A veces podemos experimentar que los días transcurren con una tediosidad insufrible, y parecería que nada nos acompaña, que no he...



A veces podemos experimentar que los días transcurren con una tediosidad insufrible, y parecería que nada nos acompaña, que no hemos vivido emociones y sensaciones. Nos conformamos con acabar el día en esa especie de vacío e inutilidad,sin ni siquiera preguntarnos el origen de ello. Pero si hubiese la posibilidad de mirar nuestro día a día con la amplitud que ofrece un microscopio de laboratorio , podríamos valorar que convivimos muchas veces con sensaciones, sin quererlas o desearlas, pero también con otras que no apreciamos en la medida que se merecen.

Convivimos con: la angustia, el dolor, la duda, la soledad, la ansiedad, la mentira, el temor, el rechazo, el desprecio, la venganza propia y la ajena, con el silencio, con el mal, con el rencor, con la rutina, con los desencantos, con los prejuicios, con la falta de humildad, con la ausencia de valores y principios, con la crítica nuestra y la de ellos, con la ingratitud, con la soberbia de los inútiles que no pueden amar, con la incomprensión, con la inseguridad, con la falta de ilusión, con el conformismo, con el odio, con el olvido, con la pérdida, con la falta de libertad, con el pasado sin resolver, con la indiferencia, con los malos pensamientos, sin el perdón, con la envidia del otro y la de uno, con la falta de Fé, sin un rumbo a seguir, con la impaciencia, con el mal humor de uno y el de los demás, con la impotencia de no poder, con el aburrimiento, con la palabra demás...

Pero... siempre hay un pero, también convivimos, con el humor, con la alegría, con la risa de uno y la de los demás, con los colores que nos traen paz y armonía, con el Sol que nos da energía, con la lluvia que no nos molesta, de las caminatas por la tarde, con las sorpresas agradables, con las primeras brisas de primavera y con cada una de las estaciones del año que nos enseñan entre otras cosas, no todo es frío o calor, con la posibilidad de conocer la felicidad, de dar amor y de ser correspondido, con la búsqueda de la verdad, con la imaginación, con el bien, con un futuro mejor construido por uno, con el cariño, con el amor, con los afectos, con los abrazos, con las caricias, con la amistad, con charlas placenteras con amigos, con el compañerismo, con la lealtad, con la Fé, con proyectos posibles e imposibles, con las distintas manifestaciones del arte, con la lectura, la música qu e nos transporta a lugares que uno solo conoce, con fragancias y perfumes que nos dan lugar al placer, con los recuerdos nostálgicos, y con el otro...

Hace pocos días mirando la crítica sobre una película de hace años, leía en uno de los comentarios que " no se molestaría en busc...


Hace pocos días mirando la crítica sobre una película de hace años, leía en uno de los comentarios que "no se molestaría en buscarla al no ser de actualidad". Me disgustó leer un argumento tan pobre. Tenemos verdaderas joyas en el cine desde sus inicios. Reconozco que en el mundo tecnológico de hoy con todos sus efectos especiales que te hacen temblar hasta en el asiento en el que visionas una pelicula, pierda interés un simple film que visualmente tal vez no tenga atractivo. No saben lo que se pierden en esas que tan fácilmente descartan. Un verdadero amante del cine va más allá de lo que se ve en la pantalla.


Y sucedió que revisando mi filmoteca, justo me fijé en una de esas películas que en su momento me encantó, así que hoy en esta sección de cine os invito a retomar el hábito de entrar también en el mundo de las películas ya abandonadas seguramente muchas de ellas sin ser vistas. 

Hoy os presento una película que tiene dos partes : "El manantial de las colinas" (1986) y " La Venganza de Manon".

Jean de Florette abandona la ciudad con su mujer y su pequeña hija Manon para intentar ganarse la vida como campesino en una campiña que ha recibido en herencia. Allí tendrá que enfrentarse no sólo a una sequía que impedirá llevar a buena empresa sus cultivos sino también las malas artes de Le Papet y Ugolin Soubeyran tío y sobrino que ocultarán la existencia de un manantial propiedad de Florette y que podría arreglar sus problemas con sus tierras, desdichas que finalmente se cobrarán trágicas consecuencias. Me encantó el papel que Gerard Depardieu interpreta : Jean de Florette. Lo borda. Se disfruta toda su actuación. 


