Intento desde que existe este blog,que cada fin de año y entrada de uno nuevo, que no falte en él un mensaje esperanzador, porque creo ...

Confía


Intento desde que existe este blog,que cada fin de año y entrada de uno nuevo, que no falte en él un mensaje esperanzador, porque creo en verdad que tenemos motivos para estar agradecidos siempre. Durante los 365 días del año, todos experimentamos que muchas de nuestras esperanzas se desvanecen, muchos de nuestros sueños no llegaron a cumplirse, algunas decepciones nos hirieron, acontecimientos inesperados nos visitaron para dañarnos y algunos seres queridos nos dejaron, pero en todo ello,tengo la certeza de que salimos más fortalecidos, no nos vencieron, y no consiguieron nuestra rendición.

Cada día que se nos deja vivir en este mundo es una oportunidad para darnos cuenta de que por encima de todo lo malo, el bien puede triunfar, siempre podremos encontrar motivos para la alegría, para la esperanza y para la fe. Siempre encontramos a alguien que nos ayuda a creer que vale la pena vivir esta vida. Y si no te encuentras entre los optimistas y estas palabras te chirrían, quiero decirte que siempre hay alguien dispuesto a amarte y aceptarte como eres, solo tienes que abrir tu corazón y pedir encontrarlo. Si lo haces con fe lo encontrarás, estoy seguro de ello.

A veces, hay personas que llegan a nuestra vida y de inmediato, sabemos que están allí por algún motivo; para enseñarnos una lección, o ayudarnos  a descifrar quienes somos, o qué es lo que queremos ser.

Nunca sabemos quiénes pueden ser tales personas – un compañero/a de habitación, un/a vecino/a, un/a profesor/a, un/a amigo/a,  e inclusive alguien a quien jamás vimos antes – pero cuando las encontramos y nos miramos, en ese momento sabemos que afectarán a nuestra vida de manera muy profunda.

A veces nos suceden cosas que pudieran parecer horribles, dolorosas, e injustas, al comienzo; pero, en retrospectiva, nos damos cuenta que, sin vencer esos obstáculos, nunca habríamos percibido nuestro potencial, nuestra fuerza, nuestra voluntad, o nuestro valor.

Una de mis hijas, hacía tiempo que quería tatuarse una pequeña cruz , y encontró el momento oportuno para hacerlo. Le tocó afrontar una decisión difícil para ella, sabiendo que le traería dolor a su corazón, fue entonces cuando decidió imprimirse el tatuaje, pero utilizó una palabra para introducirla, cargada de simbología que me gustó. Eligió inscribirse en su piel “Trust” en inglés (confía). La primera T, fue la cruz que quería, pero en esa palabra, la cruz daba su verdadero sentido de esperanza que todo cristiano debería saborear, y que da paso a superar cualquier adversidad que se presente.

La enfermedad, el daño, el amor, los momentos de verdadera grandeza que dejamos pasar, y la simple estupidez, todos, ocurren para probar hasta dónde llega nuestra alma. Sin esas pequeñas pruebas, sin importar cuáles sean, la vida sería como una carretera plana, muy bien pavimentada, que nos llevaría a ningún lugar. Sería segura y cómoda, pero aburrida y totalmente sin sentido.

La gente que conocemos, que tiene que ver con nuestra vida, y los éxitos y fracasos por los que pasamos, nos ayudan a creer quienes somos y en quienes nos vamos a convertir. Incluso puede aprenderse de las malas experiencias. De hecho, a veces son las más importantes.

A quienes te aman, dales amor también, de la forma como puedas hacerlo, y no sólo porque te aman, sino porque, de cierta manera, están enseñándote a amar y a abrir tus ojos y tu corazón a las cosas. A quienes te hieran, te traicionen, o te rompan el corazón, perdónales, porque te han ayudado a aprender acerca de la confianza y la importancia de tener cuidado con quien abras tu corazón.

Haz que cada día cuente. Aprovecha cada uno de tus momentos y aprende de ellos todo lo que puedas, porque tal vez nunca vuelvas a experimentarlos. Habla con la gente con la que nunca antes lo hiciste, y escucha lo que tengan que decirte.

Permítete enamorarte, ser libre, y fijar tus objetivos muy altos. Mantén tu cabeza en alto, porque tienes todo el derecho de hacerlo. Recuérdate que eres una gran persona y cree en ti, porque si no lo haces, será muy difícil que los demás crean en ti. Puedes hacer de tu vida lo que desees. Crea tu propia vida y luego vívela sin ningún tipo de lamentaciones. Y si amas a alguien, díselo hoy mismo, porque no sabes lo que pasará mañana.

¡Aprende una lección de vida, cada día que vivas! Hoy día es el mañana que te preocupó ayer. ¿Crees que valió la pena?... Día a día tenemos ese poder, gozando cada momento y regocijándonos con cada sueño. Cada día es nuevo, y si lo vivimos plenamente, podremos realmente gozar de la vida y vivirla a plenitud...
¡Feliz año 2019!

1 comentario:

  1. Magníficos consejos nos das y muy útiles para una buena convivencia entre todos y así hacer un mundo mejor.Saludos navideños y feliz AÑO NUEVO.

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