Una vez más, el tiempo


Todos los hombres se quejan de que no tienen tiempo para nada. Miran su vida con ojos tremendamente humanos. Jamás podrá faltarnos tiempo para hacer lo que Dios nos encargue. Pero a condición de estar bien «presente» en todos y cada uno de los instantes que Él nos brinde.

Toma de aquí cuanto necesites para tu camino



Un día cualquiera, una mañana rutinaria y en el momento que menos te esperas, te asalta un pensamiento que empieza a recomerte y del que no logras liberarte. No te queda más remedio que atenderle y buscar que se esfume al prestarle la atención que te reclama. Eso me sucedió hace meses atrás, con un asunto no solucionado que ha perdurado en el tiempo.

Dar paso a lo nuevo que nos espera


Recomenzar es poner ganas, fuerzas y un fuerte deseo de volver a empezar. Muchas vivencias nos llevan a sentir que el camino se cortó. Nos invade la sensación de que ya no hay más kilómetros por delante, que todo terminó.

Descubrirte en cada día de este año


Comienza un nuevo año. Lo pongo en tus manos, Señor.
Tú, Padre amoroso, que velas por mí y estás por encima de los límites del tiempo y del espacio, sabes lo que necesitaré en este año que inicia. Me abandono a tu misericordia, a tu providencia. Que sea lo que Tú dispongas, Señor.

En el silencio, la contemplación


Necesitamos de Ti, de Ti solamente, y de nadie más.
Solamente Tú, que nos amas, puedes sentir por todos nosotros que sufrimos, la compasión que cada uno siente en relación consigo mismo.

Seguro que lo encuentras


A medida que uno va entrando en canas, descubre que siempre es un buen momento para agradecer. Son muchos los que a través de los años han dejado huella en nosotros Experiencias a las que podemos poner y recordar el nombre de los que las hicieron posibles. Tal vez alguno te haya lanzado a una aventura para sacar algo de ti y despertar tu "yo dormido", conseguir aquello que te parecía imposible, cambiar, crecer y madurar.

Un minuto


Un minuto sirve para sonreír. Sonreír para el otro, para tí y para la vida. Un minuto sirve para ver el camino, admirar una flor, sentir el perfume de la flor, sentir el césped mojado, percibir la transparencia del agua.Se requiere apenas de un minuto para evaluar la inmensidad del infinito, aunque sin poder entenderlo. 

Un minuto apenas para escuchar el canto de los pájaros, para oír el silencio, o comenzar una canción. 
Es en un minuto en que uno dice el "sí" o el "no" que cambiará toda su vida. 

Amigos una vez más


La semana pasada recibí un WhatsApp de un amigo anunciándome que quería pasarse a visitarme, le contesté indicándole que podía hacerlo cuando quisiera , respondió de nuevo con un mensaje que me desconcertó. “Hace bastante que somos amigos y mi posición en algunos temas han cambiado, desearía que hoy no habláramos de tal y de cual”. Yo creía que los amigos podían hablar de todo cuando la cortesía y el respeto están instalados entre ellos.  Me pareció un contrasentido utilizar la palabra amigos y vetar el debate que pudiera surgir ante cualquier asunto. Y es que una vez más, me doy cuenta de que muy pocos son conscientes de todo lo que conlleva la palabra amistad en su valor más inmaculado.

Todo tiene consecuencias


Estamos viviendo tiempos convulsos, que desembocan de forma cada vez más preocupante en las redes sociales, enfrentando de forma inmisericorde a cualquiera que en ellas aparezca. Todos quieren tener razón, todos quieren que prevalezcan sus ideas y puntos de vista y no importa las consecuencias que de ello se obtienen. El resultado más penoso y triste llega cuando las secuelas de la rivalidad rompen vínculos que creíamos inquebrantables como son la familia y las amistades. Lo peligroso y alarmante asoma, cuando la mentira, la humillación, el odio, pasan de las palabras a la necesidad de plasmarlo ante los demás; entonces se entra en un círculo vicioso donde es difícil salir. 

La oscuridad de la envidia


Jugando a uno de esos juegos de preguntas y respuestas que andan en numerosas aplicaciones para móvil, me apareció una que demandaba eliminar cuál de las palabras ofertadas era un pecado capital. Fue fácil responderla, pero como me ocurre en numerosas ocasiones, descubrí que Dios se sirve de cualquier trivialidad para que surja una reflexión personal. La respuesta correcta a la pregunta planteada por el juego era: “envidia”.

La Cabaña


Para el mes de octubre del 2017 se espera en España el estreno de la película  The Shack (La cabaña). William Paul Young es el autor de la novela best-seller del mismo título que publicó hace 10 años.Tengo la impresión de que será una buena candidata a futuros cine-forum y a debates interesantes, centrados una vez más en numerosos interrogantes que nuestra vida humana nos plantea. El bien y el mal, el cielo y el infierno, ¿está Dios en nuestra vida? ¿No nos escucha? ¿Porqué existe el dolor en el mundo? ¿Puedo perdonar?...

Gentlemen


¿Cómo hemos llegado a que la palabra “caballero” ya sólo se utilice en los grandes almacenes? A lo largo de los siglos, los hombres bien educados recibían instrucción, en todas las competencias que les eran propias, de cómo ser un buen soldado o cómo vestirse adecuadamente para una cena o un acontecimiento social. Eran verdaderos caballeros, perfectos gentlemen, correctos en el vestido, en los modales y en las formas, sin ningún tipo de afectación. Lamentablemente, muchos hombres de hoy consideran que esta manera de ser caballero linda con el amaneramiento, en fuerte contraste con el “macho” entendido como un ser grosero, propenso a eructar y a pasar toda su vida doméstica bebiendo latas de cerveza en calzoncillos.

¿Cuándo te abriré?


Existen pensamientos que vuelven una y otra vez interpelando de forma diferente en las distintas etapas que uno va atravesando en la vida. Y eso es lo que me ocurre de vez en cuando, con uno de los sonetos de Lope de Vega presentado en varias ocasiones en este blog:

Sólo Tú


Como me va a ser difícil postear algo durante unas semanas, quería dejaros algún mensaje que a mí me haya servido de reflexión. Me ha parecido oportuno, ante el tiempo litúrgico que vivimos ofrecer un bello texto  de Javi Montes, sj., 

La amo


Siguiendo uno de los post que escribí la semana pasada sobre el odio, me atrevo a volver sobre el tema ,al encontrarme en internet con una carta interesante. El odio por la Iglesia Católica viene desde todos los frentes y uno de estos ataques, el que dice que la Iglesia Católica es "corrupta, inmoral y plagada de delitos", es el más típico. La carta fue escrita por el Padre Dwight Longenecker titulada "¿Por qué amo a la Iglesia católica corrupta y cargada de delitos?" en su blog Standing on my head. El padre Dwight Longenecker es párroco de la Iglesia Nuestra Señora del Rosario en Greenville, Carolina del Sur. Es autor de varios libros sobre apologética, relatos de conversión y espiritualidad benedictina. Como me ha gustado su exposición la traigo a mi blog para compartirla con vosotros.