Lo mejor de la película son las reflexiones que en ellas se encuentra, la avaricia, la envidia, el engaño, la deslealtad, la confianza... Jean de Florette es el gran hombre bueno al que uno le gustaría parecerse . Un gran despliegue de actuaciones para ver la psicología humana y de lo que es capaz de hacer en cada uno de los personajes. Os la aconsejo vivamente, no creo que sea dificil conseguirla en la red. 


La segunda parte de esta trama la titularon "La Venganza de Manon". No quiero hablar sobre ella porque haría un gran "spoiler" de la primera parte, pero puedo avanzaros que está tan interesante y bien interpretada como su predecesora. 

Entremos de vez en cuando en el baúl de los recuerdos y desempolvemos joyas que guardamos allí. Me comprometo a seguir compartiendo algunas de ellas en esta sección de cine de los viernes.


El trailer está en versión original porque la calidad del que hay en castellano es muy mala y por lo del "spolier" mencionado arriba, no os pongo el "de la venganza de Manon".


Carteles de las dos películas



H ay ciertas cosas que me desorientan bastante, me intranquilizan y me roban momentos de serenidad interior, y una de ellas es la actit...


Hay ciertas cosas que me desorientan bastante, me intranquilizan y me roban momentos de serenidad interior, y una de ellas es la actitud que alguno sacerdotes presentan, en situaciones en las cuales esperas justamente lo contrario a lo que acontece. No es la primera vez que me encuentro con ello y por mucho que le de vueltas intentando comprenderlo, nunca encuentro la excusa perfecta para esa actuación.

Hablo de buenos sacerdotes, de aquellos que te embelesan con sus meditaciones y reflexiones, tocando siempre tu corazón para que lo intentes de nuevo, para que reemprendas tu camino hacia el Señor, para que la ilusión que ellos encienden siga adelante. Y es eso lo que hace que mi desconcierto sea grande ante lo que escuchas cuando te hablan fuera de la misa, o de su meditación.

Ocurrió hace unos días . Mi hija dijo que me acompañaba a misa para ir a confesarse  antes. Le advertí que había Exposición del Santísmo y que seguro podría hacerlo en ese momento. Asistió y se puso a la cola de los que esperaban su turno. Llegado el momento, el sacerdote salió del confesionario sin decir nada, dejando a los que aún no habían podido hacerlo esperando sin advertencia ni explicación alguna, del porqué se iba o si podían confesarse más tarde. En este caso solo quedaba mi hija.

Le dije que no se preocupara que durante la Eucaristía, otro sacerdote acudiría al confesionario, pero esta vez no ocurrió así y el sacerdote no apareció. Le comenté que al finalizar la misa, se lo pidiera que no le pondría pega alguna.

El evangelio del día correspondía a las tres parábolas que hablan sobre la misericordia de Dios : "La oveja perdida, la moneda perdida y el hijo pródigo (Lucas 15,1-32). La homilía que expuso el sacerdote sobre ello, fue preciosa. Con claras reflexiones para llevar a la práctica a diario en nuestro entorno, bajo esa mirada misericordiosa de Dios.

Terminada la misa, mi hija fue a la sacristía para pedirle la confesión que estuvo esperando y no pudo realizar. La acompañé y mi estupor fue grande ante lo que el sacerdote le contestó. Esta fue la conversación : “ Padre, ¿le iría bien confesarme?” su respuesta fue : “ no, eso hay que hacerlo antes de la misa, después tenemos cosas que hacer” . Mi hija que es supersensible se quedó más estupefacta que yo y sin capacidad de reacción. Le dije : “¿pero no te ha dado ninguna explicación?, sí ,que tenía que ser antes de la misa”, me contestó ella. Me dolió; sigo sin entender que un sacerdote diga que no a una confesión “ porque tenemos otras cosas que hacer”.

Como he dicho no es la primera vez que me encuentro respuestas similares a mí u otra persona ante la necesidad de confesar y pedirlo en “momentos no apropiados”. Puedo llegar a entender que nuestra petición sea inoportuna, pero seguramente no es lo que solemos hacer cuando acudimos al Sacramento de la penitencia.

