya...ya...
    ¿Y si ese mañana nunca llega?

    Lo que yo no haga, no diga, no ayude, no abrace, no perdone... se quedará eternamente sin hacer, sin decir, sin ayudar, sin abrazar, sin perdonar... Cada día tiene su propio afán, su propia preocupación, su propia ocupación, nos lo dice bien claro Jesús en el Evangelio.

    Por eso yo quiero aprender a vivir cada día como si fuera el último de mi vida, es difícil pero en esa senda quiero caminar.

    Gracias Angel, para quedarse un rato meditándola. Un abrazo.

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  2. Estoy de acuerdo, mañana puede ser muy tarde.Saludos

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  3. Siempre, llegas al corazón y tocas el alma. Agradezco a Dios, cada texto que nos escribes y seamos capaces de admitir que somos frágiles y solamente el amor de Dios nos hace fuertes.
    Gracias y Dios te bendiga!!!
    Un fuerte abrazo.

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  4. Gracias Ángel, conmovedora reflexión, es verdad, muchas veces dejamos todo para luego, pensamos que el tiempo no se nos va a acabar, y cuando nos damos cuenta, ya es demasiado tarde :(
    Dios te acompañe.

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