El sacerdote desconoce lo que queremos manifestar, no sabe el grado de gravedad de lo que hemos podido cometer, no tiene ni idea del estado de ánimo en que nos encontramos en ese momento, ni percibe el dolor que podemos experimentar por haber ofendido a Dios y que necesitamos reparar lo más pronto posible, pero es que además mi hija había cumplido con la norma que le presentó. Estuvo media hora antes de la misa esperando su turno para confesarse, pero él se salió para celebrar la misa. Que menos que  disculparse y ofrecerle el derecho a realizarlo después, creo que su respuesta debería haber sido más acogedora , podría haberle dicho que le disculpara, que no tenía tiempo porque le esperaban en otro lugar y que solo podría escuchar su confesión, si no se alargaba y dejar para otro día la posible charla que suele producirse a veces en el confesionario.

Choca aún más cuando sus palabras sobre la misericordia, su invitación a la confesión frecuente, habían sido pronunciadas de forma excelente pocos minutos antes. Lo que me perturba más es la tranquilidad que aparentemente manifiestan al decir que “no” en ese momento. En este caso era mi hija, ¿y si esta chica hubiese sido una amiga a la que durante tiempo he estado invitando a recibir este sacramento y se ha decidido ir ese día? ¿Volvería a intentarlo de nuevo con esa respuesta?...

Es un sacramento puesto a nuestra disposición, ¿hay algo más importante que hacer si alguien está pidiendo el perdón de Dios? Lo repito, el sacerdote hasta que no oye los pecados en confesión no sabe ni la gravedad ni el estado ni lo decisivo que puede ser administrar el perdón que además hace en nombre del Señor.

Esto lo que me produce es una sensación de normas con horario tipo supermercado. Abierto de tal a tal hora. Lo sacerdotes no  deberían parecer  funcionarios que fichan con un horario. Están al servicio de la comunidad, al menos es lo que ellos predican una y otra vez. Ya no pido un sí (que creo que un sacerdote a no ser por causa grave debe rechazar) que a lo mejor en ese momento no se puede dar ante una petición de confesión, pero no cuesta nada ofrecer al menos una disculpa explicativa de porqué no puede hacerlo en ese instante, ofreciéndole la posibilidad de realizarlo en otro. Es muy triste irse con un “no” como respuesta a: “ ¿me puede confesar?” … Que llegue una chica joven (con los pocos que hay hoy en día en las iglesias) y se encuentre con una negativa , puede hacer que esa joven a la que no conoce decida no volver a  acercarse de nuevo al sacramento. Tal vez esa oveja perdida de la que el evangelio nos hablaba, no vuelva más al rebaño por no haber sido rescatada y se quede extraviada para siempre.

En otra ocasión, un sacerdote que de vez en cuando “hace correcciones fraternas” (con razón y bien hechas) al terminar la misa, nos dijo que él también esperaba que se las hiciéramos a él si veíamos algo que no funcionaba.Con esa libertad y el mismo espíritu, y con todo mi respeto, le hago la corrección al sacerdote y sacerdotes (que estoy seguro que en la mayoría de los casos no son conscientes de ello) de que vigilen esos “no” que a veces ofrecen. Las consecuencias son impensables en algunas almas. Son los administradores de la misericordia de Dios en la tierra. ¡Menudo don, menuda responsabilidad!

Ya habréis comprobado que estoy dedicando los viernes a mis recomendaciones de cine, algunas porque las he visionado otras porque es...


Ya habréis comprobado que estoy dedicando los viernes a mis recomendaciones de cine, algunas porque las he visionado otras porque estoy interesado en ellas, como la que hoy traigo al blog.

Ayla : La hija dela Guerra, es el título de la película de esta semana. Estrenada en España en julio del 2019. Dirigida de forma magnífica por Can Ulkay, sabiendo combinar escenas bélicas con momentos dramáticos y escenas conmovedoras.


En 1950, en medio de los estragos de la Guerra de Corea, el sargento Süleyman se encuentra a una niña medio congelada, sin sus padres y sola. Desnutrida, asustada y al borde de la muerte, la niña atrapa el corazón de Süleyman, que arriesga su propia vida para salvarla. No conociendo su nombre e incapaz de comunicarse con ella, Süleyman la llama Ayla, en recuerdo de la luna en la fatídica noche en la que se encontraron. Los dos formarán un vínculo instantáneo e inseparable.


El centro del relato no es el conflicto armado entre las dos Coreas, sino la relación filial de Ayla y Süleyman y su deseo de no separarse jamás. Kim seol es Ayla, una niña que cualquiera quisiera quedarse con ella.


Algunas escenas son de una delicadeza que no necesita ni palabras para conmover, como cuando el soldado, rebosando ternura, cepilla el pelo de la niña con un peine para piojos y la baña después en un balde, o esa otra en que Süleyman, ya anciano, está solo ante Dios, en oración silenciosa, con el recuerdo de Ayla muy vivo en su corazón.


La película se ve con sumo gusto, conmueve hasta las lágrimas, esponja el alma y deja ese dulce regusto de comprobar cómo el ser humano, aun en circunstancias de violencia extrema, como una guerra, puede conservar limpio el corazón y desbordar bondad y generosidad. Ayla: La hija de la guerra transmite el gozo de la esperanza. Es un canto de fe en la vida y en la humanidad, pues incluso en un mundo herido de crueldad sin límites, el amor y la fidelidad son posibles.


Los auténticos protagonistas, el anciano Süleyman Dilnirligi y su querida hija Ayla, pudieron asistir juntos al estreno. Fue un final feliz para la vida de Süleyman, quien falleció dos meses después, a los 91 años (12 horas más tarde fallecía también su querida esposa Nimet). De la vida real surgió la película y, finalmente los personajes reales volvieron a entrar en la historia del cine. La vida y el cine, el cine y la vida, siempre íntimamente unidos.

Una película extraordinaria que nadie debería perderse.
(Fuente cinemanet)



¿ Quién no se ha encontrado en su trabajo con un ambiente enrarecido llegando hasta la hostilidad, cuando los compañeros descubrían qu...


¿Quién no se ha encontrado en su trabajo con un ambiente enrarecido llegando hasta la hostilidad, cuando los compañeros descubrían que te declarabas católico practicante? En mi caso aparecían dos tendencias, la primera los que sin pensarlo se lazaban a la yugular atacando sin conocerte todo aquello relacionado con la fe que ni siquiera habías manifestado aún, la otra la de los que callaban y más tarde venían a confesarte algunas de sus inquietudes y dudas sobre lo que experimentaban en su interior.

Lo que más me molestaba de esas acometidas eran los argumentos que algunos esgrimían, desde la más absoluta ignorancia sobre el tema. Sus palabras eran siempre fruto de “lo que habían oído o leído” que por supuesto en ambos casos las fuentes de información procedían en la mayoría de los casos de lo que se dice o se comenta.

No voy a entrar en la manipulación existente en la actualidad en una sociedad anticlerical, de forma especial en una Europa que ha olvidado sus raíces cristianas.  Mi post de hoy quiere ser breve, hacer hincapié en un detalle importante. Los católicos debemos conocer bien nuestra fe, debemos saber dar argumentos cuando se nos pregunte sobre cualquier aspecto de ella.

No sé vosotros, pero yo a veces tengo la impresión en que seguir a Cristo es como una especie de “hobbie, o de actividad extraexcolar” y que por eso lo ponemos en un segundo, tercero o último puesto en nuestra escala de prioridades , y hay que ser claro en esto. Para aquellos que hemos sido bendecidos con la fe, es algo vital vivirla con todas sus consecuencias. Seguir a Cristo crucificado y resucitado es nuestro “motor” para todo lo que hagamos en esta vida. Con todas sus consecuencias. No es un pasatiempo o una etiqueta social.

No vivimos una fe de normas y cumplimientos , eso ya quedó rechazado por el mismo Jesús recriminando en varias ocasiones a los fariseos. Hemos recibido la fe para amar como Dios nos ama y poner ese amor al servicio del prójimo y por eso algunos entregan totalmente su vida a ello, en el sacerdocio, en la vida consagrada, en la persecución y en el martirio.

Debemos conocer bien lo que creemos y seguir las enseñanzas que la Iglesia nos muestra para que nuestra fe permanezca viva. Decía anteriormente que lo que más me molestaba era la falta de argumentos y la ignorancia en lo referente a posicionamientos por ejemplo de la Iglesia. Siempre les decía lo mismo, "¿pero tú te has leído lo que ha dicho el papa sobre esto? Yo no he leído lo que tú dices que ha dicho…"y por supuesto que la respuesta era siempre negativa.

En mi vida nunca he hablado de algo que desconociera, sería presuntuoso hacerlo y creo que el mundo iría mejor si se aplicara el mismo juicio. Justamente los debates se enriquecen cuando ambas partes conocen en profundidad el tema y cada una manifiesta su opinión. Los católicos adultos no podemos conformarnos con la catequesis de primera comunión, debemos estar al día de las enseñanzas sobre nuestra fe. Cualquiera de nosotros criticaría que cualquier profesional no estuviera al día de su especialidad. Ser católico va más allá de ir a misa el domingo y cumplir con los preceptos establecidos. Ambas cosas hay que rellenarlas de “vida” y ésta hay que alimentarla. Espiritualmente y  de manera formativa.

Os animo a buscar , a encontrar ese tiempo necesario para educarnos en la fe. Hoy gracias a Dios tenemos toda la información a nuestro alcance. Internet, los blogs, las webs, los vídeos, las redes… instrumentos que los primeros cristianos hubiesen valorado enormemente para poder evangelizar.

Pues bien todo esto que he dicho y que pretendía ser una breve introducción (lamento haberme explayado) tenía como fin presentar un documento reciente que la conferencia episcopal española ha publicado con el nombre “Mi alma tiene sed del Dios vivo” (sal,42,3) orientaciones doctrinales sobre la oración.

Con esta nota se «quiere mostrar la naturaleza y la riqueza de la oración y de la experiencia espiritual enraizada en la Revelación y Tradición cristianas, recordando aquellos aspectos que son esenciales; ofreciendo criterios que ayuden a discernir qué elementos de otras tradiciones religiosas hoy en día muy difundidas pueden ser integrados en una praxis cristiana de la oración y cuáles… (CEE). En este enlace (aquí)  podéis acceder al pdf de la nota.

Es triste cuando compruebas que alguien te pregunta sobre aspectos de tu fe y no sabes ofrecerle la respuesta que espera de ti. Merece la pena reflexionar sobre ello. Tenemos que ser luz, no oscuridad.

H oy mi post sobre cine trae una película de esas que te despiertan un interés especial, de las que no son comerciales, de las que p...



Hoy mi post sobre cine trae una película de esas que te despiertan un interés especial, de las que no son comerciales, de las que pasan desapercibidas, de las que no son fáciles de encontrar y visionar . Vale la pena al menos conocerlas por si en alguna ocasión tenéis la oportunidad de conseguirla. Os presento el film “ El cocinero de los últimos deseos”.


Ya el título me gustó , el poster también y cuando llegué a leer el director de la cinta, ya no dudé en que era una película que no podía perderme. Se trata del director  Yojiro Takita , que me dejó cautivado con su película “Despedidas” que seguramente la mayoría de vosotros conocéis.

Encontré la crítica de una de las personas con las que coincido en la mayoría de ocasiones en las valoraciones de los estrenos ciniematográficos, y como lo hace de forma estupenda os dejo con lo que escribió acerca de la película que hoy traigo al Blog. Hablo de  Juan Orellana.


Deliciosa –nunca mejor dicho- película gastronómica de Yojiro Takita, veterano director conocido en España por la excelente Despedidas. Drama humano y recetas de alta cocina se hermanan en este guion que adapta la novela de Keiichi Tanaka. Mitsuru Sasaki (Kazunari Ninomiya) es un chef japonés que se caracteriza por poder reproducir una receta solo con probarla. Pero es tan perfeccionista e individualista que acaba cerrando su restaurante al no aceptar que se sirviera ningún plato que no fuera perfecto. 


Para pagar sus deudas prepara a ancianos millonarios aquella maravillosa comida que les hizo felices antaño o que les trae recuerdos nostálgicos. Un día recibe la llamada misteriosa del chef más famoso de China, que le ofrece una inmensa cantidad de dinero encuentra las recetas de un famoso banquete que el emperador ofreció en la Manchuria de los años 30 y que preparó el chef imperial Naotaro Yamagata.


Yojiro Takita vuelve a exhibir su gran delicadeza humana y su profunda mirada, a la vez que contagia la fascinación por el mundo culinario oriental. Nos ofrece una hermosa lección sobre el sentido del trabajo, el valor de los propios talentos, la importancia de la familia y la cultura del servicio y del amor a los demás.  Pero también nos proporciona un interesante relato de intriga y suspense. Por otro lado, los flashbacks nos ilustran el periodo en el Manchuria estaba ocupada por los japoneses antes de la II Guerra Mundial, nos lleva a la época de la revolución comunista china. Muy recomendable.

M encioné hace tiempo en un post, una frase que el cantante Joaquín Sabina, aludió en una entrevista. Manifestó en ella que  a pesar...



Mencioné hace tiempo en un post, una frase que el cantante Joaquín Sabina, aludió en una entrevista. Manifestó en ella que  a pesar de ser ateo, le encantaba la liturgia que la Iglesia Católica utilizaba para la administración de los sacramentos; opino lo mismo. Cuando uno participa en ella cumpliendo los cánones marcados, realmente uno saborea esa belleza de la que hablaba Joaquín. Si a eso le añadimos el conocimiento de toda la simbología que en ella se manifiesta, lograremos que nuestra asistencia sea algo más que una simple presencia.

Vengo observando desde hace tiempo que en la misa, los fieles van adquiriendo “costumbres” que realizan de forma más o menos individual, saliéndose de la unidad en la participación de la Eucaristía. Me voy a fijar en dos detalles. Una es la de cogerse  de las manos durante el padrenuestro y otra la de elevar también de forma individual las manos durante la oración del mismo.

No quiero parecer puritano, ni defensor de una ortodoxia que hay que cumplir  por encima de todo. Lejos de mí, emprender ese camino. Simplemente manifestar un sentimiento de “pesar” al comprobar que se conoce poco el significado de los símbolos  o el papel que desempeña cada participante en la celebración Eucarística. Pienso que los presbíteros deberían explicar un poco más todo este tema , para ayudarnos a todos a vivir la riqueza de cada momento en la Santa Misa.

Pero volvamos a los dos puntos en los que fijé mi atención mencionados más arriba. El acto de cogerse de las manos o elevarlas durante la oración del padre nuestro ¿es algo prohibido? Pues realmente habría que contestar que no, y ahí tendría que acabarse cualquier objeción que cualquiera pusiera, pero es de obligación compartir con los demás la información que uno tiene para ofrecerla y que cada cual la use como crea debe hacerlo. Esa es mi intención con este post. No está en mi propósito descalificar, reprobar o criticar a quienes lo hacen, simplemente informar de lo que hay establecido. Insisto en ello.  Creo que vale la pena conocer las directrices que hay marcadas sobre nuestra participación en la Eucaristía.

En primer lugar decir que la Iglesia Católica tiene normas, documentos que nos guían como participar mejor de la Santa Misa. Instrucciones que han ido apareciendo a lo largo de todos los siglos de su historia, donde se ha debatido, orado y llegado a unas conclusiones para que todos sepamos los que estamos viviendo al participar en ella. Cada movimiento, gesto y palabra tiene un sentido y un significado ya  descubierto, discernido y establecido.

En la actualidad cualquiera puede acceder a ello a través  de lo que está escrito en la “Instrucción general del Misal Romano”, que podéis encontrar en la página de la Santa Sede (aquí) ,donde aparecen las indicaciones de como  debe celebrarse la Santa Misa y el papel de cada uno de los que en ella participan.

En la liturgia se prevé la participación corporal con gestos y posturas; en pie, de rodillas, sentados… Algunas posturas y gestos corresponden al sacerdote quien preside la asamblea en nombre y persona de Jesucristo a quien representa y otras posturas corresponden al pueblo de Dios que participa en la celebración. Lo correcto es que cada uno haga lo que le corresponde y solo lo que le corresponde y que no se escoja lo que quiera hacer como gusto o sentimiento personal.

Hablemos del gesto de cogerse las manos durante el rezo del padre nuestro. Hay que decir que esta práctica viene del mundo protestante, al no tener la Presencia Real de Cristo, es decir, al no tener una comunión real y válida que los una entre sí y con Dios, apelan al gesto de tomarse de la mano como momento de comunión en la oración comunitaria. Los católicos nos unimos en la Comunión, no cuando nos tomamos de las manos, sino cuando recibimos el Cuerpo de Cristo. Está bien que fuera de la misa, en nuestras reuniones donde oramos juntos, nos cojamos de las manos, es un gesto emotivo y simbólico, pero en la  Misa cada gesto es determinado por la Iglesia y sus rubricas.

Elevar las manos durante el Padrenuestro, tampoco es un gesto que corresponde a los fieles que participan en la Eucaristía, está reservada al sacerdote que es quien ofrece la oración al Padre mostrando sus manos ungidas, en nombre de Jesucristo, intercediendo por todo el pueblo. Vuelvo a insistir :¿Está prohibido? ¡No! pero es importante resaltar ,lo que queremos manifestar con nuestros gestos ,conociendo de verdad su significado y no dejándonos llevar por "implantaciones individuales" del momento.

Algunos pueden objetar que lo que importa es lo que uno experimenta interiormente, cosa que a menudo se produce en las ramas protestantes como anteriormente mencionaba. “ La uniformidad de las posturas, que debe ser observada por todos participantes, es signo de la unidad de los miembros de la comunidad cristiana congregados para la sagrada Liturgia: expresa y promueve, en efecto, la intención y los sentimientos de los participantes”. (No. 42, Instrucción General del Misal Romano.)

Sabemos que hay personas que lo hacen con devoción, con cariño, pero al hacerlo no se está cumpliendo la acción que es propia de la misa, se “oscurece” la acción del sacerdote como representante de Cristo que intercede por todos ante el Padre.

Una vez más insisto en que es hermoso y bonito que nuestro cuerpo manifieste gestos de reverencia, de adoración, de humildad. En las catacumbas de Roma, pueden verse pinturas representando distintas formas de orar de los primero cristianos, entre las que se encuentra la postura en pie con las manos alzadas, pero como forma orante. Dentro de la misa,cada gesto y postura vienen establecidas con un sentido, que si sabemos descubrir, formarnos  y profundizar nos resultará gratificante practicarlas. 

Como a veces solemos decir : “ no hay nada nuevo inventado” todo ha sido pensado anteriormente y llevado a la práctica con un fin. En el caso que nos ocupa, vivir con alegría y belleza nuestro encuentro con el Señor participando vivamente en la Eucaristía que Él nos dejó para tenerlo presente en nosotros. 


V uelvo a mi rincón de cine, a ver si logro ir recomendando películas de las que intuyo pueden hacernos disfrutar con ellas. Hoy traigo...


Vuelvo a mi rincón de cine, a ver si logro ir recomendando películas de las que intuyo pueden hacernos disfrutar con ellas. Hoy traigo una que se estrenará en el mes de diciembre. Basada en hechos reales, A Hidden Life cuenta la historia del campesino austríaco Franz Jägerstätter, que se negó a jurar lealtad a Hitler y luchar con los nazis en la Segunda Guerra Mundial. El campesino habría permanecido en el anonimato, de no haber sido por la investigación de un estadounidense, Gordon Zahn, que descubrió y publicó las cartas que se enviaron Franz y mujer Fani tras el arresto de aquel por deserción.


La cinta se rodó en Europa, aunque resulta un poco irritante que el director haga hablar inglés a actores alemanes, en lugar de su lengua nativa, la que sus personajes habrían hablado. Pero la belleza y naturaleza poética de la historia y las imágenes no tardan en hacer que este fallo sea irrelevante, pues acabamos reflexionando en torno a cuestiones más existencialistas, como por qué estamos en la Tierra o el valor de la fe; además, nos preguntamos cómo habrá conseguido Malick interpretaciones tan excelentes por parte de sus actores principales, August Diehl (El joven Karl Marx [+]) y Valerie Pachner (The Ground Beneath My Feet [+]).


Creando una historia sencilla y manteniendo su linealidad, Malick permite que sus temas favoritos queden en primer plano: ¿cuál es la naturaleza de la relación entre un hombre y una mujer? ¿La espiritualidad se encuentra en la naturaleza? ¿Y cómo podemos encontrar fortaleza en la religión, especialmente en la Biblia? También hay muchos elementos en el apartado técnico que delatan al cineasta, como la poética narración en off que parece como si alguien nos leyera un libro, los trávelin oscilantes, los encuadres y, por supuesto, el ritmo lánguido.


Filmadas por el director de fotografía Jörg Widmer (que desempeña esta función para Malick por primera vez, tras operar la Steadicam en sus cinco anteriores trabajos), las colinas de la aldea de Sankt Radegund, en medio de los valles de Alta Austria, son hermosas. Abarcando el período que va de finales de los años 30 hasta 1943, Malick comienza con metraje de noticiarios sobre Hitler, recordándonos el caos que sucede no lejos de un enclave que aún está en calma.



Aunque la película se basa en cartas, quizás la parte más sólida sea la que habla del período anterior a la escritura de la primera carta, en la que Malick nos muestra la vida casi idílica de Franz, Fani y sus tres hijas. Después de que Franz se niegue a luchar o rendir pleitesía al Führer, se convierten en parias en el pueblo. Las tropas le acorralan y él mismo se mete de cabeza en una celda, acusado de traición.

Lo que da a Franz el poder de resistir, y a Fani, la capacidad de apoyarle, es la fe inquebrantable de ambos. Los temas de la resistencia al fascismo resultan particularmente pertinentes en la actualidad. Esta es una cinta inusual en la que las convicciones religiosas se convierten en virtud, e incluso en una fuerza poderosa, sobre todo porque la estética y el ritmo de Malick requieren que el mundo vaya más lento y encuentre tiempo para contemplar la iglesia del cine.
(Fuente cineeuropa)-

Os dejo con el trailer subtitulado al español, aún no lo he encontrado doblado.


Poster de la película


D ecía en mi último post que mi blog estaba en “stand by”´. Son ya 10 los años que empecé tímidamente a escribir y publicar aquella...




Decía en mi último post que mi blog estaba en “stand by”´. Son ya 10 los años que empecé tímidamente a escribir y publicar aquellas cosas que me apetecía compartir. Las redes han dado pasos de gigante durante este tiempo, todo ha evolucionado a una rapidez de vértigo haciendo difícil la asimilación de tanta información, que en ocasiones te invita más a la rendición que al entusiasmo.

Estamos en esta parte del hemisferio en periodo de vacaciones, aquí llega el calor y en otros comienza la temporada de frío. Los que me...


Estamos en esta parte del hemisferio en periodo de vacaciones, aquí llega el calor y en otros comienza la temporada de frío. Los que me seguís desde hace tiempo sabéis que solía dejar un mensaje para esta estación ,en el que uno entra menos en la red para disfrutar de esa oportunidad de descanso anual ,rompiendo la rutina diaria que nos sirve para apreciar otras cosas valiosas que en este mundo frenético no acabamos de valorar. 

Compartía hace unos días por Whatsapp una frase de Victor Hugo que me interpeló : “ En los ojos del joven, arde la llama; en los del vi...


Compartía hace unos días por Whatsapp una frase de Victor Hugo que me interpeló : “ En los ojos del joven, arde la llama; en los del viejo, brilla la luz” y no dejo de volver a ella como si debiera exprimirla para sacar el máximo de su enseñanza y descubro que es en la segunda parte donde encuentro la finalidad del autor al escribirla.

Te deseo primero que ames, y que amando, también seas amado. Y que, de no ser así, seas breve en olvidar y que después de olvidar, no g...


Te deseo primero que ames, y que amando, también seas amado. Y que, de no ser así, seas breve en olvidar y que después de olvidar, no guardes rencores.

Deseo, pues, que no sea así, pero que si es, sepas ser sin desesperar.

Te deseo también que tengas amigos, y que, incluso malos e inconsecuentes, sean valientes y fieles, y que por lo menos haya uno en quien puedas confiar sin dudar. Y porque la vida es así, te deseo también que tengas enemigos. Ni muchos ni pocos, en la medida exacta, para que, algunas veces, te cuestiones tus propias certezas.

Acabamos de dejar a mi padre en su lugar de dormición, donde su cuerpo reposará esperando el día de la Resurrección. No sé qué decir en ...


Acabamos de dejar a mi padre en su lugar de dormición, donde su cuerpo reposará esperando el día de la Resurrección. No sé qué decir en un momento así, las emociones inundan todo el ser que lo deja enmudecido contemplando momentos especiales donde el amor es el gran protagonista.  Hay palabras que siempre se repiten en ocasiones como estas, pero a mí me resultan incómodas diciéndolas a personas a las que quiero.

Escribía Mark Twain : " Es más fácil engañar a la gente, que convencerlos" y no existe mejor instrumento para engañar a ...


Escribía Mark Twain : " Es más fácil engañar a la gente, que convencerlos" y no existe mejor instrumento para engañar a los demás, que la manipulación de las palabras, la antesala para llevar a los más frágiles allá donde se les quiere colocar. Palabras para revolver las emociones, donde están en juego los sentimientos , los propios pensamientos, que quedan sepultados ante la presión, el control,la persuasión, la incertidumbre y a veces el aislamiento al que es sometida la persona a la que se quiere manipular y engañar. 

Hay días en que uno, necesita plasmar aquello que vive en su interior de forma intensa y certera. Hoy es uno de esos días. Y nada com...



Hay días en que uno, necesita plasmar aquello que vive en su interior de forma intensa y certera. Hoy es uno de esos días. Y nada como tener un blog para poder hacerlo.